Cine

Dos películas interesantes ya han aparecido sobre el advenimiento en Estados Unidos de la crisis financiera y económica, que desde el 2008 ha estado amenazando con arruinar subrepticiamente todo el modo de vida de Occidente. Ambas películas están bien hechas. Ambas son persuasivas. Sin embargo una dice que los banqueros son héroes mientras que la otra dice que son villanos. Si la sociedad occidental debe tener algún futuro, la contradicción amerita reflexión

Después de haber visto el último filme de Woody Allen, tuve la eterna discusión con mis hijos: -“¿Se puede ver?” –Humm, digo yo. No sé. No vale la pena. Qué sí, que no. Los mayores reclamaron sus fueros de madurez crítica. La vieron. -“¡Está buena!”. -¿Sí? ¿Por qué?

Este 2011 se cumplen 85 años del inicio de las hostilidades entre el gobierno de Plutarco Elías Calles y la población de fieles mexicanos, en especial campesinos, que conocemos como la Guerra Cristera o la Cristiada. El 31 de julio de 1926, la Iglesia católica cerró los templos, como represalia ante la “ley Calles”, que convertía a los sacerdotes en delincuentes y a los católicos en una especie de lepra que había que extirpar a toda costa del suelo nacional.
Un filme centrado en la figura de Mary Surrat, madre de uno de los conspiradores que presuntamente participaron en el asesinato de Abraham Lincoln en el famoso atentado del teatro, en Washington. Un episodio poco conocido entre nosotros en detalle, que constituye uno de los acontecimientos centrales de la historia norteamericana. Ocurrido sobre finales de la Guerra de Secesión, produjo una convulsión política mayor. Hasta el mismo sucesor, el presidente Andrew Johnson, llegó a estar sospechado de complicidad en el delito, si bien el intento de homicidio se dirigió también contra él, naturalmente que en forma fallida.

Se ha conocido por los medios y los sitios dedicados al cine el filme “Cristiada”, una semblanza de la tan poco conocida “guerra cristera” mexicana. 

Es fácil ver cómo la película Francesa recientemente estrenada titulada "De Dioses y Hombres", ganó el mayor premio en el prestigioso Festival de Cine de Cannes en Francia el año pasado. Esta recrea eventos reales de 1996, los últimos meses en la vida de un monasterio Cistercense en la Argelia post-colonial, en donde los últimos ocho monjes fueron finalmente sacados y matados por asesinos desconocidos. La película está bellamente dirigida, actuada y fotografiada. 
Hemos visto la última de Clint Eastwood, Hereafter, traducida al castellano como “Más allá de la Vida”. Eastwood se cuestiona sobre el “más allá”, como el título español indica y da una respuesta trivial. No obstante, es un filme limpio, artísticamente logrado y agradable de ver, a pesar de su austeridad.

Se trata de un “thriller” que se apoya fundamentalmente en la complejidad de una situación con facetas políticas, policiales y financieras, con algo de acción y algo de conspiración criminal. Buen guión, buenas actuaciones, rapidez y coherencia en el relato y final sorpresivo.

Tiene 54 años, es alto y corpulento. Viste casual y habla bajo, casi sin vocalizar. Parece algo distraído, aunque él lo atribuye al jet lag. Mel Gibson emborrona casi frenéticamente un cuaderno mientras contesta a preguntas de todo tipo. Educado y serio, como suelen ser siempre los americanos en este tipo de encuentros con la prensa, sonríe y evita los temas polémicos. Ha pasado por Madrid, para presentar su último trabajo como actor, Al límite.

“Hay hoy día una abundante y muy en boga literatura apocalíptica falsa; que dicen algunos críticos “es la literatura de la Nueva Era”; que “se extiende y se va a extender cada día más”; que “ha suplantado a la copiosísima novela policial”; que “es un medio de mejorar a la gente”; “en donde hallarán Uds. las más puras delicias, “a pure delight” –dice A. E. van Vogt, “Destination:Universe”, Post Script-Signet Books, N. York, 1933.

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Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.

Marcelo González

La primera impresión, impresión cada vez más difundida, es la de una catástrofe en vías de empeorar, si cabe esta posibilidad. No son ya solamente los católicos que militan en el así llamado “tradicionalismo” ni los que comúnmente se reconocen “conservadores”. Ahora hasta sus aliados le temen.

Christopher Ferrara

Francisco dijo a la congregación general de jesuitas reunidos en Roma el octubre pasado que Amoris Laetitia representa nada más y nada menos que un cambio radical en la visión de la Iglesia sobre “toda la esfera moral,” que cuando él era seminarista “se restringía a ‘tú puedes,’ ‘tú no puedes,’ ‘hasta aquí sí, pero hasta allá no.’ Era una moral muy lejana al discernimiento.”

Editor y Responsable

El presente artículo es una buena síntesis con interesantes novedades sobre como llegó y como puede irse Bergoglio del papado. Más allá de diferencias con el juicio del autor sobre los papados precedentes, es una lectura necesaria en estas vísperas del quinto año de su pontificado.

Editor y Responsable

Reproducimos una serie de artículos que ha comenzado a difundir Adelante la Fe, publicados en Si Si, No No a principios de los años '90. Como lo explica muy bien la nota introductoria del sitio español, aquí se muestran las raíces bien lejanas en el tiempo de lo que muchos solo quieren o pueden ver hoy como un fenómeno aislado y anormal: el pontificado de Francisco.

Marcelo González

En estos días estuvimos expectantes o “suspendidos”, como diría Cervantes, ante las noticias sobre el “inminente” –ahora viene la parte difícil- “acuerdo” o “regularización” canónica de la FSSPX. Y el “o” en este caso manifiesta oposición. Uno u otro. ¿Se trata de un “yelmacuerdo” o de una “baciregularización”