Apologética


Yo sabía que no podía acabar bien; pero nunca soñé que fuera a sucumbir de un modo tan espantoso.

Mi consejo no le faltó. Fue más o menos este:

“Hay que partir de este principio: es forzoso contemplar a los poderosos.
Y no es difícil hacerlo si uno se pone a ello.
Es algo indispensable.
Hay que tomar a los hombres como ellos son y no como queremos que sean.
Con el que tiene el poder, es inútil querer hacerse el tremendo.
Hay que ponerse en razón.”

Qué hacer con los capellanes militares

Por Juan G. Navarro Floria
Para LA NACION

 

La Iglesia, reconociendo la perversidad teológica que hay en ellos, sabía sujetarlos con leyes sabias y con vigilancia alerta para que no inficionasen a los cristianos. Sin embargo, la Iglesia jamás ha odiado al judío.

Todo lleva a pensar que en tal ambiente, los participantes habrán respirado hondo al zafar de un riesgo. Era el peligro –despejado a la postre- de que el cardenal Jorge Bergoglio, como sacerdote de Cristo, llegara a nombrarlo o aludirlo siquiera remotamente.

Escribe Juan E. Olmedo Alba Posse

 

La Comunidad de san Egidio organizó el XXIº Encuentro Internacional de religiones que se realizó en Nápoles del 21 al 23 de Octubre del año pasado. A él asistió el Sumo Pontífice, quien recordó a su antecesor y la primera reunión ecuménica de los jefes de religiones de todo el mundo realizada en Asís en 1986.

Escribe Juan Carlos Ossandon Valdéz

Las siguientes palabras de Santo Tomás de Aquino demuestran una vez más a qué se refiere el Catolicismo hablando de los pérfidos:

"Pues los judíos veían en Él todas las señales que los profetas dijeron que iba a haber [...] pues veían con evidencia las señales de la Divinidad de Él, mas por odio y envidia hacia Cristo, las tergiversaban; y no quisieron confiar en las palabras de Éste, con las cuales se confesaba Hijo de Dios" (cfr. Summa Theologica, 3 p., qu. 47, art. 5).

Una de las carencias más graves de los católicos actuales es la ignorancia litúrgica. La liturgia ha sido, desde siempre la fuente nutricia de la Fe del pueblo sencillo y hasta de clero menos ilustrado. Por eso aún en épocas de grandes crisis, la Fe se mantuvo universalmente sólida. Hoy, en cambio, la reforma litúrgica y los abusos subsecuentes han destruido prácticamente el sentido litúrgico de la mayoría de los fieles y –penoso pero rigurosamente concatenado- el del clero.
Es evidente –añadimos- que las creencias del hereje se basan sobre una apreciación subjetiva, con exclusión de la autoridad divina, de la Palabra de Dios. Ya no cree a Dios: se cree a sí mismo, pues si se adhiere a los dogmas de la fe no es porque estén revelados por Dios, sino porque a él, a su razón, le parecen razonables. El eje de la religión se desplaza de la palabra de Dios a la palabra del hombre.

Rectificamos un error. El presente artículo fue escrito por el Sr. Guillermo-C-H Pérez Galicia. Se ha eliminado una interpolación que aludía a Mario Caponetto ya que el estudio no es una contestación a un trabajo suyo. A pedido del autor se realizan estas correcciones

Por Guillermo-C-H Pérez Galicia

Prefacio al libro “ Dominus Est,
Reflexiones de un obispo del Asia Central
sobre la Sagrada Comunión”,
de Mons. Athanasius Schneider.



Por Mons. Malcolm Ranjith

Secretario de la Sagrada Congregación para el Culto Divino

y la Disciplina de los Sacramentos

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Tales afirmaciones se oponen al dogma que afirma que la religión católica es la única religión verdadera (cf. Syllabus, proposición 21). Se trata de un dogma, y lo que se le opone se llama herejía. Dios no puede contradecirse a sí mismo.

Marcelo González

En estos meses, desde su visita a Chile, Irlanda y con la publicación de los desastres morales que afloran en todas partes, curiosamente siempre relacionados con conocidos, protegidos o favorecedores de Francisco, su posición se ha vuelto sumamente delicada. Tal el caso de la impresionante protección que brindó a Mons. Zanchetta, ex obispo de Orán, Salta,cuyos detalles se pueden conocer en este artículo

Marcelo González

Henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidio, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, indolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.

Marcelo González

"Hoy, 25 de Noviembre, queremos salir a proclamar a Cristo como Rey de nuestras vidas y de nuestra sociedad. Frente a las numerosas negaciones e intentos de hacer desaparecer la Fe en Jesucristo, salimos hoy a las calles para cantar la Gloria de Nuestro Señor, para reconocerlo frente al mundo: Él es nuestro Salvador, Él es nuestro Señor, Él es nuestro Rey."

Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Sofía González Calvo

la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.