Natividad (The Nativity Story)

Esta rareza cinematográfica tiene tantos pros como contras. Rareza porque hace mucho tiempo que no se estrena en cine, menos en vísperas de Navidad, un filme dedicado a la Navidad en serio. Pros y contras: trataremos de enumerarlos someramente en este comentario.

Natividad (2006)
Dirigida por: Catherine Hardwicke
Escrita por: Mike Rich

Vamos por partes: Es indudable que mejora notablemente la puntería en materia de películas navideñas. Desde las comedias sentimentales de los años '80 donde a lo sumo la navidad es un árbol, un trineo y cierto personaje barrigón ya completamente desnaturalizado de sus remotas raíces cristianas, hasta el silencio o la negación de la fiesta que recuerda el nacimiento del Salvador, hemos visto de todo. Que se dedique un filme a relatar con considerable precisión histórica el nacimiento de Cristo es un progreso.

Ahora bien, considerable precisión histórica en la materia que nos ocupa no es suficiente. Porque no estamos tratando sobre la vida de Napoleón Bonaparte, sino el misterio de la Encarnación del Verbo en sus circunstancias históricas. Así pues, para pedir lo óptimo, los guionistas y realizadores deberían haber sido tan esmerados en el respeto del dogma como parecen haberlo intentado ser en la reconstrucción de los escenarios y algunas costumbres de la época.

"Parece" dijimos, porque hay errores también en ese orden, fundados quizás -seguramente- en el mismo falso enfoque que devalúa mucho el trabajo: el naturalismo.

Brevemente, el naturalismo es un error según el cual no existe un orden "sobrenatural" de modo tal que todo se resuelve en el nivel inmanente del hombre y el mundo. Es el origen de todos los errores modernistas en materia de religión, política, moral, ciencia inclusive.

Si no pedimos una película "perfecta", podemos pedir sí una que no marre su enfoque esencial. No nos vamos a escandalizar de que María (Nuestra Señora) se pasee en medio de maizales... (el maíz llegó de América a Europa en el siglo XVI). Sí de que reaccione como una heroína de Jane Austen cuando le anuncian que han elegido un esposo para ella. (Allí dudamos de la veracidad histórica con que se retrata el modo de comunicar la noticia a la novia y la escasa solemnidad del compromiso matrimonial que refleja esta película).

A la hora de retratar a la joven elegida por Dios para ser Madre del Hijo, y Esposa del Espíritu Santo, por lo cual tuvo el privilegio único de la Inmaculada Concepción (nació sin pecado original ni ninguna de sus consecuencias) -la pequeña Myriam de Nazareth era perfecta- no se puede mostrar la imagen de "una adolescente de su tiempo", puesto que nunca cometió pecado alguno, ni venial siquiera y no puede haber sido como una adolescente de ningún tiempo. Luego no podría poner las mismas caras que ponen mis hijos cuando se les da una orden que les disgusta; ni vivir sino en un estado de oración y contemplación (en medio de sus quehaceres, pero sin duda con muchas horas dedicadas exclusivamente a la adoración del Señor y a los ruegos por la venida del Mesias). De esta joven mística no aparece ni señal.

San José, maculado por el pecado de Eva y Adán, sin duda habrá tenido sus impaciencias, pero tuvo gracias excepcionales que brillan por su ausencia, aunque es un hombre virtuoso según esta historia. San Joaquín (que es en el filme un padre gruñón y nada tierno, aunque no malo, por cierto) habría de estar dotado de mayores perfecciones espirituales; y Zacarías, que dudó de la palabra de Dios y por eso cumplió su penitencia de mudez, tampoco -nos imaginamos- habría arrojado los ornamentos sagrados al suelo en un acto de intemperancia ante la revelación divina... El filme nos muestra "buena gente", pero no gente de santidad excepcional. Gente que se asusta de lo sobrenatural y que a veces reacciona como si no fuera religiosa. Es decir, quiere "acercarnos" a los santos en lugar de "elevarnos" a ellos. Naturalismo mitigado, si quieren, porque no niega lo sobrenatural, pero naturalismo al fin.

Más grave: Nuestra Señora sufre dolores de parto... y su nacimiento es "natural", cuando la doctrina común de la Iglesia sostiene un nacimiento milagroso que preservó la integridad virginal de la Santísima Madre de Dios. Cristo pasó como la luz por el cristal, dice San Agustín al nacer su sacratísimo cuerpo de las entrañas de María Santísima.

Lo más ramplón de todo el filme es el Arcángel Gabriel: es el "Negro Dolina" con túnica blanca. (Para los que no lo conocen, se trata de un famosísimo artista, músico y charlista radial argentino, de reconocida fealdad). Han usado un actor sudanés de rasgos que no sugieren los de un ser que goza la visión beatífica. Parece más bien un ángel caído. No tiene alas... pero se encarna en un ave, que parece de rapiña y suple todas las intervenciones angélicas de la historia, inclusive las de los coro angélicos, brillantes por su ausencia, anunciando el nacimiento del Esperado de las Naciones a los piadosos pastores.

Herodes y los romanos son unos tiranuelos de Hollywood. Los Santos Reyes hacen la parte graciosa, sin llegar a lo grotesco. Tres viejos algo gruñones, pero tiernos y piadosos.

No iremos más lejos en la enumeración porque sería alargar innecesariamente. Pero hay un gesto no se nos puede quedar en el tintero. María y José ven con agrado que una adivina les lea las manos... sin buscarlo ellos, por cierto, en el tumulto de un mercado. Nada podría ser más repugnante a un judío piadoso, y más a la augusta Madre de Dios.

¿Es que puede salir algo bueno de esta película?...

Creemos que sí.

A pesar de lo dicho, se respeta la historia en la cronología esencial: el Niño es siempre reconocido como el Mesías, Hijo de Dios, nacido por obra del Espíritu Santo y, uno de los reyes magos dice de El: "Dios encarnado". San José se pregunta qué podrá enseñarle a este niño que es Dios. Todas la revelaciones sobre Jesús son angélicas (a pesar del ángel) y nadie duda del destino del Mesías, la Redención por el sacrificio de la Cruz, anticipada en crucifixiones de judíos renuentes a Herodes. Hasta el propio José realiza con su crítica a los mercaderes del templo un adelanto de la azotaína del Redentor, más de treinta años posterior. Anda por allí un profeta -apócrifo- anticipando la llegada de Meshiah. Y los judíos ven al Cristo un poco carnalmente, como el rey que los liberará del yugo romano, pero no todos, y en eso es fiel a la historia.

La iconografía del filme, sobre todo al final, es bien clásica: aunque se han buscado actores de rasgos sefardíes, saliéndose de la tradición de los esenios, y reafirmada por visiones posteriores. Hay cueva, pesebre, pastores, magos, estrella, matanza de los inocentes (que tampoco es entendida como el primer martirio causado por los enemigos del Redentor: otra vez naturalismo)... en fin, una postal navideña clásica.

Y luego la huida a Egipto, donde María recuerda sobre el final el Magnificat (omitido en su encuentro con Isabel). Lamentablemente no hemos podido ver la versión en inglés, y por lo tanto no sabemos si el texto "libre" es producto del doblaje o de la inventiva del guionista.

La música es buena, y hasta hay coros en latín...

Conclusión: A pesar de las falencias, que hacen imposible que esta película pueda ser recomendada por la jerarquía de la Iglesia -¡oh Cantalamesa, cuando guardarás silencio!- puede hacer "bien" al recordar a un pueblo que padece una "ignorancia religiosa espantosa" como el nuestro, qué sentido tiene la Navidad.

De los cuatro espectadores que participamos del estreno (en horas intempestivamente tempranas) una mujer lloró casi todo el filme. Lo mismo que el José de la ficción al nacer el Sagrado Niño Jesús: por puro sentimiento -Dios quiera que religioso-. No adoración, sino lágrimas emotivas. A José lo degrada en su estatura espiritual, pero a esta buena mujer quizás le haga un bien y la eleve, le recuerde algunas verdades, la mueva a volver a la piedad. En este sentido puede hacer bien.

Calificación: Alguna crudeza en las escenas de partos, ciertos dilemas morales, violencia moderada. Nos parece que no es una historia para niños pequeños. Claro que depende del niño, porque hay cada uno que...

Elenco:
Keisha Castle-Hughes .... María
Oscar Isaac .... José
Hiam Abbass .... Ana
Shaun Toub .... Joaquin
Ciarán Hinds .... Rey Herodes el Grande
Shohreh Aghdashloo .... Isable (Madre del Precursor)
Stanley Townsend .... Zacarías (Padre del Precursor)
Alexander Siddig .... Arcángel Gabriel
Nadim Sawalha .... Melchor
Eriq Ebouaney .... Baltazar
Stefan Kalipha .... Gaspar
Alessandro Giuggioli .... Antipas (futuro Herodes Antipas)
Farida Ouchani .... Ruth
Saïd Amadis .... Tero

Conocida también en inglés como Nativity
Duración: 101 min
País de origen: EE.UU.
Idiomas: Inglés, hebreo, arameo.
Color: Color

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la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.