¡Oh, Jesús mío!

¡Oh, Jesús mío!
Perdónanos nuestras culpas,
Líbranos del fuego del infierno.
Lleva al cielo a todas las almas,
Socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Esta breve oración, casi una jaculatoria, fue enseñada por Nuestra Señora de Fátima a los tres pastorcitos en una de sus apariciones en 1917. Les pidió que la recen al final de cada decena del Santo Rosario.

Todos los trece de cada mes, de mayo a octubre se cumple un nuevo aniversario de cada una de la apariciones de la Santísima Virgen sobre la carrasca, en Cova da Iría.

En cada una de ellas nos ha ido revelando la misericordia que Nuestro Señor tiene para con esta humanidad pecadora, misericordia que ejercita por medio de su Santísima Madre, la cual nos advierte: penitencia, penitencia, penitencia.

Recemos diariamente el santo rosario. O al menos con cierta regularidad. Repitamos muchas veces al días esta extraordinaria oración para alcanzar la misericordia para nosotros y para todos los pecadores.

Tan fácil, tan simple el remedio. Tan reacios a tomarlo…

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Editor y Responsable

Publicado hoy en un portal de gran alcance, este artículo supone una gran victoria para los que luchan contra la legalización del aborto en la Argentina. Allí se da cuenta del resultado de la exposición de Mónica del Río, incansable batalladora en estos temas, que es nada más ni menos que el reconocimiento oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre las cifras reales de muerte por abortos registrados en el país en 2016. Fueron 31 casos. Y de estos 16 que se describen como "abortos no especificados". 

Adelante la Fe

¿No fue durante ese pontificado que notorios y confesos homosexuales a quienes Montini conocía personalmente fueron elevados al episcopado, circunstancia que llevaría a incluso un circunspecto neocón poco sospechoso de cualquier integrismo como George Weigel a reconocer el desgobierno y absoluta incuria a la hora de nombrar a obispos ineptos moralmente durante ese pontificado?

Marcelo González

Uno tiene la impresión, al leer la declaración final y habiendo repasado las entrevistas y los resúmenes de las conferencias, que estos clérigos quieren dar un paso adelante con el pie derecho en la restauración de la Iglesia. Pero a la vez se pisan el zapato con el pie izquierdo.

Editor y Responsable

Hoy 7 de abril ha tenido lugar en Roma la muy esperada conferencia “Iglesia Católica, ¿adónde vas?”. La conferencia fue inspirada por el cardenal Carlo Caffarra (uno de los cuatro cardenales de las dubia), que falleció el pasado septiembre. Al final de la conferencia se publicó una Declaración Final en el nombre de los participantes, religiosos y seglares.

Marcelo González

No que sea un descubrimiento, sino más bien una verdad que cada tanto se nos impone con una evidencia que aplasta. Nos consideramos buenos cristianos y con razón. Porque en un tiempo de persecución y apostasía estamos del lado de la Iglesia y tratamos de ser fieles a Cristo.

Editor y Responsable

Margarita Barrientos, nacida en Añatuya, Santiago del Estero, la diócesis más pobre del país, expresa estas sorprendentes impresiones. Su educación, en el interior profundo de la Argentina, la muestra heredera de la Fe tradicional y asoma en su modo de expresarse. Pero también es importante recordar quienes fueron los obispos de su ciudad, cabeza del obispado, durante su vida.

 

Juan Lagalaye

La primera Misa en el actual territorio argentino fue celebrada en el Domingo de Ramos del 1520, circunstancia litúrgica que entonces asignaba de manera peculiar el reconocimiento de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo.