Al Gran Maestre que condona sus deberes

Se bajó en la primera y se rindió en la segunda

Hace días el ex Gran Maestre de la Orden de Malta se presentó, a pesar de las órdenes papales, a la conferencia en la que se iba a elegir a su sucesor, siendo él mismo un candidato elegible. Más aún, teniendo, según parece, un alto grado de popularidad entre los caballeros. El había sido obligado a renunciar por presiones directas del papa, que lo citó pasando por sobre su autoridad (la del Gran Maestre) y abusando de la suya (la del Papa) le mandó dimitir sin más. Algunos sostuvimos la esperanza de que el renunciado fuese a volver por sus fueros en esta reunión. Más aún cuando se lo conminó al destierro contra todo derecho, con una infamante recomendación de que se abstuviera de asistir y a pesar de ello se presentó a la elección. Pero allí gentilmente se puso del lado de su deponedor, a su vez demoledor de la Orden, Francisco. La pequeña pieza retórica que sigue fue dedicada a su primera renuncia y guardada por prudencia, con la esperanza de que en su intención estuviese la de restituir el derecho y apoyar la buena causa. Pero como demostró más de lo mismo, creemos se puede, sin cargo de conciencia, condenar en vez de condonar su falta:

 

Al (ex) Gran Maestre de Malta

 

Con don de caballero y alta fama

Juzgó prudente defender razón

Honrosa y propia de cabal varón

Que el bien discierne y el bien proclama.

 

Pues este siglo lo plebeyo ama

Y desprecia al de noble corazón.

Juzga vano el sostener reputación,

Honor y sangre y fe si se la infama.

 

Mas poco resistió este caballero,

Y honró menos aún a La Valeta;

Pues tras renuncia y sumisa retirada,

 

Si sangre dio, habrá sido en transfusión:

Honor rindió con rauda voltereta,

Caballero vino y se fue con don.

Twittet

Editor y Responsable

Publicado hoy en un portal de gran alcance, este artículo supone una gran victoria para los que luchan contra la legalización del aborto en la Argentina. Allí se da cuenta del resultado de la exposición de Mónica del Río, incansable batalladora en estos temas, que es nada más ni menos que el reconocimiento oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre las cifras reales de muerte por abortos registrados en el país en 2016. Fueron 31 casos. Y de estos 16 que se describen como "abortos no especificados". 

Adelante la Fe

¿No fue durante ese pontificado que notorios y confesos homosexuales a quienes Montini conocía personalmente fueron elevados al episcopado, circunstancia que llevaría a incluso un circunspecto neocón poco sospechoso de cualquier integrismo como George Weigel a reconocer el desgobierno y absoluta incuria a la hora de nombrar a obispos ineptos moralmente durante ese pontificado?

Marcelo González

Uno tiene la impresión, al leer la declaración final y habiendo repasado las entrevistas y los resúmenes de las conferencias, que estos clérigos quieren dar un paso adelante con el pie derecho en la restauración de la Iglesia. Pero a la vez se pisan el zapato con el pie izquierdo.

Editor y Responsable

Hoy 7 de abril ha tenido lugar en Roma la muy esperada conferencia “Iglesia Católica, ¿adónde vas?”. La conferencia fue inspirada por el cardenal Carlo Caffarra (uno de los cuatro cardenales de las dubia), que falleció el pasado septiembre. Al final de la conferencia se publicó una Declaración Final en el nombre de los participantes, religiosos y seglares.

Marcelo González

No que sea un descubrimiento, sino más bien una verdad que cada tanto se nos impone con una evidencia que aplasta. Nos consideramos buenos cristianos y con razón. Porque en un tiempo de persecución y apostasía estamos del lado de la Iglesia y tratamos de ser fieles a Cristo.

Editor y Responsable

Margarita Barrientos, nacida en Añatuya, Santiago del Estero, la diócesis más pobre del país, expresa estas sorprendentes impresiones. Su educación, en el interior profundo de la Argentina, la muestra heredera de la Fe tradicional y asoma en su modo de expresarse. Pero también es importante recordar quienes fueron los obispos de su ciudad, cabeza del obispado, durante su vida.

 

Juan Lagalaye

La primera Misa en el actual territorio argentino fue celebrada en el Domingo de Ramos del 1520, circunstancia litúrgica que entonces asignaba de manera peculiar el reconocimiento de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo.