Enviado por Moderador el Lun, 06/25/2012 - 13:09.
Moral y doctrina
En el diario La Vanguardia del domingo día 17 de junio del 2012, en la sección de Religión, página 35, se ha publicado un artículo de María-Paz López titulado "Pensamiento Forcades", comentando en nuevo libro de entrevistas "Converses amb Teresa Formades", de Eulàlia Tort (Dau, 2012).
En este libro se dice lo siguiente, salvo error u omisión:]]>![cdata[
1. Reconoce un derecho a buscar la felicidad más plena aún con riesgo a equivocarse. Así, ha usado de una Técnica de Liberación Emocional facilitada por una misionera (una monja enfermera en África), y reconoce como legítimo el uso del eneagrama, la técnica Tomatis, acupuntura, liberación de energías bloqueadas o técnicas verbales, entre otros métodos (pág. 39 y 40).
2. Por el principio de libertad, existe el derecho a suicidarse, pero niega el derecho de asistencia al suicidio (pág. 50). Parece no aprobar los abortos de niños "enfermos" ni la eutanasia, aunque dice que participó directamente en el desenchufe de una máquina médica a la que estaba conectado un enfermo terminal incurable en los EEUU.
3. Se considera insultada y denigrada con violencia por sacerdotes de los blogs católicos ultraconservadores (una referencia a GG), que la acusan falsamente en sus posiciones sobre el aborto (pág. 105).
4. Sigue siendo partidaria del feminismo, donde la mujer se ve justificada a sí misma sin relación con el hombre (pág. 108).
5. En el Belén o representación del Nacimiento, considera que la estrella, el establo, el buey y la mula son simbólicos, no reales, y es una forma de expresar la maravilla del nacer de Dios en la tierra. De otro lado, afirma que Adán y Eva son sólo una representación de la humanidad, y el pecado original es sólo el conjunto de desamores heredados de los padres. Así mismo, las historias de Abraham a Moisés son en parte ficción (noveladas). Finalmente, dice que Jesús evoluciona en su toma de conciencia de su misión mesiánica hasta llegar a la plenitud entre los momentos de su bautismo y su retiro al desierto; de otra parte, los milagros crísticos son ficción (literatura) para expresar el impacto de la primera generación de cristianos con la figura de Jesús (124, 135 y 164).
6. Establece que la homosexualidad, la transexualidad o la bisexualidad son parte de la belleza de la creación y prueban que el sexo no está orientado a la procreación sino sobretodo al amor, una reafirmación de su tesis de la sexodiversidad o de las variantes de deseo o identidad sexual (136).
7. No está de acuerdo con el sacramento de la ordenación tal como está regulado y la ordenación exclusiva de hombres y el poder consagratorio o sacramental del sacerdote; pide la ordenación de sacerdotes homosexuales; discute los principios innegociables de la defensa de la vida y la familia y del orden sacerdotal; parece afirmar la presencia real de Jesús en las especies consagradas, pero da el poder consagratorio al pueblo reunido, siguiendo las tesis de Schillebeeckx, del cual sigue sus 7 irreductibles antropológicos de la Eucaristía: materia, alteridad, comunidad, historia, hermenéutica, esperanza y simultaneidad (137 a 145).
8. En relación con los dogmas marianos, además de dar sus interpretaciones particulares, dice que la virginidad sólo es darse al otro con amor, y que en la Asunción, sólo fue el cuerpo espiritual al cielo, muriendo el cuerpo material (163).
9. Finalmente, apoya a Hugo Chávez, su revolución y régimen bolivariano y la teología de la liberación (91). Como curiosidad, se reafirma en que la vacunación obligatoria es una pérdida de la libertad política, y dice que estamos sometidos a una dictadura financiera.
CRÍTICA
1. Sus opiniones sobre la ordenación, la eucaristía y la eclesialidad son erróneas y no expresan la verdad católica. La ordenación es exclusiva de los hombres, y el sacerdote es el único que tiene poder consagratorio para convertir el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Nunca podrán ser sacerdotes ni las mujeres ni los homosexuales, tal como ella sí quiere, y el pueblo nunca tendrá poder consagratorio eucarístico ni absolutorio ni ningún otro, aunque lo dijera Schillebeeckx. Ignora que la naturaleza esencial del hombre sacerdote es la liturgia, la sacralidad y la sacramentalidad, y que las especies consagradas son un signo eucarístico, no un símbolo, y que quien administra y comulga deben de estar libres de pecados mortales, los cuales impiden tanto el poder administrar las especies como recibir la la comunión eucarística y la espiritual (pero no impide lo mínimo, la unión espiritual con Jesús), y que dichos pecados sólo pueden ser perdonados en el sacramento de la confesión.
Y ello es así porque en la eucaristía, Jesús baja a través del hombre sacerdote, ofreciéndose en sacrificio incruento como víctima inocente; su Cuerpo y Sangre se reparte y distribuye en el banquete eucarístico como alimento de vida eterna, y todo ello se hace como medio o instrumento para lo más importante: que nosotros podamos ser elevados hacia la divinidad y consigamos la teosis.
2. Es falsa y errónea la idea de Forcades de dar la opción preferencial a la justicia social por encima de la moral sexual dentro de la Iglesia.
La sociedad empezó a través del primer matrimonio, Adán y Eva, los cuales fueron anteriores a la familia, al municipio, a la sociedad, a la nación y al Estado. Adán y Eva no son figuras encuadradas en la categoría de seres míticos de ficción con contenido simbólico, como Hércules y Artemisa; ambos son dos figuras reales, ciertas e históricas, cuya existencia es un dato que ha debido ser, por necesidad, divinamente revelado como una verdad, dado que, por la sola ciencia humana, no habría sido posible nunca jamás el descubrir ni su existencia ni las consecuencias de sus actos. De otra parte, el pecado original es cierto y verdadero, tal como lo narra el Génesis, y es otra verdad divinamente revelada por necesidad, dado que ningún arqueólogo ni ningún científico nunca podrán descubrir la acción histórica desarrollada entre Eva, la serpiente, Adán y Dios.
La moral sexual, por tanto, está íntimamente imbricada en la justicia social, y Forcades desconoce, de un lado, la doctrina social de la Iglesia, y de otro, que la sexualidad está observada en los mandamientos de la Ley de Dios (el quinto, el noveno y el décimo) y que los pecados sexuales contienen además, un aspecto demonológico (las tentaciones diabólicas de impureza).
Su moral sexual es, por tanto, contraria a lo que establece Dios y la Iglesia, el cual considera como ofensas la lujuria, el autoerotismo, la fornicación, la pornografía, la prostitución, la violación y los abusos sexuales, la homosexualidad, el anticoncepcionismo, la esterilización, la procreación externa al acto conyugal, el adulterio, el divorcio, la poligamia, el ncesto y la unión libre o a prueba, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica.
3. El error de concepción del pecado original en Forcades se extiende a la hora de explicar el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Y en relación con el dogma de la Asunción, María fue llevada al cielo en cuerpo y alma, sin hacer distinciones extrañas al dogma como hace Forcades: que ascendió el cuerpo espiritual, mientras que el cuerpo físico murió y sufrió la putrefacción y descomposición aquí en la tierra.
4. Sobre su adhesión a la ideología y teología del feminismo, éste asume una antropología errónea y anticatólica sobre la concepción del ser humano como hombre y mujer, dado que, entre otras cuestiones, dogmatiza que la realidad de la mujer es una construcción social que la obliga a contraer “roles” o interpretar sus funciones con la misma arbitrariedad con la que un creador artístico inventa sus tramas y personajes.
Esta extensión del feminismo hacia la teología ya se puede ver en su libro " La teologia feminista en la història " (2007), en cuyo apartado "Reflexions finals" (pág. 133-135) dice:
Según ella, las estructuras eclesiales están secuestradas por la mentalidad patriarcal y su cambio radical es un imperativo categórico para todo católico: en Televisión de Venezuela]]>![cdata[, ; también, entre otros ]]>![cdata[en tv3]]>![cdata[.
1. Reconoce un derecho a buscar la felicidad más plena aún con riesgo a equivocarse. Así, ha usado de una Técnica de Liberación Emocional facilitada por una misionera (una monja enfermera en África), y reconoce como legítimo el uso del eneagrama, la técnica Tomatis, acupuntura, liberación de energías bloqueadas o técnicas verbales, entre otros métodos (pág. 39 y 40).
2. Por el principio de libertad, existe el derecho a suicidarse, pero niega el derecho de asistencia al suicidio (pág. 50). Parece no aprobar los abortos de niños "enfermos" ni la eutanasia, aunque dice que participó directamente en el desenchufe de una máquina médica a la que estaba conectado un enfermo terminal incurable en los EEUU.
3. Se considera insultada y denigrada con violencia por sacerdotes de los blogs católicos ultraconservadores (una referencia a GG), que la acusan falsamente en sus posiciones sobre el aborto (pág. 105).
4. Sigue siendo partidaria del feminismo, donde la mujer se ve justificada a sí misma sin relación con el hombre (pág. 108).
5. En el Belén o representación del Nacimiento, considera que la estrella, el establo, el buey y la mula son simbólicos, no reales, y es una forma de expresar la maravilla del nacer de Dios en la tierra. De otro lado, afirma que Adán y Eva son sólo una representación de la humanidad, y el pecado original es sólo el conjunto de desamores heredados de los padres. Así mismo, las historias de Abraham a Moisés son en parte ficción (noveladas). Finalmente, dice que Jesús evoluciona en su toma de conciencia de su misión mesiánica hasta llegar a la plenitud entre los momentos de su bautismo y su retiro al desierto; de otra parte, los milagros crísticos son ficción (literatura) para expresar el impacto de la primera generación de cristianos con la figura de Jesús (124, 135 y 164).
6. Establece que la homosexualidad, la transexualidad o la bisexualidad son parte de la belleza de la creación y prueban que el sexo no está orientado a la procreación sino sobretodo al amor, una reafirmación de su tesis de la sexodiversidad o de las variantes de deseo o identidad sexual (136).
7. No está de acuerdo con el sacramento de la ordenación tal como está regulado y la ordenación exclusiva de hombres y el poder consagratorio o sacramental del sacerdote; pide la ordenación de sacerdotes homosexuales; discute los principios innegociables de la defensa de la vida y la familia y del orden sacerdotal; parece afirmar la presencia real de Jesús en las especies consagradas, pero da el poder consagratorio al pueblo reunido, siguiendo las tesis de Schillebeeckx, del cual sigue sus 7 irreductibles antropológicos de la Eucaristía: materia, alteridad, comunidad, historia, hermenéutica, esperanza y simultaneidad (137 a 145).
8. En relación con los dogmas marianos, además de dar sus interpretaciones particulares, dice que la virginidad sólo es darse al otro con amor, y que en la Asunción, sólo fue el cuerpo espiritual al cielo, muriendo el cuerpo material (163).
9. Finalmente, apoya a Hugo Chávez, su revolución y régimen bolivariano y la teología de la liberación (91). Como curiosidad, se reafirma en que la vacunación obligatoria es una pérdida de la libertad política, y dice que estamos sometidos a una dictadura financiera.
CRÍTICA
1. Sus opiniones sobre la ordenación, la eucaristía y la eclesialidad son erróneas y no expresan la verdad católica. La ordenación es exclusiva de los hombres, y el sacerdote es el único que tiene poder consagratorio para convertir el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Nunca podrán ser sacerdotes ni las mujeres ni los homosexuales, tal como ella sí quiere, y el pueblo nunca tendrá poder consagratorio eucarístico ni absolutorio ni ningún otro, aunque lo dijera Schillebeeckx. Ignora que la naturaleza esencial del hombre sacerdote es la liturgia, la sacralidad y la sacramentalidad, y que las especies consagradas son un signo eucarístico, no un símbolo, y que quien administra y comulga deben de estar libres de pecados mortales, los cuales impiden tanto el poder administrar las especies como recibir la la comunión eucarística y la espiritual (pero no impide lo mínimo, la unión espiritual con Jesús), y que dichos pecados sólo pueden ser perdonados en el sacramento de la confesión.
Y ello es así porque en la eucaristía, Jesús baja a través del hombre sacerdote, ofreciéndose en sacrificio incruento como víctima inocente; su Cuerpo y Sangre se reparte y distribuye en el banquete eucarístico como alimento de vida eterna, y todo ello se hace como medio o instrumento para lo más importante: que nosotros podamos ser elevados hacia la divinidad y consigamos la teosis.
2. Es falsa y errónea la idea de Forcades de dar la opción preferencial a la justicia social por encima de la moral sexual dentro de la Iglesia.
La sociedad empezó a través del primer matrimonio, Adán y Eva, los cuales fueron anteriores a la familia, al municipio, a la sociedad, a la nación y al Estado. Adán y Eva no son figuras encuadradas en la categoría de seres míticos de ficción con contenido simbólico, como Hércules y Artemisa; ambos son dos figuras reales, ciertas e históricas, cuya existencia es un dato que ha debido ser, por necesidad, divinamente revelado como una verdad, dado que, por la sola ciencia humana, no habría sido posible nunca jamás el descubrir ni su existencia ni las consecuencias de sus actos. De otra parte, el pecado original es cierto y verdadero, tal como lo narra el Génesis, y es otra verdad divinamente revelada por necesidad, dado que ningún arqueólogo ni ningún científico nunca podrán descubrir la acción histórica desarrollada entre Eva, la serpiente, Adán y Dios.
La moral sexual, por tanto, está íntimamente imbricada en la justicia social, y Forcades desconoce, de un lado, la doctrina social de la Iglesia, y de otro, que la sexualidad está observada en los mandamientos de la Ley de Dios (el quinto, el noveno y el décimo) y que los pecados sexuales contienen además, un aspecto demonológico (las tentaciones diabólicas de impureza).
Su moral sexual es, por tanto, contraria a lo que establece Dios y la Iglesia, el cual considera como ofensas la lujuria, el autoerotismo, la fornicación, la pornografía, la prostitución, la violación y los abusos sexuales, la homosexualidad, el anticoncepcionismo, la esterilización, la procreación externa al acto conyugal, el adulterio, el divorcio, la poligamia, el ncesto y la unión libre o a prueba, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica.
3. El error de concepción del pecado original en Forcades se extiende a la hora de explicar el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Y en relación con el dogma de la Asunción, María fue llevada al cielo en cuerpo y alma, sin hacer distinciones extrañas al dogma como hace Forcades: que ascendió el cuerpo espiritual, mientras que el cuerpo físico murió y sufrió la putrefacción y descomposición aquí en la tierra.
4. Sobre su adhesión a la ideología y teología del feminismo, éste asume una antropología errónea y anticatólica sobre la concepción del ser humano como hombre y mujer, dado que, entre otras cuestiones, dogmatiza que la realidad de la mujer es una construcción social que la obliga a contraer “roles” o interpretar sus funciones con la misma arbitrariedad con la que un creador artístico inventa sus tramas y personajes.
Esta extensión del feminismo hacia la teología ya se puede ver en su libro " La teologia feminista en la història " (2007), en cuyo apartado "Reflexions finals" (pág. 133-135) dice:
a) Dios creó hombre y mujer iguales en libertad y con plena capacidad de intervención en el ámbito público, por ello, Dios nunca prohibió el sacerdocio femenino.
b) La actual teología feminista se basa en la igualdad de dignidad, inteligencia, libertad y capacidad de amor de hombre y mujer.
c) La máxima suprema es "ama y serás libre, sé libre y amarás", en un paralelo estricto sin excepción: tanto amo, tanto soy libre; tanto soy libre, tanto amo. Se confronta a la afirmación crística de que la verdad nos hace libres y el amor es cumplir los mandamientos.
Según ella, las estructuras eclesiales están secuestradas por la mentalidad patriarcal y su cambio radical es un imperativo categórico para todo católico: en Televisión de Venezuela]]>![cdata[, ; también, entre otros ]]>![cdata[en tv3]]>

Comentarios
DEUS IN ADJUTORIUM MEUM INTENDE
¡Ven, Oh Dios, en mi ayuda!... Esta fémina está totalmente desquiciada, es casi una diablesa. Metódicamente, en su pensamiento compendia todas las herejías y aberraciones habidas y por haber. No entiendo como las autoridades de la Iglesia no descargan sobre ella todas las penas justas que correspondan para que no siga envenenando al Pueblo de Dios. Pensar que tan sólo por defender la verdad y la tradición al Padre Castellani lo mantuvieron suspendido como sacerdote y perseguido sin descanso durante largos años.
La Monja LIBERALISIMA
VEN SEÑOR JESÚS !!!!!!
lamentablemente, la gente
lamentablemente, la gente común, opina exactamente, igual que ella, sobre todos los tópicos de la nota. Baste leer los foros de la Nación o Clarín, sobre Bargalló, Maccarrone, o Grassi, para darse cuenta que ese tipo de ideología a calado ondo en la sociedad, que es como una miasma pútrida que todos llevan enquistadas en sus mentes, y no hay argumento científico, de razonamiento, metafísico o filosófico, bíblico, teológico, que valga.; nunca cambiarán el pésimo concepto de la Iglesia y la Salvación que tienen. Son, salvo Dios mediante y un Gran Milagro, absolutamente insalvables. Incluso algunos vociferan como demonios, lo que en realidad es una terrible desesperanza, porque abandonaron la iglesia, y asu vez, la Iglesia los abandonó, atraves del mal desempeño de sus sacerdotes.
¿Y quién será responsable de
¿Y quién será responsable de que la gente piense así? O aquí no fue nadie...
Primero los Papas con
Primero los Papas con su ambigüedad, y MALAS amistades; léase judíos masones, otras culturas y religiones. De la poca Tradición que quedó después de 1965, nada de amistad o acercamiento, ni mención como "segunda opción". De ahí para abajo, Obispos, sacerdotes, mujererío con ínfulas de señora en las parroquias, etc.Los padres de familia y madres desde luego....y la televisión junto con el cine rematandolo todo.