Nuevamente hoy encontramos en la web un documento confidencial dirigido a los superiores de rango de la FSSPX. Por cierto, casi nadie se abstiene de reproducirlo. Se puede entender hasta cierto punto en medios equilibrados y serios. Es novedad. Esto merece comentario aparte. Lo que no tiene sentido es la conducta de algunos: los que traicionan se llenan la boca con protestas contra la traición.
Debo decir que lamento que algunas páginas amigas de Panorama Católico hayan hecho eco de esta nueva infidencia. En algunos casos con interpretación un poco torpe. La dinámica de la Internet, sobre todo cuando se está obsesivamente buscando la “última novedad” nos lleva a estas confusiones.
Lo cierto es que hay un grupo, tal vez algunos pocos individuos, o uno, que traiciona la confianza de sus superiores dentro de la FSSPX. Una cosa es tener diferencias de criterio con la política que lleva adelante el Superior General en tal o cual tema. Otra es apelar a medios inmorales para torcer su voluntad.
Se me ocurre que los traidores han caído en su propia trampa. Esta filtración, tal vez, haya puesto en evidencia al filtrador… Y tal vez Mons. Fellay decida dejar de lado su natural bonhomía y tolerancia ante la gravedad inusitada de estos hechos. Veremos.
Es público, pues, que en virtud de sus atribuciones Mons. Fellay ha quitado a Mons. Williamson su derecho a participar en el Capítulo General. No significa esto una expulsión, como dicen por ahí torpemente.
Mons. Williamson ha confrontado de un modo público con Mons. Fellay, de un modo que, más allá de sus intenciones, resulta –tal vez suene fuerte la palabra, pero es la que cabe- subversivo.
Sin principio de autoridad que se respete no hay sociedad posible. El gran drama de Mons. Lefebvre y de la FSSPX siempre ha sido la necesidad de resistir ciertos lineamientos doctrinales (muchos, en verdad) surgidos en el CVII.
Mons. Lefebvre fue toda su vida un hombre de lealtad probada a la Santa Sede. Inició su resistencia a los cambios pidiendo el permiso correspondiente para “hacer la experiencia de la Tradición”. Lo obtuvo, y luego, sin que mediaran causas razonables, pero sobre todo, sin que se le diese derecho a defenderse conforme a las leyes eclesiásticas, fue suspendido a divinis.
Esperó desde 1976 hasta 1988 resolver la situación, pero las cosas empeoraban más y más. Pidió al Papa la consagración de al menos un obispo para dar continuidad a su obra. Llegó a firmar un acuerdo, del que se retractó inmediatamente, porque junto con él vinieron de inmediato las presiones que ponían en evidencia que no se cumpliría con lo pactado.
Cada uno puede estar o no de acuerdo con estos pasos prudenciales, pero nadie puede negar que Mons. Lefebvre se mantuvo fiel a la Santa Sede, porque la Iglesia tiene como autoridad designada por Cristo mismo al Sumo Pontífice y a él deben dirigirse los pedidos, las quejas y aún las recriminaciones. E inclusive las resistencias.
La Fraternidad, como hemos dicho en artículos anteriores, se debate entre dos peligros: uno es ceder doctrinalmente, el otro es desarrollar un espíritu cismático. Hasta ahora, salvo casos particulares, la institución como tal no ha cedido ni ha demostrado tener el deseo de erigirse en una iglesia independiente.
Este es el sano equilibrio que por la gracia de Dios se ha mantenido y debe mantenerse, pero no in aeternum.
Es casi seguro que no haya posibilidad inmediata de una regularización canónica. Bien, Dios manifiesta su voluntad de muchas maneras y tiene sus tiempos. Tal vez no sea el momento. Pero sin duda con el tiempo la FSSPX deberá volver a una situación canónica regular, cuando se pueda sin poner en peligro lo que está por encima de la ley eclesiástica que es la Ley Suprema de la Iglesia: la salvación de las almas.
Y en lo que respecta a los que se llenan la boca con la palabra “traición”, calificando a Mons. Fellay y a otros miembros de la FSSPX, tengan en cuenta que están actuando como traidores enceguecidos por su soberbia y no pocas veces por su ignorancia. No hablo ya de los paranoicos, que son caso de hospital, sino de los que les dan letra y se hacen eco de sus delirios.
Hace poco más de un año despellejaban a Mons. de Galarreta, porque llevaba adelante las conversaciones doctrinales con Roma. Inclusive, mostraban como evidencia de la “traición” una homilía (que se publicó en Panorama) de la cual solo se podía sacar la conclusión contraria. Ahora lo ensalzan porque un traidor filtró unas cartas en las que Mons. de Galarreta manifestaba a su superior, reservadamente, su opinión contraria a la firma de una regularización canónica en las actuales condiciones.
Yo mismo manifesté, hasta esa filtración y ante la gravedad de sus consecuencias, mi escepticismo sobre la posibilidad de llevar a buen puerto una regularización canónica en este contexto. Mi opinión.
Luego, dadas las circunstancias, dejé de dar opiniones, porque solo servirían para confundir más. Tan torpe es la lectura que hacen algunos de los que gritan “traición” que fui abordado por uno de los sacerdotes disidentes ya salidos de la FSSPX con la intención, presumo, de sumarme a su causa…
Me indigné pensando que me tomaban por estúpido, pero llegué a la conclusión de que los cortos de mente son ellos. Realmente entre la estrechez intelectual, madre del fanatismo, y el alto concepto que tienen de sí mismos, mezclan elementos altamente explosivos.
Hoy me parece prudente tomar posición ante esta nueva traición: considero que los sacerdotes expulsados de la FSSPX obsesionados por dirigirla desde afuera, y los laicos que les hacen la claque actúan como traidores a la causa tradicionalista.
Y ruego a los medios de la web que trabajan con buen espíritu y firme intención de servir a la Iglesia, que se abstengan de avalar estos actos inmorales.
Enlazan aquí
No se ha encontrado enlaces.


Comentarios
Denunciar con sus letras, los traidores son Radio Cristiandad
Ha llegado la hora de denunciar a Radio Cristiandad. Creo que estos personajes están usufructuando de los tradicionalistas, y hay que denunciarlos!!!
Querido Marcelo: Gracias por
Estimado Alejandro,
No he querido hacer un juicio sobre las intenciones, por eso digo que "actúan como traidores", probablemente sin medir las consecuencias. Por ejemplo, avalar el robo de documentos privados para armar una interna.
Y soltar acusaciones sin ton ni son. Yo las he sufrido reiteradamente, de modo que puedo medir el grado de irresponsabilidad con que repiten lo que oyen o imaginan.
Es hora de que demuestren, estos amigos, que son capaces de serenarse y cerrar la boca antes de decir disparates. Y no vendría mal que pidan perdón cuando agravian.
Siempre se está a tiempo para demostrar la buena voluntad.
La Iglesia está viviendo
La Iglesia está viviendo momentos dificilísimos, como creo nunca han existido. Casos como el del recientemente defenestrado Obispo de por aquí cerca, que apenan más por la mentira y la flojera y espíritu irenista de sus "hermanos" que por la propia debilidad dél, o estos que Ud. menciona en su apasionada entrada, advierten sobre la gravedad de la hora.
Hace pocas horas, precisamente, VIS comunicaba que se había designado miembro de Ecclesia Dei (la comisión) a un conocido sacerdote dominico participante en las discusiones doctrinarias con la Fraternidad; sobre todo, teniendo en vista su excelente vínculo con los judíos, y a ver si por eso y otras cosas, allegaba avíos para el arreglo de la situación de la FSSPX. Es una extrañeza esa designación y debería llamar profundamente la atención de los observadores, por lo inusual del hecho y, todavía más -y he aquí otro paralelismo con la situación local- por la asombrosa explicación posterior dada al hecho por la autoridad publicitaria de la Iglesia. ¿Habrá que contar con los judíos para arreglar el asunto de la FSSPX....? ¿O serán ellos los que se oponen a la "regularización" aduciendo la excusa del caso (bastante menor, en realidad) del antístite bocón...?
En mi opinión, Moderador, pareciera que uno que yo sé está tirando al ruedo todos los toros que tiene, a ver si rompe lo que cree inevitable y, sobre todo, que ve como un peligro. Si sucede que tanto desde dentro de la FSSPX como desde el interior de la Santa Sede -obsérvese el llamativo retroceso en la redacción del "preámbulo doctrinal" famoso, algo que evidentemente el Papa no ha autorizado- se bombea la regularización canónica, por algo será y alguien lo estará promoviendo. Porque hace ya un tiempito que no creemos en la "fatalidá".
En esta carta meteorológica se inscribe, a mi parecer, el caso del inglés parlanchín; hay que agrandar la nube y él viene de perlas. No digo que conscientemente lo haga, no. Digo solamente que se inscribe en un cierto fenómeno en curso, el cual tiene por finalidad evitar una regularización. Y sus consecuencias...
De dentro la FSSPX, levantándose unas tontas sospechas que, bien visto, son infantiles y carecen de seriedad, porque nadie en su sano juicio puede negar que, si las cosas se ponen demasiado feas o no eran lo que parecían, la gente se podrá volver a donde estaba inmediatamente antes del "acuerdo". Total, ya saben cómo es y están cancheros. Del otro lado, poniendo piedritas o peñones a un camino que el Papa quiere recorrer a todas luces, pero que se desea impedir a todas sombras. Ya ocurrió en el '88, cuando se obligó a Mons. Lefebvre a rechazar un acuerdo que ya se había inicialado con el cardenal Ratzinger, por medio de un ingeniosísimo ardid.
La actitud de Mons. Fellay me parece, en esta emergencia, sumamente prudente y hasta de una prudencia fuera de lo común, providencial, al negarse a cerrar unas puertas dificultosamente abiertas, por la obra obscura de quienes tanto trabajo se tomaron en mantenerlas cerradas hasta hoy.
Le remito, pues, mi mayor simpatía.
L. de P.
ingeniosísimo ardid
Sr L de P, agradecería nos recordara los detalles del "ingeniosísimo ardid"
Con mucho gusto: Pocas horas
Con mucho gusto:
Pocas horas después de inicialarse el Acuerdo con el cardenal Ratzinger, en signo evidente de habese aceptado sus términos por ambas partes y a pesar de haber quedado pendiente la cuestión del sucesor de Mons. Lefebvre para otro momento, pues el legado pontificio, antes de retirarse, invocó perplejo no tener instrucciones para conceder ni negar este pedido que se le hacía, el Arzobispo emérito de Dákar recibió una carta sin firma, con el sello del Santo Oficio, exigiéndole la retractación "de sus errores", como condición para firmarse la ... "regularización".
Monseñor, algo enojado, comentó ante testigos que si se le señalaban concretamente cuáles eran sus errores y si en efecto lo eran, se retractaría inmediatamente, pero que no aceptaba que se le imputaran en forma genérica; sin embargo, consideró que estaba siendo engañado por ese extraño cariz que iban tomando los acontecimientos a pocas horas de acordarse de palabra el borrador de Acuerdo, y decidió no firmarlo. Cuando el cardenal, ahora sucesor de Pedro, se enteró de los motivos, guardó silencio y comentó a un cercanísimo colaborador que él también "había sido engañado". Ignoro si decidió llamar por teléfono a Mons. Lefebvre para arreglar el problema, pero juzgo que no lo hizo, por que S. Emcia. era por entonces, y a mi juicio sigue siendo, un hombre muy "corto de genio" es decir, algo torpe para enfrentar situaciones imprevistas, que no están en los manuales. Algo sobre lo cual ha dado abundantes muestras en el reciente pasado. Y según algunos testigos que yo entrevisté personalmente y algún día le diré, pero no ahora, que no es el momento, quedó enormemente mortificado por su fracaso que, para ser justos, no era culpa dél, sino de cierta secreta conspiración para impedir el "arreglo".
Así pues, tanto el fundador de la Fraternidad San Pío X como el Prefecto para la Doctrina de la Fe habían sido hábilmente y ardidosamente engañados; y ni la insistencia de sus más próximos colaboradores, italianos algunos dellos y, de por sí, más avispados para entender estos enredos y sortearlos, logró acercar nuevamente a los personajes que, hasta donde yo sé, nunca más se vieron.
Esto lo tengo por referencia hecha por un testigo presencial; e imparcial, delante de 4 personas más.
En todo caso, anónimo amigo, le diré que no le "recuerdo" el "ingeniosísimo ardid", sino que se lo revelo, a menos que Ud. sea ..... ........, única persona a quién se lo he contado; o bien, se trate de alguna de las poquísimas personas que estuvo presente cuando dicho testigo nos hizo esta narración.
Que juzgo importante, ahora, dar a conocer públicamente, porque veo que los "malosentendimientos" misteriosos se repiten con interesante y contagiosa frecuencia... Y son reiterativos respecto a los procedimientos, cuanto a las personas en ellos involucrados, como quien obra conociendo a la perfección y de antemano, el perfil psicológico de aquellos a quienes pretende convertir en marionetas.
Por mi parte, insistiré en que no es preciso, acaso ni siquiera conveniente por ahora, un "Acuerdo", bastando alguna halagüeña pero vibrante manifestación pública del Vicario de Jesucristo para romper con toda esta miasma oscura y sulfurosa que rodea todo lo que tiene que ver con la Barca de Pedro y su futuro; y lejos de ser imaginación mía, le recuerdo -ahora sí- que justito hace 40 años, el 29 de junio de 1972, Paulo VI advertía que la Iglesia estaba traspasada por el "humo de Satanás, que provocaba su autodemolición". Si eso no es sinónimo de una conspiración interna en el Vaticano, dígannos qué otra cosa podría ser.
En torno a lo presente, me parece que la ingeniosa jugada "Di Noia" ya ha sido cómodamente obliterada por el adversario, aunque desearía estar equivocado y todavía hay tiempo para que lo esté...
Cordialmente
L. de P.
Gracias por sus datos. Son
Gracias por sus datos.
Son esclarecedores.
Pero ¿no advirtió Monseñor que la carta sin firma significaba que no la refrendaba el Prefecto del ex Santo Oficio?
No, esta pregunta no es tanto el tema.
Un "dato" es o parece ser lo que usted dice, que los de la miasma actuaron: "como quien obra conociendo a la perfección y de antemano, el perfil
psicológico de aquellos a quienes pretende convertir en marionetas".
Otro, más que "dato", presunción, es que Monseñor Lefevre, acaso con su perfil psicológico, al ver la carta con sello y sin firma, entendió que la maniobra venía del Prefecto (por elperfil psicológico visto por Msr. Lefebvre en Ratzinger -su sonrisa/modo ..., no sé cómo decirlo: débil, relojeante, acaso desconfiada o temerosa-, más más cosas que el trato personal e intercambios mutuos pueda haberle sugerido). Habría creído que esa ardidezca carta era "un globo de ensayo" del propio Prefecto Ratzinger. En tal caso desconfió del propio encargado por la Santa Sede de buscar una regularización (lo que usted cuenta me explica algunos juicios de odioso desprecio hacia él, por parte de algún forista lefebvriano en el sitio de los chicos malos).
Y quien hizo la maniobra obtuvo lo que quiso: pudrir el Acuerdo. Si es que, como dice Ud., el Card. Ratzinger, encargado de las tratativas, fué "pasado por encima" y no tenía nada que ver con la maniobra fétida, cosa que yo creo, que no tenía nada que ver.
Parecido al trampeo de la entrevista al antístite bocón con los cinco minutos finales sobre otro tema del de la entrevista y que esperó más de dos meses en la recámara de la pistola mediática para ser disparada cuando "alguien" desde la miasma oscura informó al pistolero mediático, que esta vez aquél al que hacía unos 20 años la miasma le echó a perder sus tratativas "regularizadoras", sí había firmado. En este caso, en Enero 2009, sí hubo firma y que, al contrario del texto sin firma y con sello del ex Santo Oficio, "beneficiaba" o tal vez mejor dicho reconocía a la FSSPX. Y así, en algún sentido se logró modificar máximamente el sentido de la firma (era una ocasión de festejo, que fué ensuciada con la histeria mediática y una especie (una especia, algo así como) de síndrome de Estocolmo religioso-cultural del "Occidente" posmo, comodón, y culpógeno -sobre todo cuando es sobre espaldas ajenas- y en buena medida anticristiano, y más, anticatólico).
Si la carta sin firma que Ud. comenta no fué ardid de Ratzinger, haber desconfiado de él, ahora parece haber sido un error (sí y sólo si, la continuidad de las conversaciones terminaba en un Acuerdo que daba reconocimiento y libertad de acción a la FSSPX, cosa que ignoro, perocreoqueno era tan así).
El tema, es ¿cómo se logra un "dominio" de confianza para engarzar un acuerdo? Nunca o casi nunca se tiene toda la información atinente a una negociación en curso, y aún si se tiene, no se conoce todo sobre las intenciones de las partes (que son más que información...).
Lograr ese clima de confianza, debe tener que ver con una gracia. Pero la desconfianza que se afianza con el tiempo, se va atomizando, en rumores y demás yerbas, entre la feligresía de las partes conversantes. La desconfianza se dispersa.
Qué buen testimonio, la Cruzada de Rosarios que se pidió por esta intención.
No tengo oropeles para pronunicar bendiciones.
Como sea, Ojalá, Dios lo quiera y Su Madre lo medie, que el no logro del Acuerdo, vuelque las gracias obtenidas de tal "Cruzada" sobre las partes y quienes hayan caído en el enchastre de desconfianza y recelos que tal acuerdo no logrado (si es que no se logra, como parece) pueda haber inducido.
Convidado de Piedra
Con dolor y sacrificio
Estimado Señor:
Es largo-muy largo- el exilio.El Amor a la Santa Iglesia se vuelve dolor y lágrimas.
"cuando se pueda sin poner en peligro lo que está por encima de la
ley eclesiástica que es la Ley Suprema de la Iglesia: la salvación
de las almas."
Allí si el gozo será inmenso.
En cuanto a "quién es quién" en horas de confusión y caos, se hace necesario: no temerle a los que hablan mucho-buen hablar o mal hablar-sino a los que proceden desde el silencio maligno.
En el humano error o acierto, imprescindible el discernir.
En Cristo Rey y en la Omnipotencia Suplicante
Atanasio en el exilio
Más allá de todo, me pa que
Más allá de todo, me pa que los lefes anti-roma juegan el papel del hermano del hijo pródigo...
W.
Me parece una posición
Me parece una posición acertada la de ud. Marcelo. Creo que en los fanáticos abunda el voluntarismo y falta la confianza en la Providencia, que hará que las puertas del infierno no prevalezcan sobre la Iglesia. Les gusta estar afuera, se sienten cómodos en esa situación y no se dan cuenta de que es sólo es una situación excepcional. Recemos por Mons. Fellay y la Fraternidad.
Leyendo el blog de RC
Últimamente, me temo que se están pasando de rosca los chicos de RC, ¿o no?
Diálogos fabulados entre supuestos "rabinos" (los popes de la FSSPX), puntillosas objeciones al audio de Mons. Fellay en Luján, etc., etc., etc....
Ya cansan un poco.
No sé, quizás esté equivocado. Si es así, les ruego me corrijan, por caridad.
Ex luterano-calvinista, y ex-modernista también.