Apologética

Cuando la necesidad apremia no sólo deben guardar incólume la fe los que mandan, sino que “cada uno esté obligado a propagar la fe delante de los otros, ya para instruir y confirmar a los demás fieles, ya para reprimir la audacia de los infieles” (*). Ceder el puesto al enemigo, o callar cuando de todas partes se levanta incesante clamoreo para oprimir a la verdad, propio es, o de hombre cobarde o de quien duda estar en posesión de las verdades que profesa. 

Uno de los misterios que golpea al hombre moderno, inclusive si tiene fe católica es el del sufrimiento de los buenos. Cuando se habla en los ambientes católicos tradicionales sobre un inminente castigo de Dios a la humanidad pecadora, al modo del Diluvio Universal, muchos se sienten escépticos y manifiestan que algo así sería injusto. 

El pedido de Nuestro Señor al Rey de Francia, en ese tiempo Luis XIV, de que se incorpore el Sagrado Corazón a la bandera real de la nación fue rechazado, haciéndose así el rey, sus sucesores y su pueblo pasibles del castigo profetizado para el caso: la destrucción de la Francia católica, la irrupción de la Francia revolucionaria.

 

El uso del velo litúrgico, al cual muchas mujeres se resisten, incluso en algunos ambientes tradicionales, constituye un mandato apostólico y una consagrada costumbre litúrgica. Y además, realza la belleza femenina.

El islam es un mal grave, derivado de la falsedad de su profeta Mahoma, en el que se acumulan diversas modalidades de maldad hasta hacer sospechar que en su conjunto sirve a un designio anticristiano.

¿Tiene sentido que dos religiones absolutas se encuentren en una suerte de congreso o acto exposición común de sus creencias?

Hoy en día, con mucha frecuencia, se acepta y elogia la música de ciertos cantantes cuando tocan canciones "piadosas" haciendo abstracción del tipo de música que habitualmente han cantado. ¿Es esto saludable para la espiritualidad de los fieles? Dejemos de lado el tema, por obvio, de la música apta para la liturgia. Solamente ciñámonos a la cuestión: ¿es cristiana, espiritualmente sana, grata a Dios, este tipo de música, cantada por estos personajes de tan desastrada vida? 

La dimensión literaria de Chesterton es suficientemente ancha como para amparar acercamientos opuestos a los del catequista apresurado. No hay duda de que la obra apologética del brillante converso londinense ofrece antídotos de insuperable ingenio contra las herejías de la modernidad –incluyendo el capitalismo–, y no en vano se ha llegado a solicitar su promoción a la dignidad canónica de Doctor de la Iglesia. Pero yo creo que va siendo hora de liberar a Chesterton de la pesada misión del apóstol y reivindicar gozosamente el peculiar esplendor de su estricta envergadura literaria.

Indudablemente los Padres de la Iglesia no conocieron la televisión, sin embargo, como instrumento portador de imágenes que llegan al ojo del hombre y se introducen en su corazón, la televisión queda comprendida dentro de las reflexiones que estos profundos psicólogos nos dejaron acerca de la conducta humana.

Como dice San Juan en su primera carta, cap. IV, “DIOS ES AMOR” y en Cristo y por Él ama en particular a todos los que son miembros del cuerpo místico de su santísimo Hijo. Por eso puédese decir que Dios es el novio de las humanas criaturas que con Él – previa purificación – se habrán de desposar en la visión beatífica.
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Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.

Marcelo González

La primera impresión, impresión cada vez más difundida, es la de una catástrofe en vías de empeorar, si cabe esta posibilidad. No son ya solamente los católicos que militan en el así llamado “tradicionalismo” ni los que comúnmente se reconocen “conservadores”. Ahora hasta sus aliados le temen.

Christopher Ferrara

Francisco dijo a la congregación general de jesuitas reunidos en Roma el octubre pasado que Amoris Laetitia representa nada más y nada menos que un cambio radical en la visión de la Iglesia sobre “toda la esfera moral,” que cuando él era seminarista “se restringía a ‘tú puedes,’ ‘tú no puedes,’ ‘hasta aquí sí, pero hasta allá no.’ Era una moral muy lejana al discernimiento.”

Editor y Responsable

El presente artículo es una buena síntesis con interesantes novedades sobre como llegó y como puede irse Bergoglio del papado. Más allá de diferencias con el juicio del autor sobre los papados precedentes, es una lectura necesaria en estas vísperas del quinto año de su pontificado.

Editor y Responsable

Reproducimos una serie de artículos que ha comenzado a difundir Adelante la Fe, publicados en Si Si, No No a principios de los años '90. Como lo explica muy bien la nota introductoria del sitio español, aquí se muestran las raíces bien lejanas en el tiempo de lo que muchos solo quieren o pueden ver hoy como un fenómeno aislado y anormal: el pontificado de Francisco.

Marcelo González

En estos días estuvimos expectantes o “suspendidos”, como diría Cervantes, ante las noticias sobre el “inminente” –ahora viene la parte difícil- “acuerdo” o “regularización” canónica de la FSSPX. Y el “o” en este caso manifiesta oposición. Uno u otro. ¿Se trata de un “yelmacuerdo” o de una “baciregularización”