El Conflicto (Conflict) Trevor Howard, Martin Sheen y Raf Vallone

Recomendamos este filme descubierto por los amigos de Creer en México. Una película rara y muy actual, a pesar de los años que han pasado.

Una interesante película de 1973 con Martin Sheen.

… En un futuro cercano, la Iglesia Católica se ha reunido con otras religiones occidentales en un movimiento ecuménico que ha terminado con mucho del mensaje original de la verdadera religión. Un grupo de monjes irlandeses comienzan a decir la Misa en Latín y empiezan a tener seguidores a nivel mundial.- Martin Sheen es enviado desde Roma a solucionar el asunto.


La película está basada en el libro de 1972 “Catholics” de Brian Moore.

Catholics (The Conflict)
UK 1973

 

Director:
Jack Gold

 

Actuación:
Trevor Howard (Abbot),
Raf Vallone (Father General),
Martin Sheen (Father Kinsella),
Cyril Cusack (Father Manus),
Michael Gambon (Brother Kevin),
Andrew Keir (Father Matthew),
Godfrey Quigley (Father Walter),
Leon Vitali (Brother Donald)

Escenas memorables:


1.- Cuando el lanchero que esperaba al Padre para llevarlo al monasterio se enoja con Martin Sheen porque va vestido de rebelde y no le cree que sea sacerdote.

2.- Cuando Martin discute en la cocina con otro fraile y le dice que la Iglesia tiene la estructura necesaria para cambiar el orden social del mundo.

3.- Cuando Martin le dice al Abad que la Iglesia ahora enseña que se puede aceptar que la Eucaristía es una representación simbólica del cuerpo y la sangre de Cristo.

4.- La discusión del Abad y el P. Matthew sobre la obediencia, en la noche de la vigilia.

5.- Martin haciendo yoga mañanero mientras los frailes cantan las oraciones de la mañana.
Tiene otras tantas escenas memorables más. Salvo el extraño final del abad, es una película digna de verse. Dura 1:10.

Fuente: ]]>Creer en México]]>

Twittet

Marcelo González

Ningún lector regular de Panorama Católico puede dudar de mi posición ante Francisco, el papa Bergoglio. Y esto no lo digo porque mi opinión tenga alguna importancia, sino solo para orientar a quien tenga ganas de leer lo que sigue.

P. José María Mestre Roc FSSPX

La divina Providencia no había acabado la obra encargada a los pastorcitos. La Virgen dijo a Lucía que, «con el fin de prevenir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados de mes». Recordemos, pues, las principales comunicaciones con que el Cielo pidió a Sor Lucía ambas cosas.

 

Marcelo González

Como en todo el orbe católico los grandes santuarios marianos convocan multitudes, se necesita al menos estar prevenido. Si el 13 de mayo próximo se reuniesen en Fátima dos millones de personas (en realidad no cabrían) eso no haría más verdaderas las apariciones, ni más urgentes los mensajes.

Editor y Responsable

La pequeña pieza retórica que sigue fue dedicada a su primera renuncia y guardada por prudencia, con la esperanza de que en su intención estuviese la de restituir el derecho y apoyar la buena causa. Pero como demostró más de lo mismo, creemos se puede, sin cargo de conciencia, condenar en vez de condonar su falta.

Marcelo González

Lo bueno de estar allí cuando hay poca gente y menos distracciones es percibir con impactante evidencia que no hay nada extraordinario que ver en orden a la naturaleza. Es un destino que defrauda a quien no va con espíritu sobrenatural. 

Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.