Crónicas de Nuestro Tiempo

Mientras la increíble tragicomedia de este pontificado continúa desarrollándose, sigo volviendo sobre aquel artículo desesperado de Rorate Caeli, cuyo autor nos alertaba, en el mismo momento de la elección del cardenal Bergoglio, de que como arzobispo de Buenos Aires era “famoso por su inconsistencia”, y que “la fe y la moral parecen haber sido irrelevantes para él”. 

Sin voluntad de producir una secuela de lo publicado anteriormente, cuyo motivo fue recordar el aniversario de una declaración que marcó un momento central en la historia de la Iglesia contemporánea, parece conveniente dar a conocer también, a quien no lo haya leído, el capítulo posterior a dicha declaración, algunos meses después.

El 21 de noviembre de 1974, el arzobispo Marcel Lefebvre realizó una breve declaración doctrinal que produciría enorme impacto en su momento y durante largo tiempo. Y que toma particular relevancia en éste, bajo el reinado de Francisco, cuyas características el arzobispo francés luego jefe involuntario del tradicionalismo y fundador de la FSSPX describía en ese momento, a menos de diez años del cierre del Vaticano II, con sorprendente anticipación.

En nombre del ideario masónico revolucionarios se destruyó el orden político y social cristiano. En nombre de la justicia para los oprimidos se masacró a la población, se persiguió a la Iglesia casi hasta su extinción, se hizo desaparecer a muchas naciones.

Es odioso insistir con Francisco, pero hoy, en la Iglesia y en el mundo, Francisco es una buena parte del problema. Hoy él está en el centro de todo lo que hace crujir la barca de la Iglesia y desorienta al mundo, que ya no tiene ninguna referencia segura a la que mirar.

Al día siguiente del XIV Sínodo sobre la Familia, parecería que todos han ganado. Ha ganado el papa Francisco, porque ha conseguido elaborar un texto que pone de acuerdo a dos posturas opuestas. Han ganado los progresistas, porque el texto aprobado admite la Eucaristía para los divorciados vueltos a casar. Han ganado los conservadores, porque el documento no alude en concreto a la administración de la comunión a los divorciados y rechaza el matrimonio homosexual y la teoría de género.

La percepción que tenemos los que hemos recibido la gracia de ser fieles a la doctrina de la Iglesia es más bien de una catástrofe en ciernes. Esta percepción peca, sin embargo, no pocas veces de “prudencia” excesivamente humana o natural. El naturalismo nos ha ganado también a los católicos tradicionales.

Francisco gobierna según los postulados de este moderno Maquiavelo que fue el General Perón. Acoge a todos en los discursos, hace guiños a izquierda y derecha. Y gira en redondo… porque él va donde quiere ir.

Decíamos ayer: nota de Panorama nº 42, diciembre de 2005. Parece escrita hoy, por desgracia. Y hoy la cosa es peor.

Ayer fue un día paradójicamente claro en materia de confusión.

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Editor y Responsable

Usted ya ha provocado una fractura en la disciplina universal de la Iglesia, donde algunos obispos la mantienen a pesar de Amoris Laetitia mientras que otros, incluyendo aquellos en Buenos Aires, están anunciando un cambio basados únicamente en la autoridad de su escandalosa “exhortación apostólica.” 

Marcelo González

Se dice que el gran anuncio en Suecia será este: autorizará la intercomunión con los luteranos. Es decir, pondrá en pie de igualdad el Santísimo Sacramento con el pan que consumen simbólicamente los seguidores de Lutero, dando razón a su propósito (el de Lutero) de destruir la misa.

Christopher Ferrara

"Comportamientos concretos más respetuosos con la creación; como, por ejemplo, hacer un uso prudente del plástico y del papel, no desperdiciar el agua, la comida y la energía eléctrica, diferenciar los residuos, tratar con cuidado a los otros seres vivos, utilizar el transporte público y compartir el mismo vehículo entre varias personas, entre otras cosas."

P. José María Mestre Roc FSSPX

Por muy atractivo que parezca a primera vista, por muy espectaculares que parezcan sus ceremonias en la televisión, por muy numerosas que sean las masas que reúne, la realidad se impone: el ecumenismo ha hecho de la ciudad santa que es la Iglesia una ciudad en ruinas.

La ruptura debería consumarse el próximo 31 de octubre, con la visita bergogliana a Suecia para “celebrar” los 500 años del cisma de Lutero. En esta ocasión puede ocurrir lo “irreparable”, es decir, puede verificarse la aprobación de la “intercomunión” entre católicos y luteranos. Esto significaría la abolición de hecho de la doctrina católica sobre la transustanciación

Marcelo González

Dio su vida a la actividad misionera, pero nunca, o al menos en gran parte de su vida, misionó. No convirtió a nadie a la fe católica, o al menos, esa no era su intención. Su trabajo de asistencia a los más desamparados es admirable, casi un Don Orione. Solo que para Don Orione la caridad era básicamente, hacer el bien por amor a Dios y llevar a todos a Dios, al Dios Uno y Trino de la Fe Católica.

Panoramix

Puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas. Pero al mismo tiempo no hay que dejar de acompañar a la comunidad para que crezca en un espíritu de comprensión y de acogida