El Padre Jorge ¿por qué querían librarse de él?

Nuevo libro sobre el período cordobés de Jorge Bergoglio, en el cual él ha puesto mano

En el día del cumpleaños del papa Francisco, el 17 de diciembre, alegrado por el tango que bailaron en la piazza San Pietro miles de sus “aficionados”, “L’Osservatore Romano” ha publicado una página de un libro editado en la Argentina, al cual Jorge Mario Bergoglio prestó particular atención y en cuya elaboración él mismo voluntariamente ha metido mano.

Bajo el título de “Aquel Francisco”, escrito por Javier Cámara y Sebastián Pfaffen, dos periodistas de Córdoba, e impreso por Raíz de Dos, una editorial de esa misma ciudad, el libro reconstruye con precisión y con una enorme cantidad de testimonios directos, los dos períodos cruciales de la vida del actual papa transcurridos en Córdoba: los dos años del noviciado, entre 1958 y 1960, y sobre todo los otros dos años en los cuales él fue despojado de todo cargo en la Compañía de Jesús, entre 1990 y 1992, a modo de exilio que él gusta llamar hoy en día “purificación interior”.

Informado en diciembre de 2013 por el arzobispo de Córdoba, de visita en Roma, que los dos periodistas estaban escribiendo un libro sobre ese períodos de su vida, el papa Francisco los llamó por teléfono, no una sino muchas veces, y ya no soltó nunca la presa. Intercambió con ellos una extensa correspondencia vía mail. Dio forma a sus recuerdos y transformó el libro en una suerte de autobiografía cordobesa, con numerosos juicios y recuerdos entre comillas.
Hay al menos dos puntos intrigantes en este libro.
El primero tiene que ver con los motivos reales de la caída en desgracia de Bergoglio dentro de la Compañía de Jesus, después de los años Setentas en los que fue el argentino número uno.
Quien lo exilió en Córdoba fue un jesuita que lo conocía mucho, de cerca, el padre Víctor Zorzín, quien había sido “socio”, o sea, vice de Bergoglio, cuando este era jefe de la provincia argentina, y que en 1986 fue promovido a provincial, manteniéndose en el cargo hasta finales de 1991.

Entre Zorzín y Bergoglio había un fuerte desacuerdo sobre el modo de gobierno, como entre Bergoglio y el sucesor de Zorzín, padre Ignacio García-Mata, provincial desde 1991 hasta 1997.
Tal desacuerdo se concretó – según documentan los autores del libro- en una insistente “campaña de descrédito” contra Bergoglio, a la que fue sensible en Roma el mismo prepósito general de la Compañía de Jesús, por la época el holandés Peter Hans Kolvenbach. Se hizo circular la voz –como testimonia entre otros el padre Ángel Rossi, actual superior de la residencia cordobesa en la cual Bergoglio fue exiliado- que el ex provincial de los jesuitas, en otro tiempo “tan brillante”, era enviado al aislamiento en Córdoba porque “estaba enfermo, loco”.
Quien en 1979 fue sustituido por Bergoglio como provincial, quedando en términos amistosos, el padre Andrés Swinnen, proporciona, sin embargo, una explicación más sustanciosa. La “culpa” de Bergoglio fue la de continuar ejerciendo un liderazgo fuerte sobre una fracción de la Compañía aún después de haberle sido retirados todos los cargos. Lo habían hecho primero rector del Colegio Máximo de San Miguel, luego lo habían enviado a obtener un doctorado en Alemania, en Frankfurt, de donde, sin embargo volvió muy rápidamente a la Argentina, y luego lo habían transferido al Colegio del Salvador para enseñar teología. Sin embargo, en todas partes –dice el padre Swinnen- se comportaba “como un superior paralelo” influyendo en muchos jesuitas, sobre todo jóvenes, en un decenio en el cual más de un centenar de ellos dejaron la orden y el sacerdocio. Y aunque todo esto le fue imputado, no obstante “la mayor parte de los que se fueron pertenecían al grupo contrario a Bergoglio, que por sobre todo quería librarse de él”.
Otra revelación interesante del libro concierne a lo que Bergoglio escribió durante el bienio de exilio en Córdoba.
En esa ciudad Bergoglio recuerda hoy haber escrito dos libros: “Reflexiones en esperanza” y sobre todo “Corrupción y pecado”, este último pensado a partir de un episodio dramático de 1990: el asesinato de joven de 17 años por personas que pertenecían a la alta sociedad. (1)
Este de la “corrupción” es un tema que regresa continuamente a la predicación de Francisco. Pero hay también otro escrito suyo del período cordobés que reaparece con fuerza en su magisterio papal:
 “En Córdoba –revela Bergoglio en ‘Aquel Bergoglio’- volví a estudiar para ver si podía avanzar un poco en la elaboración de la tesis doctoral sobre Romano Guardini. No pude terminarla, pero ese estudio me ha ayudado mucho para afrontar lo que me sucedió luego, incluida la redacción de la exhortación apostólica ‘Evagelii gaudium’, cuya sección sobre los criterios sociales es toda elaboración mía de la tesis sobre Guardini”.
Y es tal cual. En la “Evangelii gaudium” hay una cita de Guardini, de su ensayo “El fin de la época moderna”. Y esta se retoma en el interior de la sección (nn. 217-237) en la cual el papa Francisco ilustra los cuatro criterios que a su juicio deben promover el bien común y la paz social: 1. El tiempo es superior al espacio. 2. La unidad prevalece sobre el conflicto. 3. La realidad es más importantes que la idea. 4. El todo es superior a la parte.
También están presentes estos criterios de modo permanente en el papa Francisco. No solo en su predicación sino también en su modo de gobernar la Iglesia.

Fuente: ]]>Settimo Cielo]]>
(1) Sin duda hace referencia al caso María Soledad Morales, la joven catamarqueña asesinada por hijos de familias adineradas y políticamente influyentes. Su cuerpo fue encontrado en un descampado el 10 de septiembre de 1990. Nota del Traductor.

Twittet

Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.
Marcelo González

En un artículo titulado “La Gran Comedia de “la Vida” publicado el 27 de febrero de este año expresé mis reservas a lo que creo es como mínimo un enfoque equivocado al desafío de las ideologías feministas, abortistas, de género, etc. En particular contra el aborto, cuando se anunciaba una marcha que resultó multitudinaria, extraordinaria y sorprendente, una marcha que demostró que el rechazo al aborto es muy fuerte en la sociedad argentina. 

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo