El Comentario del Día

Estimado

Estimado Ignacio:

No confunda odio con dureza. Si un padre castiga a un hijo no es porque lo odie, sino más bien al contrario: porque lo ama y quiere lo mejor para él.

La pestilencia y ponzoña que usted ve en los comentarios, me parece, no es tal. Es  más bien un esfuerzo por no quedarse en las apariencias de bondad y trascenderlas para ir en busca de las verdaderas motivaciones de cada sujeto. Acá, en esta comunidad que es Panorama, no creemos en el buen salvaje rousseauneano. Eso si, no es un sitio para niños ni añiñados.  A veces, la realidad que nos toca vivir espanta. Pero estamos advertidos. Algunos tienen estómago, otros no. Unos pueden ser medicos, otros no porque vomitan. Fijese, estimado Ignacio, en que lugar quiere estar usted. Eso si: cuidese de los sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, pero rellenos de podredumbre pestilente y agusanada.

En Cristo y María,

Roberto

 

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Marcelo González

Sin la pretensión de ser literal en las citas, quisiera resumir algunas de las palabras y conceptos que Mons. Bernard Fellay expresó en su extendida conferencia el domingo 8 de octubre, como culminación de una jornada celebratoria de los 40 años del viaje de Mons. Lefebvre a la Argentina.

Marcelo González

Hace algunos meses, en preparación de este año del Centenario de Fátima escribí un texto titulado “Francisco a Vuelo de Pluma”. Quisiera ahora reflejar en éste las impresiones que me ha causado una larga lectura de textos y trabajos dedicados a la mayor y más longeva de los videntes de la Cova da Iría en 1917.

El mensaje de Fátima es, sí, un mensaje de amor, pero a la vez y por lo mismo es un mensaje de rigor, de severidad, de seriedad. Después de la aparición, los pastorcitos de Fátima dejaron de jugar. Dejemos entonces de jugar.

Editor y Responsable

¿A quién se le ocurre convocar una jornada de oración a lo largo de toda su frontera, apenas 3000 kms.? ¿A quién se le ocurre anunciar que un millón de personas va a responder a ese llamado? 

Editor y Responsable

¿Es que perdió su rumbo
la nave de la Iglesia? ¿Es que a porfía
se nos ha puesto a andar de tumbo en tumbo
ebria y alzada la marinería?

Marcelo González

Lo único claro es la confusión.

Prof. Roberto de Mattei

La Correctio filialis no es sino la punta de un inmenso iceberg de descontento por la desorientación que impera actualmente en la Iglesia.