Cine

La película de Volker Schlöndorff "El noveno día", cuyo protagonista es un sacerdote católico presionado por los nazis está basada en un hecho real, y refleja la época histórica desde una luz novedosa y alentadora.

El fracaso del Código da Vinci resulta a lo mejor menos rotundo de público, pero más doloroso para Sony, que la unanimidad de crítica ante el desastre pergeñado por el equipo de Ron Howard. [A título de recuerdo: dice, por ejemplo, El País, "una película languideciente, previsible y sí, aburrida: considerablemente aburrida". Y en las antípodas, dice Mercatornet: "Offensive? Probably. A dud? For sure."]

Podríamos detallar algunas de “las burradas” que Dan Brown imaginó y que el guionista Akiva Goldsman (un habitual colaborador del director Ron Howard) ha trasladado sin rubor a la pantalla, pero para una pormenorizada relación tienen libros tan brillantes como “La verdad del Codigo Da Vinci”, de José Antonio Ullate, publicado por la editorial Libros Libres.

Es un clásico llevar al cine las novelas de Dickens. Con ellas se ha hecho todo tipo de estropicio, a veces por las dificultades naturales de adaptación, otras por la fastidiosa búsqueda de “originalidad” de los directores. Esta versión cumple con los patrones usuales de mediocridad, sin ser despreciable ni tener grandes pretensiones.

Es difícil definirse sobre esta extraña y talentosa creación del también extraño y talentoso Tim Burton. Tiene tantos aspectos buenos como otros dudosos o sombríos. Como en el caso de “Charlie y la Fábrica de Chocolates”, podríamos decir que hay buen contenido en una envoltura por momentos muy desagradable.

Dirigida por Tim Burton (2005)

Precedida por el relato de ciertos fenómenos preternaturales que supuestamente ocurrieron durante la filmación, nos acercamos al filme con cierta curiosidad y el temor de que se tratase de otro producto holliwoodense de consumo masivo. Nos llevamos una sorpresa grata.

The Exorcism of Emily Rose (2005)
Dirigida por: Scott Derrickson

Un thriller del mejor estilo policial-psicológico. Todo ocurre en un avión, donde la protagonista viaja junto con su hija pequeña y en cuya bodega se transporta el ataúd de su esposo muerto misteriosamente.

Plan de Vuelo (Flightplan) (2005)
Dirigida por Robert Schwentke

Harrison Ford reaparece en un thriller de los que le van bien a este actor poco dúctil a pesar de veterano, inevitable en el paisaje cinematográfico de acción.

Dirigida por Richard Loncraine
 

Confesamos haber tomado interés en M. Night Shyamalan, el exitoso director nacido en la India pero criado en los Estados Unidos al ver una cantidad de "señales" cristianas en su film llamado precisamente así, Signs (signos o señales). Pero lo atribuimos a la presencia de Mel Gibson como actor, que hace el papel de un pastor episcopaliano que pierde la fe a causa de la muerte de su esposa. Y la recupera después de una (así aludida parece risible) experiencia con extraterrestres.

Tanto antes como después de su estreno dedicamos muchos artículos a esta extraordinaria película, obra maestra de arte cinematográfico y monumental testimonio de fe de su director, Mel Gibson. Por lo cual no tiene sentido hacer una reseña de un film del cual tanto hemos hablado, aunque sí lo tiene recordarlo en el Miércoles de Cenizas, fiesta en la cual se estrenó en los Estados Unidos (25 de febrero de 2004).

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Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.
Marcelo González

En un artículo titulado “La Gran Comedia de “la Vida” publicado el 27 de febrero de este año expresé mis reservas a lo que creo es como mínimo un enfoque equivocado al desafío de las ideologías feministas, abortistas, de género, etc. En particular contra el aborto, cuando se anunciaba una marcha que resultó multitudinaria, extraordinaria y sorprendente, una marcha que demostró que el rechazo al aborto es muy fuerte en la sociedad argentina. 

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo