El Cadáver de la Novia (Corpse Bride)

Es difícil definirse sobre esta extraña y talentosa creación del también extraño y talentoso Tim Burton. Tiene tantos aspectos buenos como otros dudosos o sombríos. Como en el caso de “Charlie y la Fábrica de Chocolates”, podríamos decir que hay buen contenido en una envoltura por momentos muy desagradable.

Dirigida por Tim Burton (2005)

El solo ver a Tim Burton, con su cabellera desmelenada y volada por un viento invisible (no sabemos si producto de un exótico diseño del peinador o de que jamás se peina) produce un efecto de rechazo. Sus creaciones son con frecuencia sombrías, ambiguas, como Willy Wonka. Pero tiene una mirada crítica sobre el mundo actual que no deja de sorprender por su perspicacia.

“El Cadáver de la Novia” o, la “novia cadáver”, como sería la traducción literal más exacta, es la recreación de un cuento de origen judío-ruso, (expresión que en la Argentina es casi una redundancia). Un joven novio en camino a su boda, atraviesa un bosque sombrío. Allí, por juego, practica el rito matrimonial que deberá realizar. Pone el anillo a unas raíces o ramas que salen del piso, extrañamente parecidas a una mano descarnada… baila y canta ritualmente sus votos matrimoniales y para su horror, se levanta por detrás de la presunta rama un cadáver vestido de novia que sin más lo acepta por esposo. Hasta aquí lo esencial del cuento, que se desarrolla en un sentido mucho más simple y folclórico que en la versión de Burton.

En efecto, en el filme, dos familias de muy diversa extracción social, unos vendedores de pescado enriquecidos y unos nobles empobrecidos, arreglan el matrimonio de sus vástagos, Víctor (hijo de los pescaderos) con Victoria (hija de los nobles). Ambos se conocen el día anterior a la boda y, por extraño que parezca, se enamoran inmediatamente uno del otro.

Pero la timidez y simpática torpeza de Víctor pone en peligro el arreglo, porque es incapaz de repetir unas simples frases rituales indispensables para realizar la ceremonia matrimonial, que ensayan, para desesperación de todos y del poco paciente “pastor” (una especie de obispo, con mitra y báculo que oficia de clérigo de una especie de iglesia, mezcla de cristiana oriental por sus cúpulas y occidental por sus naves y rosetones, sin cruces ni imágenes, templo de un culto indeterminado).

Huelga decir que tanto el “pastor” como los padres de Victoria son sumamente desagradables, en tanto que los de Víctor se dividen entre la vulgaridad y la estupidez. Una presentación poco auspiciosa para la imagen familiar, que sin embargo...

 

Víctor sale a recorrer el bosque a la espera que el aire helado le devuelva la tranquilidad y pueda realizar la simple ceremonia de entregar un cáliz, decir unas frases y colocar un anillo. Para su desesperación es incapaz de recordarlas. Intenta colocar el anillo a unas ramas extrañamente parecidas a una mano y... pueden imaginar el resto.

Burton dirige o co-dirige este filme de animación basado en la clásica técnica llamada stop-motion (figuras armadas en materiales plásticos, articuladas, con recursos técnicos para dar diversas expresiones faciales, que se filma cuadro a cuadro, moviendo ligeramente la posición del muñeco para lograr el efecto de animación). Es un trabajo de artesanía admirable, más aún cuando se ha renunciado expresamente a los efectos de animación por computadora salvo para darle una pátina de color y algunos toques lumínicos. Esto le da al filme un valor artístico-técnico notable.

Pero además, Burton recrea un mundo de los vivos (bastante opresivo, con un aire victoriano, en un lugar indeterminado pero claramente europeo) en contraste con el submundo de los muertos, que es una especie de subterráneo donde los esqueletos de los que han finado, tanto humanos como animales, “viven” como si estuvieran vivos, y de un modo mucho más alegre y hasta juerguístico.

Por cierto que no tienen mucho de qué ocuparse. Allí es llevado Víctor, quien logra convencer a su “finada esposa” de volver al mundo de los vivos para anunciar a sus padres la grata nueva. En esto son asistidos por una especie de sabio-mago, figura clave en la resolución “canónica” de la cuestión matrimonial. No podemos avanzar más en el argumento, pero mucho de su valor está en esa cuestión “canónica” que se plantea respecto a la validez de un consentimiento tan particular como el prestado por Víctor y luego otros consentimientos  posteriores.

Diversos críticos que merecen atención han destacado los siguientes puntos en el filme:

- la importancia asignada a los votos matrimoniales y al compromiso que ellos importan. De hecho Víctor está dispuesto a honrar sus obligaciones para con su novia cadáver hasta que se descubren algunos problemas en el “consentimiento”, los cuales deben resolverse en una alocada expedición de todos los muertos al reino de los vivos.

- el rito matrimonial, que es inventado por los guionistas, juega con la idea de la indisolubilidad del matrimonio. “Hasta que la muerte los separe”, es la frase final. Hay algo de broma, evidentemente, pero hay algo más serio.

- El matrimonio es enfocado como un sacramento, es decir, un estado que tiene efecto por medio de intercambio de votos ante un testigo calificado que representa la religión.

- La presentación de este “clérigo” con tan desagradable catadura y atributos episcopales, aunque contrastan con su título de “pastor”,  podrían verse como una burla al cristianismo. La ceremonia tiene lugar en una especie de iglesia. El matrimonio es por conveniencia y sus arregladores unos hipócritas o estúpidos vulgares. Pero... pero: los novios honran el rito y están dispuestos a asumir las responsabilidades que este conlleva, son jóvenes, bondadosos y sinceros. Y parecen darle un toque de brillo a ese mundo sórdido de convencionalismos en el que viven, no revelándose contra sus padres ni sus tradiciones, sino recuperando un sentido trascendente que para sus padres se ha perdido.

- Se postula la idea del matrimonio como algo valioso y que no puede tomarse a la ligera. Podría verse ironía en la relación matrimonio-muerte. Sin embargo, el desarrollo argumental desmiente este sentido.

- Los novios aceptan como algo natural (notable buen sentido) que “se debe amar a aquel con quien uno está casado” más que el moderno postulado “uno debe casarse con cualquiera que nos despierta sentimientos”, o bien romper los compromisos existentes apenas si nuestros sentimientos cambian.

- En definitiva, el matrimonio es visto como una institución seria, permanente, que exige sacrificio, fidelidad y lealtad para con el cónyuge.

Subsisten, por cierto, muchas dudas sobre decisiones estéticas de Burton o su visión “teológica” de la muerte. Sin embargo, sin romperse mucho la cabeza, lo segundo puede ser admitido como un cuento de hadas, que no encaja en la teología católica, pero tampoco la contradice, porque se emplaza en el reino de la ficción y la fantasía.

En cuanto el tema estético, quedamos perplejos. La aterradora tristeza del mundo de los vivos (salvo los momentos castamente románticos del brevísimo noviazgo de Víctor y Victoria) hace un contraluz radical con la actitud festiva de los muertos y los graciosos gags que se producen a causa de la precaria solidez de sus esqueletos. En el filma, da más ganas de estar con los muertos que con los vivos. Pero... Víctor y Victoria devuelven la vida a mundo de los vivos, casándose. Y muertos y vivos se reencuentran en una parodia de la danza macabra. Por ejemplo, un nieto reconoce y abraza a su abuelo/esqueleto en una escena que, por raro que parezca, tiene una gran ternura. (Evidentemente Burton ama a sus abuelos o los añora, porque son tema recurrente en sus filmes).

Otro punto altamente destacable es la bellísima música especialmente compuesta y magníficamente ejecutada. Hasta las piezas de jazz (que este comentarista detesta como género musical) suenan bien. Y algunos coros son dignos de óperas clásicas.

En fin, verá el lector el motivo de nuestra perplejidad. No sabemos si recomendar o no este curioso y admirable filme del curioso y –artísticamente- admirable Tim Burton.

Calificación: signo de interrogación. Pueden verla los más chicos y los adultos. Hay un poco de “terror” muy suave, no hay lenguaje obsceno ni grosero, por el contrario. Los personajes simpáticos son ejemplares. Pero padres y clero aparecen detestables. Suponemos que se necesita la guía paterna para explicar ciertas cosas.

Sin duda, se necesita.

Dirigida por Tim Burton y Mike Johnson
Guión cinematográfico: John August y Pamela Pettler

Elenco de actores que dieron voces a los personajes:

Johnny Depp   ....   Victor Van Dort
Helena Bonham Carter   ....   El cadáver de la novia o Emily
Emily Watson   ....   Victoria Everglot
Tracey Ullman   ....   Nell Van Dort/Hildegarde
Paul Whitehouse   ....   William Van Dort/Mayhew/Paul el Cantinero
Joanna Lumley   ....   Maudeline Everglot
Albert Finney   ....   Finis Everglot
Richard E. Grant   ....   Barkis Bittern
Christopher Lee   ....   El pastor Galswells
Michael Gough   ....   Elder Gutknecht
Jane Horrocks   ....   La araña Viuda Negra/Sra. Plum
Enn Reitel   ....   Maggot/Town Crier
Deep Roy   ....   General Bonesapart
Danny Elfman  ....    Bonejangles
Stephen Ballantyne   ....   Emil

Duración: 76 min
Países: Reino Unido / USA
Idioma: Inglés
Color: Color

Twittet

Marcelo González

"Hoy, 25 de Noviembre, queremos salir a proclamar a Cristo como Rey de nuestras vidas y de nuestra sociedad. Frente a las numerosas negaciones e intentos de hacer desaparecer la Fe en Jesucristo, salimos hoy a las calles para cantar la Gloria de Nuestro Señor, para reconocerlo frente al mundo: Él es nuestro Salvador, Él es nuestro Señor, Él es nuestro Rey."

Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Sofía González Calvo

la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.

Marcelo González

Si Bergoglio es depuesto, si acaso esto es posible, se lo debería acusar por su evidente intención de heretizar. Pero los cardenales sobrevivientes de las famosas dubia siguen dudando. Entiendo que políticamente esta circunstancia es más eficaz, pero si queremos restaurar la santidad del Pontificado y de los miembros de la Iglesia y limpiar su Rostro inmaculado necesitamos algo más que política.

Marcelo González

Pasó algo maravilloso, que no todos han entendido. El pueblo argentino, democráticamente se alzó contra la oligarquía mundial abortista. El pueblo argentino reaccionó, como dijo el periodista Mariano Obarrio, actor principal en esta victoria, y produjo otra Reconquista, como en las Invasiones Inglesas. Es un hecho político extraordinario, como lo fue Malvinas o 2001.

Marcelo González

Mañana puede ocurrir un milagro. Pero, a decir verdad, el milagro ya ocurrió. El pueblo argentino, generalmente apático salvo en cuestiones relativas a su bienestar o seguridad, se levantó contra la conspiración internacional abortista que busca reducirnos a la miseria moral absoluta.