La Miniserie "Benedicto alaba a Francisco" no terminó

Nueva entrega o tal vez nueva intriga

La miniserie en entregas sobre la carta de Benedicto XVI a Mons. Vigano, el jefe máximo de los recursos comunicativos de la Santa Sede todavía no ha llegado a su último capítulo. Intentemos un "previously", como hace Netflix.

En febrero de esta año, Benedicto XVI, papa emérito, respondió a una carta de Mons. Viganó en la cual aparentemente se  le solicitaba un prólogo a la obra "Teología de Francisco". Esta obra, en 11 pequeños volúmenes, fue realizada por personas que no son Francisco, pero intentan demostrar sistemáticamente el pensamiento teológico y filosófico del papa reinante. Dado que sus libros, los firmados por Bergoglio, no constituyen un corpus teológico ni filosófico relevante, para ser gentiles con él. 

Benedicto respondió con una negativa escrita en dos hojas. Esta carta privada se hizo pública por mano de Mons. Viganó el 13 de marzo, en ocasión del aniversario de la elección de Francisco, y se interpretaron algunos párrafos como un espaldarazo y aprobación al pontificado actual. Benedicto no solo sostiene que Francisco tiene una honda formación filosófica y teológica sino que su pontificado, pese a las diferencias de estilo, es una continuación del suyo.

La ilustración de la carta en una fotografía ofical de la Santa Sede aparece curiosamente difuminada al final de la primera hoja, y oculta la segunda, salvo por los saludos finales y la firma.

La agencia periodística Associated Press (AP) difundió, a poco, que ]]>la fotografía provista por la Sala de Prensa Vaticana estaba retocada y que su manual de ética le prohibía publicar fotografías alteradas]]>. Entonces el Vaticano reconoció "embellecimientos artísiticos" en la fotografía. Allí salió a la luz otro párrafo en el que Benedicto se negaba a escribir el prólogo o las palabras que se le hubiesen pedido, cosa que todavía no está clara. Las razones: no las había leído y no las pensaba leer... 

La tercera entrega, en la que estamos ahora, es que debajo de la hoja 1 de la carta de Benedicto hay más textos cubiertos artísticamente. De eso trata la información de Sandro Magister que sigue. El vaticanista italiano fue quien alertó y fue poniendo al descubierto los trucos de Mons. Viganó.

Se ha especulado mucho sobre los motivos de este paso de comedia. Tenemos una teoría que, si Dios quiere, expondermos in extenso en breve. Ya la adelantamos en Twitter. 

 

 

Texto de Sandro Magister

Todavía no tiene un final la historia de la carta “personal” y “reservada” escrita el 7 de febrero por Benedicto XVI al prefecto de la Secretaría para la Comunicación, Dario Edoardo Viganò, dada a conocer parcialmente por éste último el 12 de marzo.

No sólo había en ella un párrafo clave omitido a propósito en el comunicado de prensa difundido por el mismo Viganò:

]]>> El doble "prejuicio tonto". El texto íntegro de la carta de Benedicto XVI]]>

No sólo se hizo artificialmente ilegible el comienzo de este párrafo en la foto de la carta difundida por la secretaría de Viganò:

]]>> Vatican doctors photo of Benedict’s praise for Francis]]>

Hay más. El texto íntegro de la carta de Benedicto XVI que Settimo Cielo publicó el 13 de marzo en realidad no era toda la carta.

Entre el párrafo omitido en el comunicado de prensa y los saludos finales hay, efectivamente, otras líneas.

Se lo podía adivinar también solo observando la foto de la carta (ver arriba).

En efecto, entre las dos primeras líneas del párrafo hecho ilegible, en el fondo, en la primera hoja de la carta, y los saludos y la firma de Benedicto, en la mitad de la segunda hoja, hay un espacio demasiado grande para ser ocupado solamente por el final del párrafo omitido en el comunicado de prensa.

¿Qué había escrito también allí, que Viganò se cuidó de leer en público y se apresuró a cubrir muy bien en la foto, con los once opúsculos sobre la teología del papa Francisco?

[Lo omitido] era la explicación de por qué Benedicto XVI no había leído esos once opúsculos ni intentaría leerlos en el futuro, y en consecuencia de por qué se había rehusado a escribir “una breve y densa página teológica” de presentación y valoración de los mismos, pedida por Viganò.

El motivo aducido por Benedicto XVI en las líneas finales de su carta – nos dice una fuente incuestionable – es la presencia entre los autores de esos once opúsculos de dos teólogos alemanes y sobre todo de uno, Peter Hünermann, quien ha sido crítico implacable tanto de Juan Pablo II como del mismo Joseph Ratzinger como teólogo y como Papa.

El otro teólogo alemán es Jürgen Werbick, mientras de que Hünermann, profesor en la Universidad de Tubinga, se puede recordar que es autor, entre otras cosas, de un comentario del Concilio Vaticano II que está en las antípodas de la presentación de la interpretación ratzingeriana. Los dos opúsculos sobre la teología del papa Francisco escritos por ellos tienen respectivamente por título: "La debilidad de Dios por el hombre" y "Hombres según Cristo hoy".

Es claro entonces que, a tenor de lo que escribe Benedicto XVI en la segunda mitad de su carta, también la primera mitad adquiere un nuevo significado, totalmente diferente del que Viganò pretendió acreditar en su mutilado y tendencioso comunicado de prensa.

Y mejor todavía se entendería lo que escribe allí Benedicto XVI sobre sí mismo y sobre el papa Francisco, si se lo pudiese confrontar con la carta de Viganò a la que respondió.

Fuente: ]]>Settimo Cielo]]>

Twittet

Marcelo González

"Hoy, 25 de Noviembre, queremos salir a proclamar a Cristo como Rey de nuestras vidas y de nuestra sociedad. Frente a las numerosas negaciones e intentos de hacer desaparecer la Fe en Jesucristo, salimos hoy a las calles para cantar la Gloria de Nuestro Señor, para reconocerlo frente al mundo: Él es nuestro Salvador, Él es nuestro Señor, Él es nuestro Rey."

Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Sofía González Calvo

la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.

Marcelo González

Si Bergoglio es depuesto, si acaso esto es posible, se lo debería acusar por su evidente intención de heretizar. Pero los cardenales sobrevivientes de las famosas dubia siguen dudando. Entiendo que políticamente esta circunstancia es más eficaz, pero si queremos restaurar la santidad del Pontificado y de los miembros de la Iglesia y limpiar su Rostro inmaculado necesitamos algo más que política.

Marcelo González

Pasó algo maravilloso, que no todos han entendido. El pueblo argentino, democráticamente se alzó contra la oligarquía mundial abortista. El pueblo argentino reaccionó, como dijo el periodista Mariano Obarrio, actor principal en esta victoria, y produjo otra Reconquista, como en las Invasiones Inglesas. Es un hecho político extraordinario, como lo fue Malvinas o 2001.

Marcelo González

Mañana puede ocurrir un milagro. Pero, a decir verdad, el milagro ya ocurrió. El pueblo argentino, generalmente apático salvo en cuestiones relativas a su bienestar o seguridad, se levantó contra la conspiración internacional abortista que busca reducirnos a la miseria moral absoluta.