La misma realidad, dos formas de ver las cosas

Las hermanas Dominicas de Fanjeaux, reforma de la orden fundada por la hermana Anne-Marie Simoulin, bajo inpiración del religioso dominico y destacado autor espiritual P. Roger Calmel, está dedicada a la educación de niñas y establecida en varios países del mundo, incluyendo la Argentina, donde tienen ya dos fundaciones. Hace poco tiempo realizó una peregrinación a Roma para celebrar los 40 años de existencia.

El canal y agencia de noticias EWTN, de reconocida hostilidad al tradicionalismo, le ha dedicado un informe que podríamos calificar de "equilibrado", para lo que suelen ser. Por otra parte, Gloria TV, ese conglomerado bizarro donde conviven posiciones tan opuestas, dedica a su vez un tramo de su noticiero al mismo hecho, en un tono mucho más amistoso. 

 

Entrevista EWTN

 

 

Noticia en Gloria TV

En el primer caso se realizan rápidas notas a algunas de las religiosas, a uno de los asistentes de la FSSPX y a un prelado romano. Se destaca la unión con la Santa Sede: "Roma es nuestro hogar", dice una de las entrevistadas. Se hace referencia también al espíritu del "Arzobispo", o sea, de Mons. Marcel Lefebvre que acompañó esta fundación y puso su congregación, la FSSPX, a disposición de las hermanas dominicas y su alumnado para su asistencia espiritual y sacramental.

Es necesario repetir que son fundaciones distintas en momentos distintos. La primera fue una reforma de las Dominicas inspiradas por el P. Calmel. La FSSPX surgió como obra original para preservar el sacerdocio católico de los estragos de la nueva liturgia y combatir los errores neomodernistas.

En diversos sitios que acusan a la FSSPX de "connivencia" con la Roma modernista ofrecen esta visita y las declaraciones de los distintos entrevistados, entre ellos un obispo del Opus Dei que está a cargo de la Interpretación de los Textos Legislativos la Curia de Roma, como "prueba" de tal connivencia.  

Resultan cuanto menos sorprendentes estas declaraciones: que los tradicionalistas peregrinen a lugares de culto católico muestra -según ellos, los críticos a la "connivencia"- que comulgan con los errores neomodernistas de quienes ahora administran esos lugares. Así visitar, Chartres, Lourdes, Roma, Luján son pasos previos a la entrega... 

Por otro lado, la falta de status canónico de la FSSPX es prueba de "cisma" según el conservadurismo católico en general.

Bien, cada uno con su "lógica", y que les aproveche. En varios casos, en el que nos ocupa y en otros, como Chartres y Luján nunca se ha permitido el uso de los templos para la celebración del culto tradicional al final de estas peregrinaciones. Lo cual no deja de ser un indicio en el sentido contrario a la connivencia. En otros sí, lo que no deja de demostrar que "no son cismáticos". 

Tal vez la solución a este aparente intríngulis sea ver en el tradicionalismo el deseo de estar siempre filialmente sujeto a la Roma eterna y a su doctrina; el desero de dar testimonio ante quienes lo quieran oír. El deseo de fomentar en sus fieles ese amor por la sede petrina. Y a la vez la imposibilidad de aceptar los cambios en la doctrina ni la destrucción del culto. Bajo esta luz las cosas se ven de un modo mucho más sencillo.

Nota. Lamentablemente los dos vídeos están en inglés, pero creemos que la imágenes y lo que se pueda entender vale la pena.

Twittet

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo

Marcelo González

El caso de Alfie Evans, como otros, aunque no tan resonados, hace emerger una realidad que no todos advierten, por fuerza de hábito y atavismo: la vida se ha convertido en la variable de ajuste del mundo moderno, posmoderno o lo que sea. Del mundo de hoy. Si queremos un mundo mejor, no podemos estar fijándonos en un niño más o menos.

Editor y Responsable

Publicado hoy en un portal de gran alcance, este artículo supone una gran victoria para los que luchan contra la legalización del aborto en la Argentina. Allí se da cuenta del resultado de la exposición de Mónica del Río, incansable batalladora en estos temas, que es nada más ni menos que el reconocimiento oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre las cifras reales de muerte por abortos registrados en el país en 2016. Fueron 31 casos. Y de estos 16 que se describen como "abortos no especificados". 

Adelante la Fe

¿No fue durante ese pontificado que notorios y confesos homosexuales a quienes Montini conocía personalmente fueron elevados al episcopado, circunstancia que llevaría a incluso un circunspecto neocón poco sospechoso de cualquier integrismo como George Weigel a reconocer el desgobierno y absoluta incuria a la hora de nombrar a obispos ineptos moralmente durante ese pontificado?

Marcelo González

Uno tiene la impresión, al leer la declaración final y habiendo repasado las entrevistas y los resúmenes de las conferencias, que estos clérigos quieren dar un paso adelante con el pie derecho en la restauración de la Iglesia. Pero a la vez se pisan el zapato con el pie izquierdo.

Editor y Responsable

Hoy 7 de abril ha tenido lugar en Roma la muy esperada conferencia “Iglesia Católica, ¿adónde vas?”. La conferencia fue inspirada por el cardenal Carlo Caffarra (uno de los cuatro cardenales de las dubia), que falleció el pasado septiembre. Al final de la conferencia se publicó una Declaración Final en el nombre de los participantes, religiosos y seglares.