Como se esperaba, Mons. Fellay se refirió al detenimiento de las conversaciones con Roma. La única forma en que podemos hacer bien a la Iglesia, ha dicho el Superior General de la FSSPX, es permaneciendo fieles a la herencia de Mons. Lefebvre.
Extracto tomado de la versión escrita inglesa realizada por ]]>![cdata[Rorate Caeli]]>![cdata[
Durante la celebración de la Fiesta de San Pedro y San Pablo, no podemos dejar de pensar en Roma. Y no podemos olvidar el amor que nuestro fundador tenía a Roma, y que él deseaba y quería inculcar a sus hijos. ¡Somos romanos! ¡Esto no lo podemos abandonar! Inclusive si vivimos en tiempos de dificultades, incluso si tenemos que sufrir por causa de Roma hoy, esto no puede debilitar en absoluto esta verdad; amor efectivo y afectivo por Roma, porque, ha sido Dios mismo quien eligió esta Ciudad como cabeza de la Iglesia. ¿Esto no significa que debamos amar los errores? ciertamente no, los sufrimos. Pero uno no puede permitirse, digamos así, ser arrastrado por lo que está pasando, al punto de rendirse. No, es necesario sostenerse, que es lo que tratamos de hacer.
“¿Qué está pasando con roma?, ustedes me preguntan. Si hasta ahora no hemos dicho casi nada es porque no teníamos mucho que decirles. Ahora, las cosas están en una etapa, podríamos decir, de detenimiento completo. En el sentido de que ha habido idas y vueltas, intercambios, efectivamente; negociaciones, propuestas, pero estamos como en el punto de partida. El punto de partida en el cual dijimos que no podíamos aceptar, que no podíamos firmar. Estamos ahí, eso es todo. Vemos, por otro lado, que esta situación se está poniendo complicada, han sido dos, tres años atrás, lo he dicho antes, en Roma, frente a las contradicciones. Desde 2009, lo he dicho, y lo he repetido, y todos los días ocurre. Es el estado en que está la Iglesia, ¿qué se puede pedir? Están los que tratan, desean ir hacia delante, podemos decir, en el progresismo y en las consecuencias del progresismo. Y hay otros que quieren que haya correcciones.
Y nosotros, en el medio, como en un partido de ping-pong, golpeados por todos. Sabemos que al final, al final, la Iglesia se reencontrará a sí misma, y nos pertenece este anhelo de no quedar satisfechos, digamos así, con una cierta tranquilidad. Con una situación que no es normal, así de simple. No podemos considerar que estamos en una situación normal, por el simple hecho de que estamos en una situación en la que podemos hacer lo que queremos. No es verdad. Sencillamente no es verdad. Es normal que busquemos recobrar el título que nos pertenece, con el debido respeto por todas la condiciones necesarias, evidentemente, título al cual tenemos derecho, el de católicos. Esto no significa que debamos ponernos en manos de los modernistas, no tiene nada que ver con eso.
Pero la situación es difícil, difícil, todo parece electrizado, vemos con claridad que el Demonio corre desencadenado por todas partes. Y por lo tanto, es tiempo de oración. Es un momento difícil. Respecto a nosotros, sobre nosotros, se han dicho toda clase de cosas. ¡Dios santo!, lo único que deseamos es hacer la voluntad de Dios, eso es todo. La voluntad de Dios expresada en los hechos… Está claro también que no podemos llevar ningún bien a la Iglesia sino permaneciendo fieles a la herencia de Monseñor. De donde vienen estas famosas, “condiciones”, “reaseguros”, que hemos puesto delante varias veces, que deberán asegurar que la Fraternidad permanecerá siendo lo que es. Si, en algún tiempo, resulta concebible una colaboración, cuándo, cómo, las circunstancias lo mostrarán.
Nota: se mantiene el estilo oral, repetitivo, de la parte transcripta de la homilía de Mons. Fellay.
Quienes deseen escuchar la versión original en francés, ]]>![cdata[cliquear aquí]]>






Comentarios
"La única forma en que
"La única forma en que podemos hacer bien a la Iglesia, ha dicho el Superior General de la FSSPX, es permaneciendo fieles a la herencia de Mons. Lefebvre.". O sea, donde está Fellay y Lefevbre, está la Iglesia... no donde está Pedro... no quisiera ser lefevbrista al momento de mi juicio particular, no creo que alcance salvación.
contradicciones
señores, aca son tan extremistas que se contradicen....y todo este movimiento es contradictorio:
que el papa tiene poder, que no tiene, que el concilio vaticano I, que la infalibilidad papal, que la desobediencia,
aca son igual de desobedientes que lutero. Son iguales a Lutero, quieran o no. Dejense de fantochadas que que el diablo, que la tradicion, que los ritos, que las religiones.
Lean los evangelios y veran comunidad humana que aprende a perdonarse, a dejar ideas de lado para comprometerse con las personas. Basta de comprometerse con ideas porque eso los iguala a los marxistas. Comprometanse con personas como lo hizo Jesus, el Mesias.
saludos cordiales
L. de Gubbio
Estimado Anónimo del 07/03/12 11:29: Desde luego que los llamados
tradicionalistas somos contradictorios, es así. Los no tradicionalistas
también; es la condición humana. La Tradición ciertamente no se contradice, por
ser divina. Lo que no es Tradición sí. No es un juego de palabras, no estamos
para éso.
También tenemos, como todos los hijos de Adán, y más los modernos, ésa
tentación de lo que Ud. llama las ideas; la ideología, los sistemas. A todos
les pasa. Pero vea que, en cierto modo, de alguna forma, una de las
pretensiones básicas del tradicionalismo es que la jerarquía eclesiástica esté
por encima de las ideas de la época, de lo que hoy es políticamente correcto,
ayer no lo era y mañana no lo será. Tanto nos han enseñado que el liberalismo
es malo que ahora nos cuesta aceptar lo contrario. Merecemos, al menos, cierta
comprensión.
Sobre nostros y Lutero le pido que distinga. Siquiera en nombre de lo que
dice Ud. dice sobre la comunidad que deja ideas de lado y se compromete con las
personas. Le propongo, si no lo hizo, que evalúe la posibilidad de que, con
razón o sin ella, se puede tener un enfrentamiento con la Sede Romana y no ser
hereje. Al menos por un tiempo. No soy quien para sugerirle nada, pero vea cuan
distinta es la situación de Lutero, y la situación de, por decir, personas tan
distintas como San Atanasio, el Papa Luna, Savonarola.
Yo también estoy contrariado, y muchos de los nuestros lo están. Y queremos,
muchos, no todos, y con todas la fuerza del corazón, la regularidad canónica de
la FSPX . Sin lirismo alguno, me viene a
la cabeza lo que el pueblo fiel decía a SS Pío VII cuando pasó por Alessandría,
preso de Napoleón: “¡Santo Padre, vogliamo combattere per voi! ¿vuole? ¿puo?
Ahora mismo estoy viendo
como sucede lo que Ud. dice, en el noticiero de la noche. Tal cual, la comunidad humana aprende a perdonarse... Y yo no me había dado cuenta.
ROMA
Resultan confusas las contradicciones de Fellay. Hace unas semanas enviaba una carta exortativa a los 3 obispos...y ahora vuelve atrás?
Le dieron un texto que resultaba inaceptable? y no percibió en ningún momento hacia dónde lo conducían, en todo caso? Se dio cuenta en unas semanas de esto? o la presión de las bases de la fraternidad, incluidos los 3 obispos, lo hicieron cambiar de opinión y rumbo? Esta última puede ser la conclusión de los que pueden conocer a la fraternidad y saben que efectivamente pueden decirse "romanos" pero no lo son en realidad. A muchos si se cancelaban todas las conversaciones les resultaba lo mejor. Aun cuando la fraternidad no está exenta de modernismo y liberalismo, en su modo de pensar y obrar, podía escucharse el repetido discurso de la "roma actual", la "roma modernista" etc. Quizás sea la contradicción del fariseo.
Aun con los errores que pueda tener la iglesia es la iglesia y la cuestión es: o se está con ella o no. Pueda ser que no se haya dejado pasar una oportunidad!
Fellay se confunde...la cabeza no está sobre una ciudad...sino sobre una cabeza, que es El Papa, que dirige a esa ciudad y a esa iglesia..a pesar de toda la miseria que pueda tener.
Parece increíble que no puedan leerse los hechos más evidentes
La lucha entre sectores en Roma es feroz. Mons. Fellay tenía garantías de la gente más cercana al Papa, y del mismo Papa. Este sector fue derrotado, pues lograron volver al texto del primer preámbulo doctrinal o a algo muy parecido.
Los que veían un trampa en la propuesta del Papa no son capaces de explicar la resistencia de los ultras. Y la explicación es bastante sencilla si se lo mira con ojos más espirituales que políticos. Unos tienen todavía la Fe. Otros la odian y odian todo lo que la representa. NO pueden tolerar la mera idea de una Fraternidad "legalizada". Por eso han movido cielo y tierra, amenazado por todas partes, inclusive con el retiro de la ayuda económica de los fieles alemanes a las obras de la Santa Sede, PUBLICAMENTE, sin ningún recato.
El Papa tiene poco poder, casi ninguno, resulta evidente.
Mons. Fellay, acertada o desacertadamente, vio una oportunidad para que se reconozca legalmente lo que ningún tradicionalista duda existe en la realidad mística de la Iglesia: que los tradicionalistas están "dentro" de la Iglesia. Aunque legalmente, aún en este punto de un modo discutible, están "fuera" de la Iglesia en términos canónicos. O tienen una condición irregular.
Es obvio que la "entrada" legal de la FSSPX con una condición de Prelatura o algo similar era para ellos teológicamente (el diablo sabe teología) intolerable. No era una especulación política.
Bueno, el no ver esto, conduce a análisis como los suyos, meramente políticos.
Y antes de que me responda que el sector más propicio a la FSSPX no conserva la Fe, debe hacer una distinción entre la Fe como conjunto de verdades reveladas y la fe como hábito teológico del espíritu. El hábito de la Fe no es tan fácil de desarraigar en lo profundo del alma. Por eso, cuando las papas queman, esta gente que no tiene la ortodoxia de la Fe, tiene el reflejo de buscar entre los que sí la tienen y no entre los que ODIAN la FE.
Por ahí pasa la línea de ruptura, y Mons. Fellay, con buen ojo católico, buscó apoyar y apoyarse en este propósito en quienes aún tienen la FE, aunque maltrecha en términos de doctrina, en su corazón. Es decir, que aún tienen un corazón católico.
Bueno, esta distinción no es sencilla, pero si esencial, para comprender lo que ha tratado de hacer Mons. Fellay. Otra cosa es si era oportuno o si no le fue bien en los resultados, lo cual es un riesgo que evidentemente se corría, como es toda decisión humana, aunque esté dirigida a servir a Dios.
Si los que claman "traición" tuviesen menos ínfulas, más doctrina, menos slogans y mejor espíritu verían más claro en todo este asunto.
he enviado una respuesta...espero no la haya censurado!
censura que confirmaría que a la fraternidad no le gusta le marquen los puntos débiles que posee!
Así es el compromiso con la VERDAD??
saludos!
Seguramente la he censurado
Así de sólido es mi compromiso con la VERDAD.
Roma.
Estimado:
Mi comentario apunta a algunos datos de la realidad y con los que contamos a la fecha (por ejemplo: no sabemos que tipo de texto le ofrecieron a Fellay, finalmente).
Pero, en primer lugar, llama la atención que recién en la etapa final y con todo lo que ello implica en un diáologo, Fellay haya percibido que era imposible un acuerdo. O fue nefastamente engañado o tiene dificultades en la percepción (permitiendo la ironía) o fue presionado por las bases de la FSSPX. La carta que envió a los 3 obispos parecía vislumbrar que tenía claras las cosas.
El segundo hecho de la realidad es la situación de la Fraternidad respecto a Roma. Es una actitud que no termina de reconocerse sedevacantista de derecho...pero de hecho no existe la convicción de que la iglesia es jerárquica y se mantiene de tal modo por disposición divina. Esto se refiere a una consideración de tipo espiritual y no política. De "hecho" muchos fieles de la fraternidad por actitudes de las mismas autoridades sólo saben ver en Roma lo malo, que por cierto y lamentablemente existe. Pero...todo lo que hace y sale de Roma es malo? Cristo abandonó hasta tal punto a su iglesia? Pensar este punto tampoco se refiere a cuestiones políticas sino de tipo espiritual, utilizando sus términos.
La cuestión es si no asume la Fraternidad una actitud farisaica al señalar y observar en cualquier cuestión, lo nefasto de Roma, autoproclamándose los defensores de la verdad íntegra, de la verdadera fe, de la tradición. Son realmente los fieles de la fraternidad modelos de tradicionalistas auténticos? No está afectada la fraternidad del liberalismo que acusan? El modernismo no afecta de ningún modo al mundo lefebvrista?
No podría hacer un juicio como el que Ud. afirma respecto a la posesión de "fe" de los sectores de la FSSPX...justamente en virtud de que ese es un juicio que queda reservado a Dios...como quedará reservado a Dios el juicio sobre si El Papa cumple o no debidamente con sus funciones de pastor de la iglesia. El juicio continuo a toda autoridad no proviene del modo de pensar católico, tradicionalista y Tomista.
Otra paradoja de la Fraternidad..que juzga sobre todo, señala lo peor de todo...y cuando su autoridad (Fellay) se dispone a realizar una regularización, se produce la misma actitud de desobediencia y rebeldía..no precisamente "tradicional".
Sinceramente creo que Monseñor Fellay no pudo soportar la presión...esto conduce lamentablemente a mantener una actitud irregular en lo material y sustancial. De los discursos de los obispos y algunos religiosos de la Fraternidad un oyente ajeno a todo podría pensar que el Papa es Lefebvre y la iglesia no está en Roma sino en cualquiera de las sedes de la Fraternidad.
Coincido con su comentario respecto al poder del Papa...evidentemente se encuentra presionado. Quizás por ese motivo debería haberse realizado el acuerdo...para poder colaborar intra muros...como señala la respuesta de Fellay del 14 de abril...(muy interesante leer esa carta hoy a la luz de lo que ha pasado).
Pueda ser que esto no termine finalmente en un Cisma...como también señaló Fellay.
Amigo anónimo, me parece que
Amigo anónimo, me parece que su percepción no es del todo correcta. La Fraternidad con sus obispos y sus curas, adhieren a Roma eterna y siempre seran Romanos. Son quienes ocupan Roma desde Juan XXIII quienes han apartado a todos aquellos que pretendieron permanecer fieles a Roma, obligando literalmente a la conformación de la Fraternidad.-
Usted habla de arreglo como si pudiera existir el mismo. Yo le digo si Roma, el Papa y los obispos que allí se encuentran realmente quisieran volver a la tradicion que ellos mismos abandonaron, o recuperar el tesoro de la liturgia y la buena doctrina que supieron preservar los sacerdotes de la Fraternidad (con falencias o no), no habria necesidad de arreglo alguno puesto que no habrian puntos que arreglar.
Los sacerdotes no son liberales o cismaticos por no querer un arreglo práctico o (lo que pareciera) ningun arreglos ya que los que no les interesa es arreglar con Roma porque así estamos muy cómodos...Es simplemente desconfiar y parece que con razon de quien no da muestras de tener buenas intenciones sino mas bien una voluntad escondida de terminar con los únicos (que con muchos defectos) hemos gritado sin parar desde el CVII la herida de muerte de la Iglesia, voz que no se debe acallar. No somos Roma sabemos bien donde esta Roma, sabemos bien que Roma esta Herida y sabemos muy bien que debe ser curada y eso es lo que decimos todos los dias de nuestra vida. Arreglar con Roma y no sanarla es un disparate. Que nos reconzcan como prelatura sin pedir nada a cambio, hubiese sido algo maravilloso que evidentemente, y como sospecharon muchos sacerdotes y fieles de la Fraternidad, era una mentira.-
Tampoco los fieles de la fraternidad suponen que somos Roma o que Lefevre sea el papa, sólo que si queremos una buena confesión, una misa que no sea sacrílega, una extremaunción, el catecismo y ect., son los sacerdotes de la fraternidad los que se presentan a ofrecerlas, siendo los unicos que como grupo protege el legado de los apóstoles. (sin desconocer que existen un par de sacerdotes aislados que se animan cada tanto a decir la misa tridentina aunque despues digan la misa nueva, pero siempre sin olvidar que se animan desde que existe el permiso papal conseguido a fuerza de pelear por aquellos que nunca aceptaron el nuevo rito y lograron del papa esta concesion, que nos otros que los sacerdotes de la fraternidad)
¿Los únicos?
Me parece que está siendo bastante injusto, supongo que por ignorancia, respecto a muchos sacerdotes y fieles que son católicos y no son de la Fraternidad. Tenga cuidado. Esos comentarios son precisamente los que los hacen parecer más soberbios, aunque aclare todo lo que quiera respecto a su fidelidad a la Roma eterna y no sé cuanta cosa más. Ahí está el germen cismático y el del sedevacantismo.
No le voy a citar todos los ejemplos que personalmente conozco, pero investigue un poco más.
Además, ese tipo de razonamiento llevado a sus últimas consecuencias supone que todos los que no estamos en la FSSPX no somos católicos o somos de una dudosa catolicidad. En mi ciudad no existe la FSSPX, ni cerca. ¿Eso significa que no soy católico, que mis confesiones son inválidas, que la Comunión que recibo cotidianamente no es tal, que el bautismo de mis hijos fue una payasada, que yo soy concubino con mi esposa porque no me casé con el rito tradicional?¿Significa que cuando yo recito el Credo en realidad creo que soy católico pero no lo soy?¿Que aunque confieso todos los dogmas católicos, no soy de al Fraternidad así que mmmm...? ¿Está dispuesto a afirmar todo esto y mucho más? Y así como yo, millones de fieles en todo el mundo. Pienselo, sus afirmaciones llevan a estas conclusiones.
In Domino,
Fernando
Estimado Fernando: Yo no digo
Estimado Fernando: Yo no digo que la unica tradición sea la de la fraternidad, eso queda claro. Conozco muchos sacerdotes que hacen un gran esfuerzo desde la Iglesia modernista, aunque yo tenga mis reparos respecto de aceptar celebrar el nuevo rito a sabiendas de sus profundos peligros. Pero no se olvide que la Fraternidad son los sacerdotes que se mantienen fieles a la doctrina y que se forman como tales. Los fieles tradicionalistas, hemos encontrado en la obra de los sacerdotes de la fraternidad las fuentes de la gracia, comida del alma, mas no somos parte de la congregación. Si usted no tiene una misa de la fraternidad cerca, eso no implica que no sea católico. Ahora si yo fuera usted donde no hay misa tradicional, dicha porquien sea, no asistiría, pues las más de la veces (depende de la intencion y tantas cosas mas del sacerdote que la oficie) es sacrilega y todas las veces de mal gusto. El bautismo gracias a Dios, es simple pero yo he asistido a dos en donde ni siquiera se respetó la formalidad. Por supuesto de exorcismos ni hablar. Extremaunción...permita dudar, al menos no me gustaria estar en las postrimerias y encontrarme con un cura jovencito formado en la modernidad... Matrimonio, por suerte los esposos son los que ofician y el sacerdote es un simple testigo. Confesiones, Dios mediante pueden ser efectivas, quedan dudas. Que los sacerdotes tienen muchas mas responsabilidad que los fieles no cabe duda, ahora si usted se dice tradicionalista aun cuando no comparta con los sacerdotes de la fraternidad, tiene la obligación moral de buscar una misa seria, porque la moderna es hiriente a Dios y en el mejor de los casos es nada, por misericordia de Dios...
No confunda soberbia con obligación (aun frente a la muerte) de decir la verdad. De denunciar la herejia, de abrir los ojos a los católicos perplejos, no a los otros que comulgan plenamente con los cambios. Creer que nosotros, los frater, somo los unicos o que nos creemos los unicos que tenemos la verdad, es una mentira, usted tambien, la sabe y sera hora que tome las medidas pertinentes cualquiera sea el costo, porque en definitiva la cuenta final en ante Dios, y no creo que a muchos les sirva el argumento "no me di cuenta", " no habia otra misa", "fui obediente al papa", "nadie me dijo". Porque hay sacerdotes que lo dicen: la misa moderna ha destruido la fe y el sacerdocio.
Luis, tradicionalista y agradecidos a los sacerdotes de la fraternidad.-
Estimado Luis Le respondo,
Estimado Luis
Le respondo, aunque lamentablemente creo que de entrada no nos vamos a poner de acuerdo. Pues el principal punto de conflicto es la misa nueva y más ampliamente la liturgia nueva. Ud. y muchos otros tradicionalistas y principalmente muchos de la Fraternidad, le echan la culpa de todo a la misa nueva. Yo no estoy de acuerdo. Decir que la misa nueva es sacrílega implica, como le decía antes, dejar al 90% del mundo católico fuera de la Iglesia. Y hablo de los católicos de verdad, no de los progres de cuya catolicidad yo sí dudo. Si la Misa nueva es sacrílega, le pido que me explique por qué. Y le hablo de la misa tal como está en los misales, no de la que rezan algunos sacerdotes. Porque para mí el problema no es la misa, el problema son los sacerdotes. Como dijo Alejandro en un comentario en otro post, la misa nueva ha sido instrumento de los modernistas para la difusión de sus herejías, pero no es causa de las herejías. Y esto se lo digo simplemente por mi propia experiencia. Si tan mala fuera la misa nueva ¿de dónde salí yo y mi amor a la tradición, si yo no tuve nunca misa tradicional? Por supuesto, Ud. podrá poner en duda mi catolicismo tradicional después de semejante afirmación. Yo sólo le puedo contestar con el juramento antimodernista y con el "credo tradicionalista" puesto alguna vez aquí por un tradicionalista: los suscribo punto por punto. Y le puedo asegurar que no soy un bicho raro. Hay muchos amigos míos como yo, en mi ciudad en donde nunca estuvo la Frate y donde tenemos Misa traidicional de vez en cuando y desde hace relativamente poco tiempo.
Yo voy a Misa a una Iglesia en donde se respeta el Misal con sus rúbricas. No hay ese fastidio tan difundido que llaman "guía". Se cantan cantos adecuados, tradicionales, gregorianos y también algunos más modernos, pero no por moderno desacralizante, que es lo importante. El sacerdote reza con devoción, habla sólo del evangelio en su homilía. Algunas partes se rezan en latín y poco a poco se va introduciendo a la gente a las partes comunes en latín.
Si yo esperara o hubiera esperado a la misa tradicional, para ir a misa, entonces le puedo asegurar que hoy no sería católico; mis hijos, me preguntaría qué es un sacerdote o qué es la Iglesia, etc.
Yo he leído libros que hablan sobre la misa nueva, como por ejemplo El drama litúrgico. Con todo respeto por los que evidentemente saben más que yo, son todas "críticas de laboratorio". La gente no se da cuenta si no hay un sacerdote que los avive. Ud. tiene razón si me dice que la misa nueva da lugar a equívocos, a que puedan pasar cosas que en la misa tradicional no podrían pasar. Acepto. Pero no pasarían si EL SACERDOTE NO HACE QUE PASEN. La culpa la tienen los sacerdotes. Le doy un ejemplo: se critica lo de haber sacado la genuflexión previa a la elevación porque así se intenta mostrar que para que Jesús se haga presente en las Sagradas Formas hace falta que se presente primero al pueblo y entonces sí viene. Cuando yo leí eso pensé Whaatttt? Jamás en la vida se me hubiera ocurrido. Yo tenía clarísimo que la transubstanciación se produce con las palabras del sacerdote in persona Christi y que el pueblo es de palo. Por eso un sacerdote puede rezar tranquilamente su misa solo. Obviamente, los sacerdotes modernistas no rezan la misa solos precisamente porque creen esa herejía. Pero insisto, yo jamás lo había oído. He conocido luego gente que cree eso heterodoxamente y me sorprendió, hasta que ví quién o quienes eran o habían sido los sacerdotes de esos lugares donde iba esa gente. Y así se explica la heterodoxia. Verbigracia: los franciscanos de mi ciudad.
Por otro lado, como dije en otro comentario, habría que hacer un autoexamen tradicionalista y pensar qué pasaba antes de la reforma litúrgica. Porque el peligro de la misa tradicional es la momificación barroca. El automatismo. Las formas sin espíritu. Yo creo que justamente la lucha de todos estos años ha hecho que se recupere ese buen espíritu. Pero antes de 1970, no era todo color de rosas. Cosa que pocos tradicionalistas quieren ver.
Y corto aquí, porque me extendí demasiado y como le dije al principio creo que no nos vamos a poner de acuerdo.
In Domino
Fernando
Muy cierto
Fernando,
Es muy cierto lo que ud. afirma. En los 50 se condensaron todos los errores post conciliares. Le diría más, los 50 fueron algo muchísimo peor que los 70 en lo que respecta a la Liturgia. Había una epidemia de "diletantismo amanerado".
Lamentablemente en estos días, muchos se acercan a la Misa de Siempre exclusivamente por la belleza de las formas y hasta por una especie de amor por el teatro. Romanticismo vacío.
A estos personajes, los sacerdotes, deberían ponerlos en su lugar.
Un fiel
¿Sabe cuántas conversiones produjo
la belleza de las formas? "Romanticismo vacío"... ¿cómo sabe lo que hay en los corazones de los fieles, o cuál es el camino que Dios les propone? Pregúntele a Paul Claudel...
Inclusive, aunque Ud. pudiera tener razón en algunos casos, le pregunto ¿considera Ud. el bien que la misa tradicional hace entre los fieles, aunque el celebrante pudiera tener una piedad floja?
Si muchos se acercan por este motivo, bienvenido sea. Es una puerta de entrada a la gracia de la liturgia.
Finalmente, les digo a Ud. y a su corresponsal, que comparado con lo que vivimos, el preconcilio era un paraíso.
Otra cosa es negar en la decadencia propia de los años que precedieron (y que explican, por otra parte) al Concilio las causas de lo que vivimos ahora. De aquellos polvos, estos lodos. Pero decir que la liturgia tradicional había llegado a ser algo así como una momificación del rito... es una demasía, una ligereza. Sobre todo cuando vivimos los resultados de su abandono.
Estimado Fernando: En verdad
Estimado Fernando:
En verdad le digo que no dudo de su catolicidad ni por un segundo, y tambien creo como usted, que el problema son los sacerdotes y supongo, como usted, que si el sacerdote que oficia la misa a la que usted asiste tiene fe, y cree lo que esta haciendo lo mas posible es que consagre aún con el nuevo rito y todas sus falencias. Mas esa no es la cuestion de fondo, la cuestion de fondo es que al destruir la misa la cataratas de males son tremendos, entre ellos y los mas inmediatos, que fue los que vio Monseñor lefevre de entrada, es la perdida del sacerdocio. Sin sacerdotes se pierde la fe, sin pastores no hay rebaño. Entonces la lucha es de vida o muerte por eso, nosotros queremos que gente como usted se atrincheren de nuestro lado. Porque en un mundo donde practicamente se ha perdido todo, con ello me refiero al viejo orden, lo unico que queda es la ultima trinchera, que es defender a capa y espada el milagro de la misa dadora de todas la gracias. Es por ello que no queremos ceder ni un apice, porque si se pierde ello no queda nada...
La misa moderna es muy mala, aunque pueda en cierta ocasiones o dependiendo de cierto sacerdotes no serlo tanto, pero sus frutos los vemos dia a dia.
Pero eso no implica que usted y yo tengamos muchos puntos en comun, me atrevo a decir que mas que los que nos separan, lo unico que faltaria es unir la fuerzas.
Le recomiendo un libro del chileno Ossandon sobre la misa nueva fabuloso.-
Saludos a otro tradicionalista.-
Una cosita Moderador...
... no diga que "el Papa tiene poco poder", porque es falso. Tiene un poder inmenso, eterno y sobrenatural; tiene, en realidad, el poder más grande que puede existir en el mundo: absolver o retener, condenar o elevar, convertir un pequeño pedazo de pan en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de N. S. Jesucristo. No es poco poder, precisamente. Cristo ha rogado para él no desfallezca...
Otra cosa, pues, es que no lo use; y que de momento, se considere que una "regularización" de la FSSPX debería seguir los tortuosos caminos burocráticos que un Papa, todo un Papa, no necesita seguir ni la Iglesia precisa mantener para seguir viviendo. Ahora, entonces, todo es cuestión de hacerle ver cómo se pueden hacer ciertas cosas cuando uno quiere hacerlas, como todos sabemos que él quiere. Y hacerlo discretamente; que el diablo no se entere.
Y no hacerle demasiado caso a los chupacirios ni a los desquiciados de RC, sino rezar por ellos para que vean y, viendo, entiendan.
Saludo de un anónimo que aprecia su esforzado esfuerzo.
El Papa y el poder
Veo que Ud. no distingue entre el poder que le ha sido conferido por N.S.J. en virtud del cargo de Vicario, de la eventual imposibilidad de ejercerlo, ya sea por coerción o por indecisión o cobardía personal. ¿Qué poder tenía Pío VII camino a la prisión? ¿O Pío IX en Gaeta?
Podemos agregar a esto que desde Paulo VI el papado ha renunciado a la realeza para convertirse en propagador de la idea de la colegialidad democrática. Lo que equivale a cercenarse el propio poder de mando, legítimo poder de coacción sobre sus subordinados. .El Papa manda, pero casi nadie le obedece, y muchos lo desafían públicamente sin padecer las consecuencias.
Y a los defensores de la autoridad pontificia, los últimos papas los vienen persiguiendo inmisericordemente, porque entre otras cosas aquellos le reclaman que cese la propagación suicida de la colegialidad y retomen, Papa y obispos, el poder supremo de sus jurisdicciones.
Haciendo esta necesaria distinción, coincidirá conmigo en que el Papa tiene un limitadísimo poder en las actuales circunstancias. Además, limitado o no, el poder se debe ejercer, porque si nó, se vence.
asi es
es absolutamente verdad lo que afirma Moseñor Fellay, donde yo vivo -Corrientes- me resulta insoportable ver las mujeres repartiendo el Cuerpo de Cristo en la Catedral, ojalá hubiera misas de la fraternidad todos los domingos, así dejaría de ver y vivir esas escenas insoportables y durante las cuales lo que me queda es hacer un acto de desagravio por el sacrilegio, es como estar en epoca de las catacumbas y las persecusiones paganas al cristianismo, y la pregunta es ¿que tiene que pasar para que en Roma se den cuenta que la nave se hunde?
Miguel
Pregunta
Quisiera preguntarle si usted es fiel de la FSSPX, Miguel, y qué le han recomendado los padres de dicha FSSPX respecto a esas celebraciones en la Catedral que usted comenta.
Gracias.
E.