Signos en el cielo y en la tierra

Signos de un mundo en crisis y una Iglesia que cruje

Los astrónomos dicen que el sábado 23 de septiembre la constelación de Virgo será iluminada por el sol a su espalda y la luna estará a sus pies. Tres planetas del sistema solar se sumarán a las nueve estrellas que forman una corona en torno a la cabeza. Y Júpiter está en el vientre de la imagen, como si esa Virgen estuviese preñada de un dios. ¿Les recuerda algún pasaje de las Escrituras?

Son hechos científicos, predecibles. ]]>Se ha publicado la noticia hace aproximadamente un año]]>, en el fin del Año de la Misericordia, y ya Júpiter se colocó en esa posición, según dicen los que dicen que saben. Dejemos de lado los tornados y terremotos (el de México en la misma fecha que el de 1985, un 19 de septiembre). Incendios masivos, inundaciones masivas. Nada que no haya ocurrido antes.

Tampoco vamos a ponernos histéricos porque un país miserable y diminuto, dirigido por una mafia fanatizada, pueda lanzar misiles intercontinentales con carga nuclear. Pueda y lo haga, aunque todavía sin carga explosiva y amenace a varios países. Ni porque Europa esté siendo invadida por una marea de musulmanes con la declarada intención de transformarla en tierra bajo la Sharia. Todas estas cosas pueden ser meras casualidades.

Preocupa un poco, sí, lo que pasa en Roma. Francisco delega a las conferencias episcopales la autoridad para aprobar las traducciones litúrgicas, como antes la de disolver matrimonios. O sea, caos sobre el caos. Dificulto que la fórmula caos+caos = orden sea correcta. Más bien parece dirigida a tirar un hueso a la jauría episcopal para disimular por qué a la Curia Vaticana la llaman “Corea del Norte”. (Dirigida por un loco tiránico dispuesto a destruir todo).

Antes de morir, el Card. Carlo Caffarra dio una entrevista a un periodista español. En ella habló ]]>de la persecución que sufrían él y muchos colegas suyos]]>. Espionaje, intervención de teléfonos, mails, etc. Todo el mundo aterrorizado, nadie habla de nada relevante más que de un modo personal entre los miembros de la Curia Romana. A poco, antes de poder leer una conferencia ya preparada, murió. Sumemos esta referencia a las notas publicadas por Edward Pentin en el National Catholic Register de los EE.UU. En el Vaticano no pasa nada sin que Francisco se entere. Igual que en Buenos Aires en su momento. Todos lo hemos sufrido.

Por otro lado, Francisco deroga un instituto orientado a la preservación de la Familia católica para convertirlo ]]>en un órgano de difusión de Amoris Laetitia]]>. La nueva academia lleva el desconcertante nombre de ]]>Pontificio Instituto Teológico para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia]]>. El presidente será Vincenzo Paglia, mano derecha de Francisco en los sínodos “por la familia” e interventor anticipado para el desmonte de la institución anterior. Lo hace el día del aniversario de la presentación de las dubia de los cuatro cardenales, (dos de ellos ya RIP) sobre esa misma exhortación apostólica, casi respondiendo qué es lo que se debe sostener en la materia de aquí en más. Son reformas “irreversibles” dice Tucho Fernández, Rector de la UCA y teólogo estrella de Francisco.

Persona –Francisco- selectivamente locuaz o taciturna, según el caso. Silencio ante las dubia, silencio por la muerte de dos cardenales firmantes, uno de ellos fundador del instituto que ahora se redefine en sus objetivos, a dos semanas de su muerte, el mencionado Card. Carlo Caffarra. Taciturno ]]>ante el escándalo de pedofilia y pornografía infantil protagonizado por un oficial de la Nunciatura Apostólica en Washington]]>, un “clérigo”, retirado a pedido del Departamento de Estado de los EE.UU. del cuyo affaire no se dice nada.

Largo silencio sobre cierta ]]>orgía homosexual condimentada con drogas en un departamento del Vaticano]]>, asignado al secretario de una Comisión pontificia, el Card. Coccopalmiero, defensor a ultranza de Amoris Laetitia. Silencio notable en cuanto a la comisión -o lo que sea- encargada reformular Humanae Vitae y otra que se ocupa de elaborar una “misa ecuménica” (no van a tener que trabajar demasiado), bajo las barbas del pobre Card. Sarah, que no se entera de nada porque nadie en el Dicasterio que preside le atiende el teléfono. Y que, dicho sea de paso, sería jubilado anticipadamente a fin de año.

Locuaz, sin embargo, Francisco, a la hora de criticar la política próvida de Trump, primer presidente en décadas en tomar medidas efectivas contra las multinacionales abortistas, al punto de desfinanciar totalmente Planned Parenthood y pulverizar en breve el Obamacare, a pesar de la traición de sus propios diputados y senadores. Crítico con el hombre que dice cosas como las que se pueden oír en el vídeo más abajo. No es Putin hablando ruso y falsamente subtitulado. Dice lo que los subtítulos dicen.

Claro que lo que dice Trump no se ajusta a la doctrina de la Iglesia formulada tan claramente por Pío IX sobre la sociedad civil, y luego repetida tantas veces en el mismo sentido hasta… el Concilio Vaticano II. Pero facilita notablemente la labor apostólica de la Iglesia, al menos para el clero que quiere realizar alguna labor apostólica.

 

Hay también un pequeño conflicto con una orden religiosa (Hermanos de la Caridad) que en Bélgica ofrece sus facilidades sanitarias para practicar eutanasia. Muy generosamente. Desde Roma les dijeron que no debían hacer eso. Curiosamente, no mandaron un comisario apostólico a intervenir la orden. ]]>Ellos, firmes en sus principios, dicen que seguirán practicando esta “obra de misericordia”]]> de dar los medios para morir con dignidad asistiéndolos en el suicidio. Conmovedor. No recuerdo tanta misericordia con los Franciscanos de la Inmaculada.

Todos los que han dirigido cartas al Sumo Pontífice con respetuosas objeciones a Amoris Laetitia han pagado las consecuencias. Recientemente, un filósofo católico, elDr. Maike Hickson, prestigiosísimo catedrático del Academia Internacional de Filosofía de Granada, fundada por él mismo en el Principado de Liechtenstein y luego trasladada a España, fue expulsado por el arzobispo de esa ciudad por socavar la unidad de la Iglesia y confundir a los fieles. Pueden ]]>leer detalles aquí]]>, el caso ha causado enorme indignación.

En la Argentina se organiza ]]>una “marcha por la vida”]]>, eufemismo de “contra el aborto”. ]]>Mons. Aguer se puso a la cabeza]]>, bien por él. Alguno que otro obispo se ha ocupado. La mayoría del colegio episcopal, nada. Nada en un mar de idioteces. Una anécdota: algunos laicos que se ocupan de promover la marcha fueron a una iglesia catedral de una diócesis del Gran Buenos Aires. El secretario de la parroquia los expulsó en mal tono cuando le formularon su pedido: colocar carteles y avisar a los fieles para que se sumen a la manifestación. Dijo que allí, en una iglesia catedral, estaban a favor del aborto. Acudieron los laicos organizadores al obispo y él, naturalmente, consideró inapropiado lo dicho por el secretario de la catedral. Parece que iniciará una investigación. Pueden difundir la marcha… pero en todos lados los echan. ¿Habrá pronto una comisión pontificia para estudiar la nueva pastoral del aborto y la eutanasia? Cuestión de tiempo, meramente.

Volviendo a los signos cósmicos y atmosféricos: Dios manifiesta su justicia (después de ofrecer largamente recursos de misericordia) cuando la humanidad tan encenegada en sus pecados solo parece sensible al dolor y la catástrofe. La Iglesia cruje brutalmente. El mundo está hundido en los más repugnantes vicios. El recurso que nos queda es la oración (el Rosario especialísimamente), la penitencia y la fidelidad a la Iglesia auténtica. Hay que buscar la Iglesia auténtica en los sacramentos auténticos, en la doctrina perenne. Defender nuestra pequeña cristiandad, la familia, y ampliarla a los grupos de familias unidos por la Fe y la Caridad.

Y con el alma expectante de Esperanza.

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Marcelo González

Sin la pretensión de ser literal en las citas, quisiera resumir algunas de las palabras y conceptos que Mons. Bernard Fellay expresó en su extendida conferencia el domingo 8 de octubre, como culminación de una jornada celebratoria de los 40 años del viaje de Mons. Lefebvre a la Argentina.

Marcelo González

Hace algunos meses, en preparación de este año del Centenario de Fátima escribí un texto titulado “Francisco a Vuelo de Pluma”. Quisiera ahora reflejar en éste las impresiones que me ha causado una larga lectura de textos y trabajos dedicados a la mayor y más longeva de los videntes de la Cova da Iría en 1917.

El mensaje de Fátima es, sí, un mensaje de amor, pero a la vez y por lo mismo es un mensaje de rigor, de severidad, de seriedad. Después de la aparición, los pastorcitos de Fátima dejaron de jugar. Dejemos entonces de jugar.

Editor y Responsable

¿A quién se le ocurre convocar una jornada de oración a lo largo de toda su frontera, apenas 3000 kms.? ¿A quién se le ocurre anunciar que un millón de personas va a responder a ese llamado? 

Editor y Responsable

¿Es que perdió su rumbo
la nave de la Iglesia? ¿Es que a porfía
se nos ha puesto a andar de tumbo en tumbo
ebria y alzada la marinería?

Marcelo González

Lo único claro es la confusión.

Prof. Roberto de Mattei

La Correctio filialis no es sino la punta de un inmenso iceberg de descontento por la desorientación que impera actualmente en la Iglesia.