Entrevista a Piero Marini, paladín de la Reforma Litúrgica

Fue ceremoniero de Juan Pablo II y hombre poderoso e influyente en temas de liturgia. Se lo ha entrevistado a propósito de la presentación de su libro Liturgia y Belleza. Sus respuestas son insólitas y en algunos casos, patéticas. Para Piero Marini, fuera de la reforma litúrgica no hay Iglesia.

- Mons. Marini: la reforma litúrgica posconciliar ha causado el cisma del Arzobispo Marcel Lefebrvre. ¿Como juzga este suceso?
 
Después de todo concilio siempre hay un período de tensión. Siempre hay alguien que no coincide o no aprueba lo que ha sido hecho. Bien, el hecho es que no tenemos una policía para ordenarle a los fieles aceptar lo que ha decidido el Concilio Vaticano II (risas).
 
Comentario Druídico: Su Excelencia ni siquiera muestra una fingida pena por el hecho. Además de aceptar como válida la afirmación de que existe un “cisma”, lo cual el delegado papal para las relaciones con los tradicionalistas ha negado reiteradamente. Tampoco parece importarle el dolor de cientos de miles de tradicionalistas en todo el mundo y otros tantos católicos no tradicionalistas por esta penosa situación.
 
- ¿Entonces?
 
Entonces debemos, ante todo, entender que la liturgia es un signo de unidad y que, como el Papa Paulo VI dijo: “La Iglesia no es la del pasado o la del futuro, sino la del presente”, por lo cual debemos aceptar la Iglesia viviente de hoy. No es una cuestión de liberalizar el Misal o algo más, es cuestión de aceptar a la Iglesia del período actual. Para ser claro, me refiero a la historia del Rito Tridentino.


 
Comentario Druídico: ¡Insólito! La Fe de la Iglesia es, según la clásica definición de San Vicente de Lerins en su Conmonitorio “Lo que ha sido creído siempre, por todos y en todo lugar” donde la Iglesia está. Los contenidos de la Fe, la misión y causa final de la Iglesia no cambia. Por otra parte, la liturgia es un signo de unidad, pero la unidad no se funda en la liturgia sino en la Fe que esa liturgia refleja por medio de los actos de culto. Es curioso, la Iglesia ha admitido siempre la existencia de muchos ritos sin que esto afectara su unidad en la medida que estos ritos fuesen fieles a la tradición apostólica, es decir, que reflejaran la Fe. Todos los ritos que tienen un origen apostólico, directo o indirecto son igualmente católicos en esencia, aunque algunos hayan caído en desuso o se hayan restringido a pequeñas comunidades.. Se han suprimido algunos (como el galicano) buscando la unidad de una nación contra una exagerada pluralidad de formas, algunas de las cuales no tenían un sustento tradicional. Pero es la primera vez que un staff eclesiástico gobernante se dedica a perseguir un rito en beneficio de otro “fabricado” por una elite de liturgistas. Y más curioso aún que la mentada unidad que preocupa a Mons. Marini sea precisamente el rasgo menos característico del nuevo rito, como él mismo admite más abajo.
 
- Si...
 
El Rito Tridentino o de San Pío V, que en realidad es el Missale Romanum aggiornado conforme a las últimas disposiciones de 1962 elaboradas por el Papa Juan XXIII, fue dejado en su lugar, bajo ciertas condiciones, para evitar un pasaje traumático del rito antiguo al nuevo a los fieles mas viejos.
 
Comentario Druídico: Se refiere al indulto concedido a los sacerdotes y fieles 75 años o más, en 1969, cuando se promulgó el Novus Ordo. 
 
  Después, el papa Woytila permitió que, en ciertas iglesias el Rito de San Pío V pudiera ser celebrado. Pero ir hacia atrás en esto no significa ir hacia atrás en la Iglesia y esto no puede suceder. Si la liturgia es un signo de unidad para la Iglesia, no puedo crear grupos de fieles que cierto día y a cierta hora recen de una manera y luego otro grupo que en otro momento y en otro lugar rece de un modo distinto. Aquí es donde llegamos a los lefebvristas.
 
Comentario Druídico: Excelencia, revise su lógica. Ahí llegamos a los neocatecumenales, a los párrocos “creativos”, a la experimentación litúrgica y a las 300  plegarias eucarísticas que se inventaron en Bélgica, solo en Bélgica y que Ud. mismo lamenta un poco más adelante. ¿Dónde hay dos misas iguales? Solo allí donde los sacerdotes siguen las rúbricas y no inventan nada. La misa tradicional no da margen alguno para la invención. Todo está perfectamente rubricado. Ahora, si lo que Ud. quiere es inventar... bueno, empecemos por ahí. Póngase el bonete y la nariz de payaso, que es hora de la misa de los niños...
 
Sí, llegamos a ellos. ¿Qué piensa de ellos?
 
Debemos ser claros de una vez y para siempre: ellos deben aceptar lo que el Concilio Vaticano II ha decidido, de otro modo no hay reconciliación posible. Pues bien, ¿qué es lo que esta gente quiere? La mayoría de los fieles se han adaptado:
 
Comentario Druídico: Error y hasta falsedad.  A la mayoría de los fieles se les ha impuesto por la fuerza, el uso despótico de la autoridad eclesiástica, la amenaza moral y más actualmente por la supresión de la liturgia y de su historia como materia de estudio en la formación sacerdotal. Los nuevos sacerdotes ignoran absolutamente como era la Iglesia hace 50 años. Y los fieles también, en su enorme mayoría. Y esto les ha sido ocultado. Pero, ¡guay! Ante un atisbo de interés sobre el tema, viene la presión sobre el curioso, hasta con violencia moral y amenazas canónicas absurdas. Este tema lo conocemos muy bien, de primera mano. Conocemos personalmente a muchas de las víctimas de este manejo cuasi soviético.
 
 
sin el nuevo rito, que fue un hijo de la Curia pero un trabajo de inspiración internacional, las celebraciones y los viajes al exterior del papa Woytila hubiesen sido imposibles de realizar. Ahora bien, el hecho de que  ellos  [los lefebvristas] no se pueden adaptar ¿qué cambia?
 
Comentario Druídico: Otra vez la lógica de S.E. resbala. ¿Qué quita o pone el nuevo rito a los viajes papales? Cabe recordar que los “shows” litúrgicos que muchas veces sorprendían a Juan Pablo II al llegar al lugar de su peregrinación eran siempre fruto de la imaginación inculturadora de Piero Marini. Desde las hechiceras indias de México asperjando al Papa hasta las mahoríes en topless, pasando por un interminable número de desvaríos litúrgicos. ¿Por qué el Papa lo toleró? Es materia de otro comentario. Pero el autor intelectual y ejecutor material de los espectáculos fue Piero Marini.
 
Qusiera contarle un historia.
 
- Por favor...
 
Hace algunos años me vinieron a ver [los lefebvristas] y yo los recibí. Uno de ellos habló y me dijo: ‘Excelencia, el nuevo rito es una herejía’. ¿Por qué, le pregunté yo. ‘Porque –dijo el lefebvrista- en el antiguo rito el celebrante hacía la genuflexión, adoraba a la Hostia, se levantaba y la mostraba a los fieles y hacía la genuflexión nuevamente para adorarla’. Ah -dije yo- ¿y entonces? “Ahora es una herejía porque el celebrante solo hace la genuflexión después de la ostensión, en realidad, solicitando primero el consentimiento de la comunidad antes de proceder a la consagración".
 
Comentario Druídico: El diálogo es improbable... al menos ha sido muy recortado para hacerlo parecer ridículo. La objeción relatada por Marini no la hacen solo “los lefebvristas” sino muchos críticos de la nueva misa, incluyendo eminentes cardenales. Se olvida S.E. que varios pastores protestantes supervisaron la nueva liturgia para que fuera apta a su paladar. Y estos pastores no querían saber nada con la presencia real ni la adoración eucarística. Y asignaban gran importancia al consentimiento comunitario en la “liturgia” puesto que no hay entre ellos un sacerdocio ministerial. Para ellos el pastor –como para muchos católicos hoy el sacerdote- es un “animador” de la comunidad, no un pontífice entre Dios y los hombres.

 

 
- ¿Y qué hizo Ud.?
 
¿Qué hice? Bueno, simplemente quisimos abolir un gesto duplicado y él me habla de herejía... “Aquí tiene mi número de teléfono, le dije, cuando necesite algo, llámame”.
 
Comentario Druídico: La soberbia de Mons. Marini es por momentos intolerable. Compite solo con su falta de caridad.
 
- Según sus propias palabras durante la presentación del libro, “sentí una cierta nostalgia por el pasado”. ¿Por qué?
 
Sí, a veces me siento muy nostálgico. Porque en la época de la Reforma litúrgica yo tenía 23 años, y por lo que yo vi en los tres meses últimos del Concilio. Pero esto es parte de mis sentimientos. Sin embargo, desde un punto de vista histórico, teníamos en aquel tiempo un objetivo de largo plazo, la reforma completa de la liturgia que queríamos realizar. Hemos trabajado desde la perspectiva de la renovación y del retorno de la Iglesia a los Santos Padres, destruyendo cada costra dejada por el tiempo en la liturgia romana. Sin embargo, el entusiasmo ha devenido en algunas degeneraciones...”
 
Comentario Druídico: Notable confesión. Despreciando la Tradición como si fuese una cosa despreciable, (¡costras!) Marini admite que fue demolido todo aquello que oliera a desarrollo progresivo del rito, para llevarlo a un “supuesto” estado de pureza original. ¿Qué es esto sino el arqueologísmo litúrgico condenado por Pío XII en su encíclica Mediator Dei?
Sin embargo, parece que sí, hubo “degeneraciones”...
 
-¿De qué tipo?
 
Pienso que en Bélgica y en los Países Bajos, subidos a la cresta del experimentalismo han creado más de 300 plegarias eucarísticas [o cánones, n. del e.]. Luego, lentamente se fue volviendo a la normalidad.
 
Comentario Druídico: ¿Dónde se volvió  a la normalidad? Por favor, avisen que vamos...
 
Pero temo ahora esto, el retorno del neorritualismo, es decir, del sacerdote que celebra la misa pensando “Bueno, ya he dicho la misa según lo que prescribe el libro, ya cumplí”. Y eso no es bueno. La celebración no es meramente un respeto pasivo por las normas litúrgicas, siempre hay un poco de espacio para el celebrante”.
 
Comentario Druídico: Otra vez esa insoportable soberbia y desprecio por el Sacrificio Eucarístico. El cura que dice su misa según las rúbricas es “neorritualista”. ¿No será un bueno y piadoso cura?  ¿Se olvida Marini de la eficacia del sacramento, más allá de la piedad personal del sacerdote? ¿O es que la potestad ministerial proviene de la piedad y no del orden sagrado? ¿Y la validez de la Misa del estado de ánimo del cura en el momento de celebrarla? Por otra parte, ¿qué es ese “lugar para el celebrante” sino lo que acaba de condenar como “degeneraciones”.
En definitiva, ¿quién entiende a Mons. Marini?

Fuente Web Affari Italiani
http://canali.libero.it/affaritaliani/cronache/monsignormarini.html 

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