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¡Oh, Jesús mío!

¡Oh, Jesús mío!
Perdónanos nuestras culpas,
Líbranos del fuego del infierno.
Lleva al cielo a todas las almas,
Socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Esta breve oración, casi una jaculatoria, fue enseñada por Nuestra Señora de Fátima a los tres pastorcitos en una de sus apariciones en 1917. Les pidió que la recen al final de cada decena del Santo Rosario.

Todos los trece de cada mes, de mayo a octubre se cumple un nuevo aniversario de cada una de la apariciones de la Santísima Virgen sobre la carrasca, en Cova da Iría.

En cada una de ellas nos ha ido revelando la misericordia que Nuestro Señor tiene para con esta humanidad pecadora, misericordia que ejercita por medio de su Santísima Madre, la cual nos advierte: penitencia, penitencia, penitencia.

Recemos diariamente el santo rosario. O al menos con cierta regularidad. Repitamos muchas veces al días esta extraordinaria oración para alcanzar la misericordia para nosotros y para todos los pecadores.

Tan fácil, tan simple el remedio. Tan reacios a tomarlo…

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Editor y Responsable

Los tiempos se aceleran. Casi a diario aparecen documentos instando al papa a la corrección de los errores doctrinales de Amoris Laetitia. El problema es que el documento es increíblemente ambigüo. En él se afirma la doctrina de la Iglesia en distintos puntos y se la desdibuja en muchos otros. Y finalmente, en las notas famosas del capítulo VIII, se da pie a violentarla, como lo han hecho apenas en estos días los obispos de Malta.

Marcelo González

La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del matrimonio y de la familia. No teman, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del matrimonio y de la familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque esta es la cuestión fundamental.

Marcelo González

Se ha dicho con frecuencia: Fátima es una epifanía, una manifestación luminosa que prepara a los creyentes para vivir los tiempos más oscuros de la era cristiana. Así como la fiesta del 6 de enero celebra la revelación de Dios, en su Persona encarnada, a representantes de los gentiles.

Editor y Responsable

El mundo católico está hirviendo tras la publicación el 19 de septiembre de la carta de cuatro cardenales (Carlo Caffarra, Walter Brandmuller, Joachim Meisner y Raymond Burke) al Papa Francisco. La carta solicita que el Papa aclare declaraciones, al parecer heterodoxas, de su Exhortación Apostólica Post-Sinodal, Amoris Laetitia.

P. José María Mestre Roc FSSPX

Es útil considerar las relaciones o semejanzas que, a nivel de la gracia, presenta el misterio de la Navidad con las apariciones de Nuestra Señora de Fátima. Pareciera que, a primera vista, tales semejanzas no existen, pero, a poco que se considere, se observa que tanto en Navidad como en Fátima aparecen unas mismas ideas de fondo, unas mismas realidades, características del modo de obrar de Dios.

Marcelo González

En distintos comentarios hemos hecho referencia a Fátima y su importancia para entender los tiempos actuales. Una opinión que, vamos constatando, es común entre muchos escritores, historiadores y estudiosos autorizados. En otro aspecto, los actos de la jerarquía de la Iglesia, por acción u omisión, muestran la importancia dramática de estas apariciones a lo largo del siglo XX y lo que va de este. 

Marcelo González

Cuanto más se ahonda, más se advierte que Fátima es la inauguración de los tiempos finales de la historia. Inclusive si en La Salette las profecías fueron crudas y explícitas: “Roma perderá la Fe y se convertirá en la sede del Anticristo”