Peregrinación de la Cristiandad: un testimonio

Una participante relata su recuerdos de esta maravillosa iniciativa

Cuando me anoté para ir de ayudante a la peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad, no estaba muy convencida. La idea de “perder” un fin de semana largo durmiendo en carpa y pasando frío no me atraía en lo más mínimo. Me motivaba conocer gente nueva, tener nuevas experiencias, etc. Ahora reconozco que el haber hecho la peregrinación fue una gracia enorme.

Para quienes no saben a qué me refiero, les explico. En mayo de 2009, Nicolás Stier, un argentino, de intercambio en Francia, realizó la conocida peregrinación de Chartes a París. Al volver a su país y con el apoyo de sacerdotes amigos, decidió imitarla aquí. “El ambiente rural y los tres días de caminata te preparan y profundizan sobre lo que uno quiere meditar y pedir” dice Nicolás. Ese primer año fueron trece los peregrinos que se animaron. Con el tiempo, la peregrinación ha ido creciendo a pasos agigantados, llegando en 2018 a ser 1100 personas.

La peregrinación se lleva a cabo el fin de semana largo de agosto, desde hace nueve años. Los peregrinos parten de Rawson (provincia de Bs. As) tras escuchar la misa temprano y haciendo caminatas diarias de aproximadamente 30-40 km, llegan el lunes feriado a Luján. Son tres días de sacrificio, oración y camaradería. “La idea siempre fue tener una buena peregrinación, que se fortalezca con el tiempo para lograr una buena actividad católica para nosotros y en el futuro nuestros hijos” sigue el mismo Nicolás. Una actividad armada por laicos y para laicos, contando con la ayuda de religiosos amigos.

Nuestra Señora de la Cristiandad, la asociación que organiza el evento, busca en primer lugar instaurar en los jóvenes la importancia del orden social cristiano, buscando generar un apostolado en los laicos “Despertar en los jóvenes la vocación de trabajar en el orden temporal, además del espiritual para restaurar el orden social cristiano”, nos cuenta Nicolás. Que tras la caminata los jóvenes se comprometan por medio de su obras a ayudar a recristianizar la sociedad. ¿Cómo? Comenzando por la asistencia regular a los sacramentos, y la formación católica para poder defender la fe.

Para ello, la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes. Me conmovió ver peregrinos adorando al Santísimo Sacramento a la medianoche, tras haber caminado 40 km, todo para que NSJ no se quedase solo.

Si bien la devoción y el sacrificio son las primeras cosas que uno descubre al asistir a la Peregrinación, no por eso es olvidada la diversión. La alegría era un elemento común entre los caminantes. Las guitarreadas hasta la medianoche, amenizadas incluso por una flauta y un violín, las charlas junto al fuego, los mates siempre bienvenidos, que invitaban a la charla. Incluso en aquellos amigos que uno está acostumbrado a ver, descubre nuevas facetas. Frente al frio y la lluvia, éramos todos camaradas y nos debíamos ayudar.

Haber asistido como ayudante, me permitió apreciar el trabajo tras bambalinas. El grupo de logística (o “capítulo”, como se los acostumbra a llamar) son 30-40 personas, encargadas del armado y desarmado de campamentos, el traslado de baños, la instalación de electricidad y agua, la asistencia sanitaria y sobre todo la elaboración de los alimentos. Hay que destacar la labor del capítulo de cocina Sta. Marta, las primeras en levantarse y las últimas en acostarse, siempre dispuestas a satisfacer el estómago de 1100 peregrinos.

Acercándonos a la ciudad de Luján, el clima de la peregrinación comienza a volverse más festivo. Tras kilómetros de caminata, se siente que la Basílica esta cerca. Es emocionante ver las torres a lo lejos (a varios km) y arrodillarse en el camino a cantar una Salve a Nuestra Señora, para darle gracias. Una vez llegados a la ciudad, todos los peregrinos, ahora acompañados de familiares y amigos que se han ido sumando, se congregan para rezar por los niños no nacidos. Un recordatorio de lo que hemos estado viviendo este año en Argentina y de que la lucha aún no ha cesado.

Tras la oración, la peregrinación entera entra a la Basílica de Luján para la celebración de la Santa Misa, según el rito tridentino. La misa oficiada por el Padre Alejandro de Rawson fue esplendida, a pesar del cansancio. El sermón nos recordó las razones por las cuales los jóvenes de hoy debíamos seguir la lucha por el Reinado de Nuestro Señor, una invitación a la participación de la vida sacramental y de la formación.

A dos semanas de la Peregrinación ¿la volvería a hacer? Totalmente, espero poder estar allí el año que viene. ¿La recomendaría? Si, a todos aquellos que quieren conocer la Misa Tridentina, les recomiendo que asistan a la Peregrinación. Además, es una oportunidad para rezar por las intenciones propias, las de la misma Peregrinación y ganar indulgencias. Recomiendo ir preparados físicamente para la caminata y en caso de no poder caminar, siempre es bienvenida la ayuda en logística.

Twittet

Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Marcelo González

Si Bergoglio es depuesto, si acaso esto es posible, se lo debería acusar por su evidente intención de heretizar. Pero los cardenales sobrevivientes de las famosas dubia siguen dudando. Entiendo que políticamente esta circunstancia es más eficaz, pero si queremos restaurar la santidad del Pontificado y de los miembros de la Iglesia y limpiar su Rostro inmaculado necesitamos algo más que política.

Marcelo González

Pasó algo maravilloso, que no todos han entendido. El pueblo argentino, democráticamente se alzó contra la oligarquía mundial abortista. El pueblo argentino reaccionó, como dijo el periodista Mariano Obarrio, actor principal en esta victoria, y produjo otra Reconquista, como en las Invasiones Inglesas. Es un hecho político extraordinario, como lo fue Malvinas o 2001.

Marcelo González

Mañana puede ocurrir un milagro. Pero, a decir verdad, el milagro ya ocurrió. El pueblo argentino, generalmente apático salvo en cuestiones relativas a su bienestar o seguridad, se levantó contra la conspiración internacional abortista que busca reducirnos a la miseria moral absoluta.

Editor y Responsable

Declaración de Mons. Lefebvre del 21 de noviembre de 1974. "Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad" ...

Editor y Responsable

 

Primera entrevista al nuevo Superior General de la FSSPX, don Davide Pagliarani.