El Programa de Mons. Williamson

Dolorosa sorpresa para quienes lo conocemos y estimamos

Temo que estamos ante un programa tan sorprendente como penoso.

“En primer lugar, “Debemos seguir a la Providencia y no tratar de adelantarnos a ella”. Si es cierto que “la Caridad todo lo espera” (I Cor.XIII, 7), entonces a la Fraternidad se le debe dar todavía algún tiempo para que pueda enderezarse antes de que la inscribamos como un grupo Tradicional más pasado al enemigo. Por eso dije la semana pasada que los sacerdotes de la FSPX pueden agazaparse por el momento para mirar el rumbo que tomen las cosas, mientras que los fieles pueden seguir asistiendo a las Misas de la Fraternidad, pero todos unos y otros, deben estar alertas (Mt.XXVI,41) sobre eventuales contradicciones en la doctrina y sobre aflojamientos en la moral. La tentación será preferir el confort al rigor y la rutina al trastorno, como fue el caso de miles de sacerdotes y millones de laicos después del Vaticano II, al punto que terminaron por perder la Fe. Nos cabe esperar que la Providencia nos muestre cu al es el camino a seguir. No nos cabe perder la Fe.

“En breve, pienso que la situación de la Resistencia Católica de hoy llama no a una acción apresurada, sino a medir cuidadosamente a los hombres y a los acontecimientos hasta que la voluntad de Dios aparezca más claramente. Pienso – me puedo equivocar – que El quiere una red suelta de focos independientes de Resistencia, reunidos alrededor de la Misa, contactándose libremente entre ellos, pero sin la estructura de una falsa obediencia como la que sirvió para hundir a la mayor parte de la Iglesia en la década del 60 y que ahora está hundiendo a la Fraternidad San Pío X. Si están de acuerdo, no duden en aportar su ayuda a la Iniciativa de San Marcelo porque con seguridad va a ser útil, tal vez más pronto de lo que yo pienso. En cuanto a mí, tan pronto como mi situación se estabiliza en Inglaterra, estoy dispuesto a poner mis poderes de obispo a la disposición de quien pueda hacer uso sabio de ellos”.

Textos tomados de su Comentario Eleison 227

  1. Instigación a sacerdotes y fieles de la FSSPX a “agazaparse”. Parece que la franqueza evangélica para plantear dudas o la humildad de esperar y ver se debe transformar en una suerte de astucia humana. “Agazaparse”, palabra malsonante.
  2. Crear focos de resistencia independientes en torno a la misa, es decir, sin jerarquía. En esto me parece que Mons. Williamson pisa la herejía, y transita claramente por el cisma. Quiere que la Iglesia sea otra Ortodoxia. ¿Aspira a presidir un "santo sínodo" de cenáculos ?
  3. Pone sus poderes episcopales a disposición de quien quiera hacer un “sabio uso de ellos”. ¿Quién determinará cuál es este “sabio uno”? El mismo, con seguridad, por lo cual se convertiría en jefe jerárquico. O tal vez inicie otro movimiento de curas y obispos salvajes, como en su tiempo el obispo vietnamita de triste memoria.

La ingenuidad de Mons. Williamson pasa los límites admisibles para una persona de su edad y formación. Durante su vida como miembro de la FSSPX compró varios buzones. Esta vez se los venderán todos juntos. Tarde comprenderá que ha lanzado al mundo a muchos incapaces de ejercer el ministerio sacerdotal, con mentalidad autocéfala sectaria, para confundir más y más a los católicos.

Respecto a la Iniciativa San Marcelo, deja otra duda inquietante. Parece que el obispo británico de algún modo se atribuye el poder de canonizar, al menos por elevación o indirectamente. ¿O lo hace solo por demagogia? No le es lícito hablar de esta manera ambigua. Solo sirve para escándalo y confusión.

Me sorprende dolorosamente.

 

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Tales afirmaciones se oponen al dogma que afirma que la religión católica es la única religión verdadera (cf. Syllabus, proposición 21). Se trata de un dogma, y lo que se le opone se llama herejía. Dios no puede contradecirse a sí mismo.

Marcelo González

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Marcelo González

Henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidio, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, indolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.

Marcelo González

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Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Sofía González Calvo

la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.