Enviado por Moderador el Jue, 08/02/2012 - 11:34.
Es Eddie Gaven, figuar del creciente fútbol en los EE.UU.
El Rosario, la adoración eucarística y la misa tradicional, tres pilares de su regreso a la Fe.
Aunque el fútbol europeo no es un deporte tradicional en Estados Unidos, empieza a arrastrar masas y a tener sus famosos. Eddie Gaven figura entre los nombres conocidos de la Primera División (Major League), donde lleva jugando diez años. Fue campeón en 2008 con su actual equipo, el Columbus Crew de Ohio. En 2003, a los 16 años, se convirtió en el jugador más joven que firmaba un contrato para Primera División, y un año después era seleccionado para el partido All Stars.
Pero cuando su carrera empezó a subir, su fe empezó a bajar... Educado católicamente, su familia iba a misa todos los domingos y mantenía costumbres como bendecir la mesa, pero él empezó a decaer en la práctica religiosa a medida que el deporte le absorbía y el éxito le convertía en un pequeño ídolo.
Hasta que una lesión le mantuvo un mes apartado de los terrenos de juego y en parte hospitalizado, y empezó a pensar en las cosas importantes de la vida: "Empecé a ver las cosas con mayor claridad y a comprender que, aunque el deporte es divertido, no durará siempre. Lo que durará siempre es el cielo o el infierno", explica en una entrevista concedida a National Catholic Register.
Empezó a rezar de nuevo, siiguiendo los consejos de San Alfonso María de Ligorio y según un libro de Santa Brígida de Suecia: "Noté que a medida que mi vida de oración crecía, me tomaba más en serio mi fe. Cuando más rezaba, más quería ir a misa y confesarme y vivir las virtudes a diario".
Pudo acabar protestante... y se convirtió su novia
Pero cuando su carrera empezó a subir, su fe empezó a bajar... Educado católicamente, su familia iba a misa todos los domingos y mantenía costumbres como bendecir la mesa, pero él empezó a decaer en la práctica religiosa a medida que el deporte le absorbía y el éxito le convertía en un pequeño ídolo.
Hasta que una lesión le mantuvo un mes apartado de los terrenos de juego y en parte hospitalizado, y empezó a pensar en las cosas importantes de la vida: "Empecé a ver las cosas con mayor claridad y a comprender que, aunque el deporte es divertido, no durará siempre. Lo que durará siempre es el cielo o el infierno", explica en una entrevista concedida a National Catholic Register.
Empezó a rezar de nuevo, siiguiendo los consejos de San Alfonso María de Ligorio y según un libro de Santa Brígida de Suecia: "Noté que a medida que mi vida de oración crecía, me tomaba más en serio mi fe. Cuando más rezaba, más quería ir a misa y confesarme y vivir las virtudes a diario".
Pudo acabar protestante... y se convirtió su novia
Lo llamativo es que su madre, tiempo atrás, deseándole verle más comprometido con Dios, le había animado a unirse a un grupo juvenil protestante muy activo. "Yo no quería, pero fui sólo por complacerla", confiesa Eddie. Y allí conoció a una chica. Se enamoraron, y como querían casarse y tomárselo en serio, comprendieron que la diferencia de religión era un problema. Discutían mucho: "Yo le explicaba las pruebas que había encontrado de que la Iglesia católica había sido fundada por Jesucristo, y ella me daba argumentos de por qué era protestante". Al final, "por la gracia de Dios", Paula, su hoy esposa y madre de su hijo de trece meses, "vio la luz sobre la belleza de nuestra fe católica. Es una bendición, y realmente creo que sin las mismas creencias nuestro matrimonio no habría funcionado".
Eddie intenta ser "un buen marido, un buen padre y un buen trabajador imitando a San José, que es el perfecto modelo de las tres cosas. Él todo lo hacía por Cristo, toda su vida estaba llena por la gracia, y estaba absolutamente unido a la voluntad de Dios. Es un modelo para cualquier hombre que quiera crecer en la virtud".
Tres motivos cautivadores
Gaven ve tres aspectos fundamentales que le atraen de la religión católica: "La primera esel rosario, tuvo un impacto tan profundo en mi vida que renovó la fe en mi corazón. La segunda es la adoración eucarística, normalmente vamos toda la familia una vez a la semana, además de ir a misa los domingos y a diario si es posible. La tercera es la santa misa: no hay forma de expresar el poder de la misa, porque es el mismo sacrificio del Calvario".
Generacionalmente, no habiendo cumplido aún los 26 años, Eddie creció conociendo solamente la misa postconciliar: "No sabía que existía la misa en latín. Pero cuando empecé a profundizar seriamente en mi fe, empecé a ir a la misa tradicional. Es toda una experiencia asistir a ella por primera vez. Era algo más allá de lo que yo había soñado jamás. Ahora asisto habitualmente a ella. ¡Hay tanta reverencia! Estoy muy agradecido al Papa Benedicto por hacer que la forma extraordinaria está disponible con mayor amplitud gracias a su motu proprio Summorum Pontificum de hace cinco años. Es lo más bello que existe, si exceptuamos el cielo".
Comentario Druídico: La Summorum Pontificum, allí donde se respeta, da a los fieles la posibilidad de conocer la liturgia, y tras ella la Fe de la Iglesia en su integridad. Resulta tan demesurado poner obstáculos a la asistencia de los fieles a estas misas, como falsa la afirmación de que no ayudan a la conversión personal y a la comprensión de la crisis de la Iglesia.
Enlazan aquí
No se ha encontrado enlaces.



Comentarios
Que le de gracias a Mons.
Que le de gracias a Mons. Lefebvre porque si fuera por Ratzinger ya hubieran quemado todos los misales.
No es verdad
que el Card. Ratzinger haya sido enemigo de la liturgia tradicional. No lo es ni por su trayectoria como teólogo, ni como Prefecto, ni como Papa.
Así es la cosa!
Lo que me impacta de la misa tridentina es cuantos hombres sobretodo jóvenes que se convierten y cuantas amigas mujeres al conocer este tesoro espiritual que se manifiestan en contra y no satisfechas con la misa deformada caen mas y mas hondo hasta parar en el yoga o la new age y tal vez cosas peores.
Me admito mujer y aclaro, no deseo ser una mujer del medioevo, no deseo ser mantenida ni sobreprotegida en forma ridícula, me gustan las libertades laborales, academicas y políticas que ha conquistado la mujer en estos procesos históricos recientes, pero veo necesario (por no decir urgente) la disiplina y la espiritualidad que solo da la vida de fe tradicional.
Las mujeres estúpidas confunden estas buenas libertades, a mi parecer, con las del libertinaje y la falsa espiritualidad, compiten con los hombres y piensan en controlarlos por la moral liviana y consultan brujas y espirituales extrañas a la fe católica recordandome a las sacerdotizas paganas de antaño, pero solo consiguen desprecio y asco con el tiempo, las mujeres liberales no despiertan ningun buen sentimiento.
Si una mujer espera ser respetada y admirada por los hombres, debera mostrarse más fuerte en las convicciones religiosas y morales que ellos, esto admira mucho en mi experiencia, aún hoy en día, aún en ambientes ateos, aún en ambientes sumamente liberales, la mujer prudente y religiosa siempre sera una joya hoy y siempre.
Pero estas mujeres faltan en gran manera en el ambiente tradicional, sobretodo, porque es casi imposible que una mujer mundana se convierta a la misa tridentina.
Pero la liturgia tradicional en la Iglesia católica, va ser restituida para mi por los hombres, ellos se muestran mas espirituales y sensatos.
Una noticia que eleva.
Hermoso testimonio, ¡alabado sea Jesucristo!.
Me imagino que solo informandose sobre su fe, consiguio mantenerla y Dios mediante, convertir a su novia. (A los suegros les habra dado el patatús, me imagino).
Estudiar el catecismo, y las respuestas a las objeciones, es muy importante para defender la FE. Ya se sabe "católico ignorante, futuro protestante"
Covita.