El Santo Nombre de María Salvó a Europa del Islam

12 de septiembre de 1686, Batalla de Viena
Inocencio XI en 1683, en reconocimiento a la protección de la Virgen sobre las tropas cristianas que habían liberado Viena del sitío turco, en una de las batallas más trascendentales de la historia de la humanidad; extendió la fiesta del Santo Nombre de María a la Iglesia Universal.
 
Hay que recordarla: una fiesta de exaltación de la Cristiandad unida frente a la violencia invasora del Islam. 
El espíritu victorioso y creyente de aquel 12 de Septiembre ¡por la invocación del Santo Nombre de María!
El cerco de Viena suponía el primer paso para la penetración brutal de los mahometanos en el corazón de Europa, debilitada por la fragmentación de estados y confesiones que siguó a la crisis protestante y la Guerra de los Treinta Años. Si caía Viena, con la derrota del Austria de los Habsburgo se abrían al Imperio Otomano las puertas del Sacro Imperio y de toda la Europa Central.
 
Los otomanos avanzaban sobre Europa. Juan (Jan III) Sobieski, rey de Polonia, decidió liderar la coalición, abandonando su patria marchó al mando del ejército. Al llegar a Viena los turcos doblaban a los cristianos. El enviado papal, Marco D’Aviano, consiguió unir a todo el ejército bajo el mando del rey polaco.
 
El 12 de septiembre de 1683, a primerísima hora, D’Aviano celebró misa a la que asistió Jan Sobieski, en las ruinas del convento camaldunense. Juan Sobieski, Rey de Polonia, después de haber comulgado y recibida la bendición, dijo en alta voz: “Ahora ya podemos marchar bajo la protección de la Santísima Virgen con entera seguridad de que no nos negará su asistencia.”
 
Al terminar comenzó el ataque contra los turcos, la brutal carga de la caballería polaca con su rey al frente terminó la batalla. En 30 minutos, Sobieski había desecho al ejército turco que batía en retirada. Mandó enviar al papa la noticia de la Victoria con una de esas frases destinadas al bronce de la historia, el gran Sobieski parafraseó en cristiano la sentencia del César: 'Venimus, vidimus, Deus vincit' (llegamos, vimos, pero fue Dios quien venció).
 
Polonia había salvado al mundo ¡INVOCANDO A MARIA!
 
En el cuadro que reproducimos se ve al soberano polaco enviando el mensaje al papa, a su izquierda el beato Marco D'Aviano, fraile que predicó la cruzada. Se encuentra en una de las salas de San Lorenzo del Escorial, España.

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Marcelo González

Uno tras otro, los hechos que produce la agenda de Francisco y los escándalos que estallan en derredor de su persona nos superan, debemos confesarlo. Este es un pontificado insalubre. Si los tiempos no se abrevian, terminaremos todo muertos o dementes. Por uno u otro motivo.

Antonio Caponnetto

Gracias te doy Dios mío porque siendo un grumete me has dejado ser parte de esta fiel romería...

Juan Carlos Monedero (h)

El año se abrió con estos dos claros ejemplos de Corrección Política, estasdemostraciones de fuerza del lobby abortista, cuya naturaleza se comprende a la luz de otros casos anteriores, no tan lejanos en el tiempo.

Marcelo González

Como hijos de los gentiles, “reconozcamos en los magos adoradores las primicias de nuestra vocación  y de nuestra fe, y celebremos con corazones dilatados por la alegría los comienzos de esta dichosa esperanza, pues desde este momento se inicia nuestra entrada en la celestial herencia de los hijos de Dios”.  San León Magno, Papa.

Marcelo González

Se ha dicho con frecuencia: Fátima es una epifanía, una manifestación luminosa que prepara a los creyentes para vivir los tiempos más oscuros de la era cristiana. Así como la fiesta del 6 de enero celebra la revelación de Dios, en su Persona encarnada, a representantes de los gentiles.

Editor y Responsable

En este año cargado de noticias tristes y humanamente desesperanzadoras sobre la marcha de los asuntos eclesiásticos, nos ha parecido prudente insistir poco en las noticias, sino más bien opinar con una cierta pretensión de análisis, alentar la esperanza y recordar (también a nosotros mismos) los deberes de un buen católico en todo momento.

Sandro Magister

Navidad de tensión este año en el Vaticano, justamente mientras el papa Francisco, en el discurso de saludos a la curia, se la tomó con los que el definió como "traidores" y "aprovechadores" – los primeros ya "delicadamente" despedidos por él y los segundos amenazados con ser despedidos –, le han caído encima nuevos clamorosos goles en contra. Al menos tres.