A medida que se actualiza la información sobre las consecuencias del gigantesco terremoto, sus repiques y las olas gigantes que arrasaron algunas poblaciones de la hermana República de Chile, viendo la situación de caos y desesperación de muchos de sus habitantes a causa de la carestía de víveres y agua no podemos sino invitar a la oración a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, para que por medio de su intercesión estas tremendas circunstancias puedan verse aliviadas lo más pronto posible. Invitamos también a rezar por el alma de las víctimas fatales y a unirnos en la caridad cristiana con todos los chilenos, muy particularmente con aquellos que son asiduos visitantes de nuestra web.
Todo desastre natural ocurre por divina permisión. Dios no permite un mal sino con el propósito de obtener de él un bien mayor. Roguemos también que esta desgracia vuelva al clero y al pueblo chileno nuevamente a Dios, a la piedad y al respeto de la Santa Religión Católica. Que sirva para la purificación y el progreso espiritual de una nación católica hispanoamericana que, como casi todas, incluyendo a la Argentina, se alejan cada vez más de Dios.
Recordemos que todos somos pecadores y Dios castiga a los que quiere volver a su redil. Probablemente no por medio de un terremoto geológico, sino por uno social la Argentina espera también su hora de dolor. Dios nos guarde a todos.