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El obispo Peric vuelve a restringir actividades en torno a la presuntas apariciones de Medjugorje

Son medidas en materia disciplinaria, pero no hay definición sobre las apariciones

30/09/09 Según publica hoy InfoCatólica, el obispo de Mostar-Duvno, monseñor Ratko Peric, ha vuelto a prohibir la propaganda y difusión de los mensajes de las presuntas apariciones de Medjugorje (Bosnia-Herzegovina). Para ello, ha remitido recientemente una serie de cartas al párroco y al vicario parroquial del mal llamado "Santuario" con directivas específicas, de cara a evitar el aumento de la confusión entre los fieles que reina en este lugar desde 1981, momento en el que comenzaron a producirse estos fenómenos.

Entre las indicaciones dadas por monseñor Peric destaca la prohibición de que sean publicados los supuestos mensajes y los comentarios a los mismos, así como el uso público de oraciones propuestas por las "apariciones". Igualmente niega que se pueda llamar "Santuario" al lugar de las mismas, ni siquiera privadamente, pues se trata sólo de una iglesia parroquial. El obispo ordena que los sacerdotes extranjeros no den conferencias ni retiros sin un permiso expreso y además les exige un celebret de sus respectivas diócesis u órdenes religiosas para poder celebrar la Santa Misa en el lugar.

Pero la cosa no queda ahí, el obispo tampoco quiere que otras órdenes religiosas, a excepción de los Franciscanos, decidan fijar allí su residencia. Monseñor Ratko Peric anuncia igualmente la clausura de una iglesia que había sido construida con financiación de particulares. Recuerda además la prohibición a "Oasis de paz", desde diciembre del año pasado, de mantener una Custodia con el Sagrado Sacramento en su capilla privada y de dirigir una adoración ecuarística, advirtiendo de que tal asociación religiosa no puede residir en el territorio de su diócesis. Por último, la máxima autoridad de la Iglesia en el lugar ha ordenado la retirada de la frase "Medjugorge, un lugar de oración y reconciliación" de la página web oficial.

Fuente: ]]>Setor Católico]]> - Info Católica

Comentario Druídico: Particularmente creemos que las apariciones de Medjugorje son falsas. Pero, como la única autoridad que puede determinarlo definitivamente es la Iglesia, extrañamos que después de tantos años aún no haya habido una definición. Especialmente cuando las medidas disciplinarias se inclinan más bien a la negativa. Es competencia del obispo establecer estas restricciones, aunque haría un bien mayor definiendo la autenticidad o no de las apariciones. Por ahora lo más que se ha logrado saber es que "no consta que sean sobrenaturales", aunque para tener certeza debería usar la fórmula "consta que no son sobrenaturales".

Dígase lo mismo de muchísimas presuntas apariciones de la Virgen. Mientras se mantiene en silencio la definición magisterial se aprovecha el flujo de fieles ora para darle importancia a la diócesis, ora para ingresar fondos a las arcas eclesiásticas. Inclusive, algunos obispos aprovechan fenómenos de superstición popular, como es el caso del famoso "Gauchito Gil" en la Argentina, para dejarse llevar por la "corriente popular", con los beneficios que esto acarrea a sus personas y bienes, que no a sus almas... Del obispo de Mostar al menos debemos apreciar su determinación de no hacer demagogia.

Comentarios

La Buena Fe y la Piedad

Dicho lo anterior en la parte de “responder” a su comentario, la perplejidad potencial que me movió a comentar, se actualiza por lo que me contestó ahora, de donde se siguen consecuencias doctrinales que no deberían ser de su agrado, ateniéndonos a que en sus posiciones destaca usted su celo por la defensa de la doctrina.
El comentario que motivó mi incursión me sonó y me suena doctrinalmente anómalo, como deforme, y aún monstruoso. Le pareció cerrar el caso, pero lo que usted dice “a mí” –subjetivo, peligro de modernismo, podrá pensar- no me cierra y además “no cierra” –objetivo, peligro de ultracondena católica a lo implicado en sus dichos-. Es más, creo que es una barbaridad doctrinal. Me adelanto a decir que, no es una cuestión de “creer o no creer” si es doctrinalmente correcto o no, lo es o no lo es. Pues bien, vea entonces, que lo que usted sugiere, no es, que eso no es doctrina católica. Aclare la confusión a que llevan sus dichos (confusión que quiero creer no está en su mente).

Citó a Nuestro Señor: “El que me ama, cumple mis mandamientos”.
Y le hice dos preguntas, justamente en virtud de esa pequeña pero importante sentencia. Porque esas palabras, pueden abrir a muchos “cómo cumplirla”, algunos doctrinalmente correctos y otros no, como ha de saber. Tengo la impresión de que realmente no pudo ver el punto que le quise señalar, esto es, la barbaridad doctrinal que dejó picando.
Lo cual es un peligro si lo hace alguien que se precia de defender la doctrina y que mira con desconfianza el tratamiento o aplicación de ésta por parte de otros. Tal vez vaya viendo el punto, si no lo vió, al terminar de leer esto que le escribo, que le pido disculpas, me salió un mamotreto de largo, pero entendiendo que antes no advirtió el peligro de su postura, tal vez pueda hacerlo con esta exposición mucho más extensa.

Es cierto sin embargo, que no es “exigible” o esperable que por cada tema en el que usted participe haya de hacer una exposición magistral de toda la doctrina.
Pero sí puede y debería procurar manejar pertinentemente los aspectos doctrinales involucrados en tal defensa. Sobre todo si con sus intervenciones REALMENTE quiere defender la doctrina de los presuntos o reales ataques contenidos en el tema o fenómeno que comenta, cumpliendo así con sus declarados objetivos. Si son presuntos los ataques, puede haber subjetivismo en usted, eso sí, como lo sugiere en este caso el contrasentido de su “defensa” doctrinal en su “caso cerrado”. Apliquese la misma medida que aplica a los demás respecto de los ataques que presume, teniendo también en cuenta las distorsiones de su subjetividad.
Ese manejo pertinente y ubicuo de lo doctrinal falta en su manejo del tema en estos dos comentarios que contesto, dado que ignoró dos preguntas que dejé, realmente relevantes, y que debieran serlo aún para usted mismo en tanto tienen que ver con cómo hacer lo que según usted cierra el caso. Es decir, tienen que ver con la doctrina implicada para cumplir, en la peregrinación de la vida, con esa observación de Nuestro Señor.

Tales preguntas, que usted por algo no contestó, parcialmente apuntaban a que reconociera su error, contando yo, ahora sospecho que ingenuamente, con que su supuesto celo doctrinal no lo cerrara a ver lo doctrinalmente deficiente de sus sentencias. Evidentemente no obtuve que reconociera tal cosa y a cambio se ha servido de cambiar el sentido que le asignó a la Fe en su comentario, respecto del que le asignó en mi pregunta, dándome una respuesta de algún modo correcta pero a la vez evasiva
¡Vamos, que me cambió de tema! Y así solucionó el problema.

Sigue ahora hablándome del cuerpo de la doctrina, es decir de su integridad, pero en lo concreto expolia a la doctrina, en la versión que está semblanteando de ésta, de la necesidad de la piedad, piedad a la que no sé porqué tiene que ponerle comillas, y que tanto tiene que ver con la aún mayor necesidad de la Gracia para justamente, cerrar el caso, abriéndose al amor a Dios, al cumpliento de sus mandamientos, y al amor al prójimo, en Dios. ¿No es “la Fe un cuerpo doctrinal, etc...”? ¿Porqué desmembra ese cuerpo doctrinal en función de tal vez meras fantasías acerca de aquello de lo que recela?

Así es que no se entiende cómo usted llega a creer que defiende la doctrina en este caso, no porque eche sombras sobre alguna(s) presunta(s) aparicion(es), en el contexto temático de la de Medjugorje, para muchos dudosa, para ustedes falsa, sino por cómo lo hace, porque para hacerlo deja de lado justamente y nada menos, que aspectos esenciales de la doctrina católica. Como si la piedad, la oración, la vida sacramental, o el ayuno, la conversión, no fueran prácticas mencionados en la doctrina como medios de salvación, y algunos de ellos esenciales (me tomo la libertad de hablar de las recomendaciones de Medjugorje, “aparición” sobre la que trata este artículo). Y como si todo ello no tuviera nada que ver con el amor a Dios, con el crecimiento en la Caridad y así con el amor al prójimo en Dios que fueron el centro de su comentario. Y sí tienen que ver.
Ahora no se lo pregunto, se lo digo.
Me alegro de que ahora en el comentario al que respondo al menos sí haya mencionado a las obras (casa sobre roca).
Sería lamentable que lo hiciera, solamente, para poder seguir con la acusación de “estéril pietismo”.

La privación de una comprensión plena de la doctrina -que señala Ud. como derivación de apariciones falsas-, concretamente está en este caso peligrosamente latente en sus propias palabras al soslayar algo esencial. Y, claro, no creo que no sepa lo que soslaya, lo raro es el modo como usted actúa:
Pone en duda algo, aludiendo a deficiencias doctrinales, a la privación de una comprensión plena de la doctrina, pero lo concretamente deficiente y no pleno es el sostén doctrinal que da o que se colige de su posición, porque es imposible cumplir con lo que usted cita de Nuestro Señor, sin la ayuda de la Gracia, a lo que sirven las prácticas de piedad, que, ¿tanto le disgustan, hasta la misma palabra que le pone comillas?
Por asi decirlo: ¿ “A quién quiere engañar” con que se puede amar a Dios y cumplir sus mandamientos sin tales medios, haciendo abstracción de la necesidad de la oración, etc.? Pero lo notable (por lo negativo) sería que hiciera tal abstracción, no porque no crea en su necesidad –no creo que no lo sepa necesario- sino porque así, “le pega” a lo que no menciona pero está en el cuerpo de esta nota ¡El fin no justifica los medios!
¡Que tira así usted mismo al bebé con el agua del baño!

Este tipo de actitudes por lo menos un tanto enceguecidas, justo con las falsa objetividades que más adelante menciono -e invito a otros a que lo consideren- personalmente me hace sospechar más a favor aún, que en contra, de Medjugorje. Sé que me puede hacer una réplica automática de esta última apreciación, y que me puede decir que jamás se refirió a Medjugorje (usted sabrá).

Respecto de las recomendaciones, si es que hablaba de las de Medjugorje, lo corrijo: no es que “parecen” “piadosas”, sino que SON piadosas, sin “comillas”. Fíjese que al final el subjetivista parecería ser usted, si a las recomendaciones de Medjugorje se refería, al casi casi negar lo obvio.
Puedo pensar que tenga miramientos atendibles a otros aspectos de la presunta o real aparición, pero lo que concretamente hizo ahora es inadmisible. Es inadmisible dejar sugerido que el rezo diario del Rosario; el ayuno miércoles y viernes, la lectura de la Biblia, el combate de la conversión, la regular asistencia a Misa, la Adoración Eucarística y la Confesión regular “parece pero no es” doctrinalmente católico. ¿Cómo puede soslayar algo así? ¿Y encima con el tupé de hacerlo “en defensa de la doctrina”?!
Espero no acuse a este comentario de “pietista”, ni deba ruborizarme por hablar de piedad como si fuera algo ridículo, porque así, entre los tan denigrados sacerdotes modernistas y algunos tradicionalisas . . .

Se refiere también, tácitamente, al subjetivismo implicado en el modernismo, y sin embargo ya el año pasado –y “lo dejamos” pasar- inventó la falsa objetividad como verdad respecto de la posición gravemente negativa de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe hacia Medjugorje, posición que no era ni es como usted planteaba, sino error suyo. Todos nos equivocamos, “Ok”. Pero alguien le pidió precisiones. No las dio. Luego alguien se lo señaló. Pero no se retractó. Sí, para otro tema, pasó que el gracioso aunque a veces demasiado severo –para culpas ajenas- druida elaboró un maravilloso discurso (bueno aunque un tanto demasiado riguroso) en esos días sobre la retractación católica, aplicado claro ... a otro (Infanti, el obispo que recibió elogiosamente a Boff(e)).
Ha dicho en general, cuando toco el tema Medjugorje se me lanzan al cuello como fieras, sepa que también se le tiene paciencia, y que a esa no retractación que advertí, yo al menos, se la dejé pasar pese a su gravedad por objetivizar su subjetividad, algo tan propio del modernismo. Y luego encima, escribiendo su compañero de equipo de la retractación católica . . .

Pero este despropósito de ahora de atacar o cuestionar Medjugorje –aunque sea tangencialmente y pueda aducir no haber mencionado “Med-ju-gor-je”- desde un presunto celo en lo doctrinal mientras cercena a la doctrina ya es demasiado. Aquello de hace un año de decir que la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe dijo lo que no dijo en contra de Medjugorje, fue un error grave respecto del tema (por ahí la palabrita “DOCTRINA” de la Fe, le pudo, y así cayó en la tentación de legitimar bajo el paraguas de la objetividad de la Iglesia, la subjetividad de su posición, pero justamente eso es lo que hace a la gravedad del error, al afectar a la objetividad de un tema cuya solución ha de ser, como tanto dicen, objetiva: lo que diga la Iglesia). Y así, mientras usted define a lo modernista, como un sustento doctrinal en experiencias subjetivas, es decir subjetivista, por su lado usted inventa una posición negativa so excusa de ser objetiva. Y ahora, soslaya aspectos esenciales de la doctrina. ¡Así no vale!
Cuide como trata este tema. No falsee las cosas, que, así como tiene a bien alertar que la experiencia personal no argumenta a favor de la verdad de las cosas, en un mismo sentido una declaración (aún una suya) tampoco sanciona la verdad a que se refiere, salvo autoridad –y poniéndose minucioso a ver de qué estaríamos hablando- sino es nominalismo, y es la lacra cuyas consecuencias estamos padeciendo. Aunque es cierto que no establece ni define dogmas, la espiritualidad católica practicada hace a la subjetividad, sino la conversión con la ayuda de la gracia sería imposible. Además de que, claro, la espiritualidad católica sí tiene momentos de “sensación”, de “experiencia”, y que la metanoia también tiene que ver con no negarse desconfiadamente a ello, que es cierto que usted no negó, pero también es usted tremendamente confuso en esto. (Adorando rezaba Santa Teresa de Avila “Qué bueno es estar mirándote Señor, y sólo con mirarte descansar. Qué buen estar aquí en silencio, sintiendo tu presencia nada más”).

Entonces: le llamé la atención con dos preguntas puntuales que no contestó:
1- ¿Cuál es el amor a Dios del que no hace estas cosas?
2- ¿Como se pueden cumplir los Mandamientos sin la ayuda de la Gracia?

Y se me “hace el oso”.
He de suponer -sobre el previo supuesto de que sabe de doctrina- que no me las contesta porque sabe que es imposible.
Parece que al contender contra presuntas apariciones (y lo parece, con fundamento en sus palabras) en “su” doctrina no existe la piedad, ni el querer y el hacer que da Dios mismo (¿no tiene eso también un nombre y anatema?) y la Gracia no sé si quedará tan sólo como una “buena palabra” y nada más. Parece que no hay lugar, en esa doctrina que semblantea, para las prácticas que da la tradición para recibir y acoger esa Gracia, gracias a la y a lo cual ha de crecerse en la Fe y en la Caridad. A fin de cuentas en esto parece que hay más recelo que doctrina. ¿Qué tiene que ver con el catolicismo ese tabú impiadoso o antipiadoso?

Entonces, el “¿Hay Fe sin piedad?” de mi título-comentario, no fue sólo porque tiene que ver con el “mensaje” de Medjugorje como para que bajo tal supuesto se desentendiera absolutamente de la pregunta “explicándome” que “hay fe seca” y sin obras, que no es prenda de salvación, sino también porque y para que reconociera públicamente que la piedad es esencial para cumplir con la sentencia con la que quiere cerrar el caso de la FE, diciendo, equivocadamente, que lo demás son ilusiones como si denigrar a la piedad como “pietismo” o ningunearla no fuera otra ilusión.
Lo que es inadmisible es que para legitimar su opinión sobre la falsedad de las apariciones de Mejugorje, cercene a la doctrina..., y en nombre de la doctrina ...! (¡es muy raro...!)

Usted no cree que las apariciones de Medjugorje sean reales, o si lo son, que sean de la Santísima Virgen, posición aceptable, pero lo que a fin de cuentas hace o dice para sostenerlo -y encima para sostenerlo en lo doctrinal- es tremendamente confuso dado que se seguiría que es posible salvarse o agradar a Dios sin hacer lo que sí hay que hacer y así aceptar y pedir la Gracia, que sí hay que aceptar y pedir. Algo tan fundamental como esto último, usted no lo menciona, mientras habla de presuntas apariciones que implican doctrina incompleta. Y si no le parece confuso, “¿¡Cómo hará para que no le parezca...?!”
Ya empiezo a creer que algún “Magisterio de Sustitución”, bien puede venir del Cielo si los valuartes en la defensa de la doctrina hacen este tipo de cosas, además de que por otro lado haya algunos cuantos eclesiásticos en sus diálogos (que en tanto vayan entre otras deficiencias posibles, con poca fe y poca vida de -piadosa- oración uno se pregunta si no serían más bien diáblogos).

Se manifiesta usted preocupado u ocupado por la privación de “una comprensión plena de la doctrina y sus consecuencias”, pero paradójicamente es quien ha dado una exposición de la doctrina esencialmente incompleta en relación al tema mismo que destaca (“Amar a Dios y cumplir sus mandamientos”), con las consecuencias que de tal reduccionismo puedan seguirse.

Me escribió de maniobras, ¿De quién considera que es la maniobra de la que estos dos comentarios suyos fueron medios? ¿Porqué bajo formas de celo doctrinal, inclina usted, aunque entiendo que sin intención, a tragarse herejías pre-modernas que deja picando, traídas a colación como reacción a las herejías modernas que usted quiere y pretende combatir?
Lamentaría que considere a estas objeciones una comida de hígado, porque no es la intención atacarlo a usted, sino la defensa de la verdad.

Le agradezco el espacio.

Le mando un saludo, no se lo tome a mal, ni se afecte su hígado ni su cuello, que no voy ahí, si bien la molestia en el cuello, puede ser algún algún pesado collar merodeante, resultante de, tal vez inadvertidamente, decir cosas que pueden escandalizar a (algunos, cuantos de) los pequeñuelos.

Gracias, seamos piadosos, además de procurar saber la doctrina “al pelete”, y recemos

Católico (perplejo) más bien “pro”-Medjugorje

Respondo provisoriamente

He perdido el hilo de la cuestión. Voy a releer tranquilo desde el primer post y tratar de dar satisfacción a lo que pide. A primera lectura no entiendo haberme salido del tema pero lo volveré a ver todo con más tranquilidad.

Atte. 

El Moderador

AD MAIOREM DEI GLORIAM

Bien, gracias.

Sea para Gloria de Dios
Bien de las almas,
Y nuestra propia justificación.

Cordialmente

Católico (perplejo) más bien “pro”-Medjugorje

Para tener en cuenta...

En relación a lo que se manifestó sobre la aparición de la Virgen en San Nicolás, Gladys Motta nunca hizo declaraciones ni apareció en los medios, está recluída y no se la ve nunca, aunque responde la correspondencia.
Otro caso para tener en cuenta es el Padre Pío...un vidente de verdad, que , al igual que los que lo son en serio, no hacía gala de lo que había recibido...
Creo que es para tener en cuenta sobre todo cuando aparecen algunos que ostentan estigmas, visiones, revelaciones privadas, llamados especiales, etc.
Cuando alguien tiene algún privilegio de ésos, no anda haciendo bambolla por ahí de éso.
La paz de Cristo esté con todos ustedes.
MARTÍN GUZMÁN

Me gustaría saber por qué

Me gustaría saber por qué usted sostiene que son falsas las apariciones en Medjugorje.
Gracias

No lo sostemenos

Es una opinión, pero prefiero no entrar en polémica.

Disculpe, ya he tenido bastante de esto.

No es para polémica, usted

No es para polémica, usted sacó el post. Lo que ocurre es que tengo dudas sobre esta aparición, incluso no fui hasta allí pudiendo hacerlo y quiero saber si hay algo que me aclare algo.
Conocí un sacerdote cuando comenzó a difundirse en nuestro país la devoción. El estuvo allí pero, al volver, terminó metido en cosas raras buscando videntes, dicieno que transmitía la bendición de la Santísima Virgen imponiendo sus manos etc. etc. No se donde anda ahora.
Ese era el motivo de la pregunta hecha con la mejor intención. Tampoco entiendo como al estar los videntes en éxstasis varían sus funciones vitales, peso, etc.
Gracias

Estimado/a

Lamento haber respondido de un modo seco. Es que en general, cuando toco el tema Medjugorje se me lanzan al cuello como fieras. 

Vea, yo creo en las revelaciones privadas, pues como enseña la Iglesia en su doctrina y obra en su praxis, la Revelación oficial cierra un ciclo, pero no impide a Dios darnos medios extraordinarios para advertencia y salvación. 

Los tiempos modernos son esencialmente marianos. Sor Lucía de Fátima nos declara que la SSma. Virgen ha querido dotar al Rosario de una especial eficacia en los tiempos actuales. Fátima es el eje de la historia actual, la del siglo XX y del que corre. En fin, como verá, no desprecio las revelaciones privadas. 

Pero el demonio, que sabe por diablo y por viejo, tiene en claro que el mejor modo de esconder una aparición mariana es llenar el mundo de falsas apariciones marianas. Por eso hay tantas y algunas tan disparatadas. Y otras no "tan" disparatadas, sino de corte "tradicional" o más bien "conservador", "piadosas", etc. El objeto de la prolilferación de este tipo de profecías es esconder las auténticas. Y mantener a los fieles, en esta época de crisis en un estéril pietismo.

Pero no hay que volverse escéptico sobre las revelaciones privadas, porque  también tenemos elementos para discernir su autenticidad por medio de una observación racional y no meramente sentimental. No sin antes subrayar que la única autoridad competente para determinar la autenticidad de una revelación privada es la Iglesia, y no sin lamentar la poca o nula atención que se le presta, el menosprecio o la complicidad por razones inconfesables de algunos prelados con "apariciones" que no reúnen los criterios elementales de discernimiento, paso a numerarle a vuelo de pluma y de memoria.

Ningún mensaje auténtico del cielo puede contradecir ni en una iota el dogma, la tradición o la moral.

Ningún mensaje del cielo puede alentar formas de misticismo que alejen a los fieles de su deber de estado.

Ningún mensaje del cielo puede estar rodeado de circunstancias payasescas, grotescas, ni contener una extension desmesurada, ni tener por mensajeros a personas de reconocida inmoralidad, inconducta, avaricia, deseo de fama mundana... en fin. Esto no significa que los videntes sean necesariamente santos. Ni siquiera que no se equivoquen en ciertas cosas que transmiten, tal el caso de los videntes de La Sallete, Melania, mujer de carácter un poco insoportable y Maximino, que rodó como bola sin manija hasta su muerte, aunque no dio escándalos más que por cierta imprudencia innata en él.

Una revelación privada no es un oráculo abierto a todas las generaciones: se da en una cierta extensión de tiempo, normalmente breve y se prueba con milagros o profecías, reafirmándose en el tiempo con frutos de santidad, conversión y florecimiento de la Fe. Es posible que el vidente pueda seguir recibiendo gracias personales, pero ya no para ser transmitidas. El caso de Sor Lucía es ejemplar. Nunca se movió un ápice de su misión.  Dijo lo que le mandaron, calló lo que no debía decir, se recluyó en el convento y solo habló, por medio de sus confesores o personas asignadas por la autoridad, para reclamar lo que la Virgen le había pedido que pidiera en su nombre.

Raro es el caso de los o las videntes que hacen vida laica, se pasean por la calle, dan entrevistas a la TV, y no tienen la menor sensibilidad al "negocio" que se arma (casi siempre se arma, aún alrededor de las auténticas) sin protestas de su parte. Bernadette Soubirous recriminó violentamente a sus hermanos haber aceptado dinero y luego, cuando sus padres, crónicamente pobres prosperaron, no dejó de advertirles contra la riqueza. Nada más incompatible que el lucro tolerado por el vidente de una revelación auténtica.

La extraña locuacidad de la Virgen, que se extiende por décadas en algunos casos, con versiones diarias, como si fuese el boletín cotidiano del cielo, resulta grotesca y absurda. La Virgen no necesita 20 tomos de revelaciones, mucho más largas que la Revelación oficial. Mensajes que son repetitivos, raros, obvios (Dios no permite estas revelaciones para que se nos diga lo que ya sabemos) y tediosos. Y muchas veces, estas presuntas revelaciones bajo formas piadosas invitan a los fieles a tragarse los sapos de las herejías modernas.

Y no me meto en más. Fátima tuvo su ciclo, sus mensajes, sus milagros, sus profecías, el cumplimiento riguroso, sus promesas, aunque todavía está abierta la parte final y más fascinante. Otras, las falsas, son una sucesión indeterminada de mensajes diarios que más bien parecen el horóscopo de los diarios que palabras del cielo. 

Respecto a las rarezas de las personas que se involucran sin discernimiento ni prudencia y suelen terminar mal, de un modo u otro, son la prueba de que estas cosas son obra del demonio y no de Dios. 

Y le aseguro que después de esto me van a comer el hígado, a pesar de que no dije nada sobre Medjugorje.

Un cordial saludo.

El Moderado.

 

Es exactamente lo que yo

Es exactamente lo que yo pienso y por lo cual fui criticada tantas veces.
Soy devota de la Santísima Virgen y esta aparición jamás me dió la certeza de ser real. Es verdad que sus mensajes son repetitivos, piden oración y ayuno, lo que es ya lógico que se haga pero no indican algo claro y específico como en Fátima o tal vez como en Nuestra Señora de San Nicolás, que aunque muchos han hecho un circo al lado de su templo, la vidente no aparece y se mantiene en silencio. También allí los mensajes cumplieron un ciclo. Estos son variados, concretos, diferentes y con una clara referencia bíblica, y si se los lee y compara con la época, también adecuados al momento. Es otra cosa y también es una devoción privada.
Algo que me intriga sobremanera es la "danza del sol" y no encuentro respuesta.

Alejandra (que nunca recibió contraseña)

Milagros o fenómenos sobrenaturales

Hubo y hay muchos fenómenos sobrenaturales o milagros. En Youtube pueden ver a Teresa Neumann, la que no comió ni
bebió por cuatro décadas, sólo recibió la Eucaristía.
Escucho muchas cosas, pero me aferro al versículo que
dice :" de tal manera amó Dios al mundo...."
En la hora del juicio se nos juzgará en el amor (caridad)
más allá montones de definiciones de lo que es fe, de preceptos condenatorios, de tanto querer tener la justa en todo.

Fraternalmente

Pablo E.

Yo, al menos, no creo tener

Yo, al menos, no creo tener la justa en todo, es más pienso que en nada, por eso pregunto y pido que se me explique. No me interesa you tube, demasiado truchaje. Me gustaría que alguien me lo explique, sencillo, sin vueltas y sin faltas de caridad.
Gracias.
Ale (sin contraseña)

No hay caridad sin Fe

"Sin la Fe no es posible agradar a Dios", dice San Pablo.

"En el atardecer de nuestra vida seremos juzgados en el amor", en la Caridad sobrenatural, que supone la Fe. Sin doctrina, no hay Fe, hay a lo sumo un manojo de sentimientos. Si así se salva será por misericordia de Dios, y no por cumplir con su Ley. De lo que se trata, de cumplir con la Ley evangélica, perfección de la ley Mosaica. Amar a Dios, amar al prójimo por amor a Dios. 

"El que me ama, cumple mis mandamientos". 

Caso cerrado, estimado amigo. Lo demás son ilusiones.

¿HAY FE SIN PIEDAD?

Me parece que la misma Doctrina dice que no hay Fe sin pedirla piadosamente ... (pero seguramente usted sabe más): sin piedad tampoco hay Fe.
A la Fe hay que pedirla.

Sin algunos aspectos de la piedad, insistentemente expresados en Mejugorje, como la Oración diaria, la Adoración, la Confesión sacramental regular, o la lectura regular de la Biblia (si bien a conciencia católica, de manera católica, agregaría), o la ascesis del camino de conversión no hay Fe, o si hay algo de Fe, no hay crecimiento en la Fe, ni menos, por supuesto, la Caridad a que usted se refiere.
¿Cuál es el amor a Dios del que no hace estas cosas?

No ver o reconocer esto, ¿no es también una ilusión? ¿o la única ilusión es la que usted señala?
¿Como se pueden cumplir los Mandamientos sin la ayuda de la Gracia?

"Dios da el querer y el hacer" dice también San Pablo, y a veces hay misericordiosos llamados de la Gracia, que dan o atizan el querer.
Que se acogen, y son como el burro de arranque de un camino de conversión.

A mucha gente eso le ocurrió en Medjugorje.
Ahora, si después tienen que empezar a ser peleados por los que vienen corriendo la carrera de fondo desde hace muchos muchos años ..., lo más probable es que los escandalicen, y que los más "avanzados", autocumplan su profecía del escaso zelo (sí, con z), sea porque efectivamente unos cuantos neo-conversos se desvíen, sea porque la dispercepción de la acedia vea malo lo que no lo es, o aún lo que es bueno.

Gracias, saludos

Católico más bien "pro"-Medjugorje

Claro, puede haber Fe sin piedad

Una Fe seca y estéril, pero Fe. La Fe es la adhesión a las verdades. Si no tiene las obras, está muerta y no conduce a la salvación, pero es Fe.

Dios saca provecho de todo, aún de lo malo y de lo falso. Por eso una falsa aparición puede mover a piedad auténtica a algunos. Sin embargo, eso no le quita su carácter de aparición falsa, y por lo tanto obra del demonio, y por lo tanto maniobra para alejar a la gente de Dios, privándolos de una comprensión plena de la doctrina y de las consecuencias.

La experiencia personal no argumenta a favor de la verdad de una cosa. Este es un error típicamente modernista, doctrina ultracondenada por la Iglesia. La Fe es un cuerpo de verdades objetivas en las que se cree, como reveladas por Dios. Los actos devocionales pueden ser a veces expresión de sentimientos personales que no reflejen una Fe clara y por lo tanto, no aseguren tener la integridad de la doctrina bien comprendida. 

Sin la Fe esclarecida las obras se descaminan. Y la Fe es la doctrina que nos enseña la Iglesia por mandato de Jesucristo. Nunca una revelación privada pueda minimizar, desvirtuar, ocultar o alterar ningún aspecto de la Fe, por "piadosas" que parezcan sus recomendaciones.

La Buena Fe

Me parece, o que me cambió de tema o que no ha entendido el sentido de mi título-pregunta, en la que, por el contexto, resulta claro que me refería a la Buena Fe, tanto que si en el Título de mi comentario mencioné a la Fe en respuesta al comentario suyo, lo hice, obviamente, connotándola en idéntico sentido con que usted lo hizo: la Fe que conduce a la salvación mencionada y destacada en la cita de San Pablo, tal como asimismo usted aclara en el primer párrafo al que ahora contesto. Cambiar el sentido con que se utilizó previamente una palabra o una expresión, es como cambiar de tema.
Hablamos de buena fe, entonces.

Continúo este comentario como comentario nuevo, porque el espacio este es muy angosto, y mi respuesta tiene un largo que la defensa de la doctrina amerita, y si Medjugorje fuera verdadero, más aún.

Católico más bien “pro”-Medjugorje

No creo haber cambiado de tema

Pero si sirve de complemento a lo dicho: buena fe, entiéndase, rectitud de intención, sinceridad, etc. no puede haber sin sincera y recta piedad. También hay una falsa piedad, por hipocresía en algunos casos, por desviación doctrinal en otros. 

Creo que completo lo dicho.

Cordialmente.

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