El P. Stephen Somerville, de quien nos hemos ocupado en las dos últimas ediciones de Panorama Católico Digital, conforme adelantamos ya, renunció al "Consejo Consultivo de la Comisión Internacional para la Liturgia en Inglés", del que formó parte durante una década. Este sacerdote, que fuera capellán de Mel Gibson durante la filmación de La Pasión, fundamenta su renuncia al ICEL en una carta que ha dirigido a todo el clero norteamericano. Presentamos algunos extractos comentados del texto de dimisión.
Escribe Agustín Moreno Wester
Queridos católicos del Rito Romano,
"Soy un sacerdote que por más de diez años ha colaborado en un trabajo que produjo un daño notable a la Fe. Quiero pedir perdón ante Dios y ante la Iglesia y renunciar irrevocablemente a toda participación personal en este proyecto ruinoso. Estoy hablando del trabajo de realizar las traducciones oficiales de la nueva liturgia del posconcilio al inglés, como miembro del Consejo Consultivo de la Comisión Internacional para la Liturgia en Inglés (Advisory Board of the International Commission on English Liturgy) (ICEL)".
Así da comienzo el P. Stephen Somerville, a una carta en la que anuncia su retiro voluntario del organismo eclesial que ha supervisado las traducciones del Novus Ordo (la Nueva Misa) y los textos litúrgicos al inglés para ser utilizados en todos los países anglohablantes.
Este sacerdote anglo-canadiense de 75 años actualmente fue a los 33 el más joven de los integrantes del ICEL, y "a pesar de mis deficientes conocimientos de liturgia y otras disciplinas conexas pronto sentí gran perplejidad ante las traducciones erróneas que de un modo discreto nos proponían y presionaban por legalizar los miembros del creciente grupo radical/progresista. Percibí sin poder comprender acabadamente el cúmulo de errores de tantas de las versiones de nuestro comité", confiesa el P. Somerville.
A modo de ejemplo, el sacerdote cita algunas maltraducciones deliberadas, en las que se ha pretendido diluir el sentido estricto de las palabras por expresiones vagas y de ambigua interpretación y, por duro que sea decirlo, también contrabandear sutilmente doctrinas erróneas, la mayoría de ellas ya condenadas por la Iglesia.
Cabe precisar que estamos hablando de la traducción del texto latino del Novus Ordo al inglés. No se plantea, hasta este punto, ninguna objeción al texto latino mismo, sobre el cual tratará más adelante.
Otra consideración que viene al caso: este fenómemo se ha dado en todas las traducciones a lenguas vernáculas. No solo en inglés. En muchos casos lo textos son equiparables, no en otros, porque se han adaptado a la forma propia de cada lengua vulgar. El P. Somerville refiere "miles de maltraducciones" realizadas por el ICEL. Podríamos comprobar otras tantas al castellano, francés, italiano...

A medida que iba comprendiendo y ampliando sus conocimientos, el P. Somerville comenzó a presentar objeciones críticas al procedimiento utilizado. Finalmente, en 1973 voluntariamente se retiró del Consejo Consultivo, siendo nombrado Consultor y Miembro Emérito, cargo y honor al que renuncia ahora definitivamente.
En un punto de la carta el P. Somerville destaca su agradecimiento a liturgistas de valía, como el Prof. Herbert Finberg y el P. James Quinn, S.J., con quienes trató durante su permanencia en el ICEL y no deja de recordar con cariño el ambiente fraterno, su crecimiento en los conocimientos de la doctrina de la Iglesia, así como su enriquecedora experiencia en el trato con personalidades de la Iglesia en los distintos lugares en los que tuvo que trabajar con el ICEL. Y renuncia no a causa de estos maestros y buenas experiencias, sino por el trabajo de corrosión de la Fe que el ICEL ha producido. "Y por esta corrosión, en la que tuve una responsabilidad menor, pero la tuve, humildemente pido perdón a Dios y a la Santa Iglesia", dice el P. Somerville.
Ante la objeción de que estos cambios no afectan nada esencial en la vida de la Iglesia, el P. Somerville recuerda la influencia fundamental de la lex orandi sobre la lex credendi, según la fórmula acuñada por el Papa Celestino I: La ley de creer ha de establecerla la ley de orar. DZ 2200
Pero el motivo de su renuncia es doble: el ya mencionado y otro, que va a comunicarnos ahora: "A mediados de 2001 conocí a muchos católicos tradicionales, que han suscitado en mí gran respeto y admiración. Son personas que han decidido retornar a la Misa y la Liturgia preconciliar y se distinguen netamente de los católicos "conservadores" (aquellos que quieren retocar o mejorar el Novus Ordo Missae y los sacramentos posconcilares)."
De ellos y de la amplia literatura crítica que se ha escrito en los últimos 40 años, el P. Somerville aprendió que el problema de base no radica en los "abusos" sino en el rito mismo, manipulado por el Arzobispo Bugnini, bajo la inspiración del ideal del falso ecumenismo. "La Nueva Misa es especialmente problemática. En ella la doctrina del Sacrificio Eucarístico es aguada en una formulación simplemente "memorial". Debilita la fe en la Presencia Real del Cristo-víctima, Carne y Sangre expulsando el tabernáculo a un rincón, reduciendo los signos de reverencia en torno a la Consagración y ofreciendo la comunión en la mano, a menudo por medio de mujeres… menospreciando la nobleza de los materiales de los vasos sagrados, teniendo en cuenta la opinión de seis asesores protestantes (que no creen en la Presencia Real) durante la preparación del Nuevo Rito, invitando al uso de instrumentos profanos en la música litúrgica, una suerte de sacro-pop, con guitarras en lugar de Canto Gregoriano y así un sinfín de novedades", argumenta el P. Somerville.
La carta cierra con varias consideraciones sobre la situación canónica de la FSSPX con la que el P. Somerville colabora. Y a causa de cuya colaboración fue suspendido a divinis por el Arzobispo Cardenal de Toronto, su diócesis. En particular por haber acompañado una copia de esta carta con cada ejemplar del libro "Priest, Where is Thy Mass", que fuera enviado a todo el clero norteamericano, libro en el cual se profundiza la crítica al Novus Ordo.
La situación canónica del P. Somerville está ahora en estudio en la Congregación del Clero, cuyo Prefecto es el Card. Castrillón Hoyos a la espera de resolución.
La carta completa puede leerse en inglés en ]]>![cdata[The Remnant Resistance]]>