Fisonomías de Santos

La devoción a San José se fundamenta en que este hombre "justo" fue escogido por Dios para ser el esposo de María Santísima y hacer las veces de padre de Jesús en la tierra.  Durante los primeros siglos de la Iglesia la veneración se dirigía principalmente a los mártires. Quizás se veneraba poco a San José para enfatizar la paternidad divina de Jesús. Pero, así todo, los Padres (San Agustín, San Jerónimo y San Juan Crisóstomo, entre otros), ya nos hablan de San José.  


San Cirilo nació cerca de Jerusalén, en el año 315. Sus padres eran cristianos y le dieron una excelente educación. Conocía muy bien la Sagradas Escrituras, citaba frecuentemente en sus instrucciones. Se cree que fue ordenado sacerdote por el obispo de Jerusalén San Máximo, quien le encomendó la tarea de instruir a los Catecúmenos, cosa que hizo por varios años.


El  futuro apóstol de Irlanda nació en 372, pero no se sabe con exactitud el lugar  de aquel acontecimiento, Algunos lo ponen en Inglaterra, otros en Francia o  Escocia. Sin embargo, sabemos algo de sus padres. Su madre, Concessa,  pertenecía a la familia de San Martín, obispo de Tours, mientras su padre,  Calfurnio, fue oficial del ejército romano, de buena familia. 

San Heriberto, uno de los prelados más distinguidos de la diócesis de Colonia, nació en la provincia alemana de Worms, en el Palatinado del Rin. Se forma en los estudios del monasterio de Gorza, en Lorena, ahí hubiera entrado gustoso a la Orden de los Benedictinos, pero su padre, que tenía otras ambiciones, lo llamó definitivamente a Worms. Sus amplios conocimientos le permitieron ocupar el cargo de Canciller del imperio en la corte de Otón III y en 998 fue consagrado obispo de Colonia en en medio de la aprobación general.

Dos santos abades se celebran el 15 de marzo. San Raiundo de Fitero, monje guerrero, fundador de la Orden de Calatrava y San Sisebuto, Abad de San Pedro de Cardeña, a quien se alude en el Poema del Cid como el abad "Don Sancho", bajo cuya protección dejó el héroe a su familia durante los tiempos iniciales de su exilio. Daremos amplias referencias del primero y una muy breve del segundo.


San Gregorio Magno vivió un período de profundas convulsiones  religiosas y políticas. Nacido hacia 540 en una familia de la nobleza romana,  vivió los momentos más bajos de la curva de la caída de Roma y los primeros de  una nueva época ascendente. Por ello puede ser considerado como el último  romano, con el que se cierra el período de los grandes Padres y literatos de la Iglesia de Occidente, o  como el primer hombre medieval que supo concretar en sus obras el espíritu de  una nueva edad que se había de alimentar de su moral, ascética y mística hasta  San Bernardo, Santo Tomás y Santa Teresa. Precisamente con su nacimiento —en  541— termina la cronología consular, que liquida definitivamente una de las  instituciones básicas en la historia de Roma. 


La época  de las sangrientas persecuciones tocaba a su fin y alboreaba para el  cristianismo un período de relativa paz dentro del vasto Imperio romano. En  efecto, a principios del año 312 los emperadores Constantino y Licinio  publicaron conjuntamente un edicto favorable a los cristianos. Su enemigo  Majencio fue derrotado por Constantino, el 28 de octubre del mismo año, cerca  del puente Milvio. Con ello quedó Constantino único emperador de Occidente, pactando  con Licinio, su asociado en el Imperio y soberano de Oriente, al cual dio a su  hermana Constancia en matrimonio. 

Nació en Roma el año 1384. Se casó muy joven (1396) con Lorenzo de  Ponziani de quien tuvo tres hijos. En  sus 40 años de matrimonio dio  ejemplo de esposa fiel y devoción a sus responsabilidades domésticas. Soportó  muchas pruebas severas, entre ellas la muerte de sus hijos y la confiscación de  sus tierras. En la dura época que  le tocó vivir repartió sus bienes entre los pobres, atendió a los enfermos y  desempeñó una admirable actividad con los necesitados, destacando, sobre todo,  por su humildad y paciencia. Instituyó en el 1425 la Congregación de  Oblatas de Tor de`Specci, bajo la regla de san Benito. Ella entró Murió el año 1440

Que sin arrebatos de divina locura no se puede llegar a la  santidad, es evidente. Los cuerdos, según el mundo, jamás llegarán a la  santidad heroica. La vida sin complicaciones, sin exabruptos de generosidad, la vida atiborrada de cálculos egoístas —burguesa—, se opone diametralmente a la  de los santos. No hay compatibilidad entre los santos y los que jamás abandonan  sus cómodas casillas; lo mismo que no la hay entre el volcán y la llanura  esteparia, ni entre los héroes —hombres de arranques— y los adocenados.

Nació en Roccasecca,  cerca de Aquino, Nápoles.  El hijo menor de 12 hijos del Conde Landulfo de Aquino.  Sus primeros estudios fueron con los benedictinos en Montecassino, cerca del  castillo de sus padres. 


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Marcelo González

Don Davide (con acento en la a), o sea el P. Pagliarani, es el nuevo Superior General de la FSSPX. Mucha gente se pregunta de dónde salió. ¿Qué significa esta promoción inesperada de un cura raso a la máxima jerarquía? Otros, menos informados todavía, señalan un desorden inaceptable: ¿desde cuándo un simple presbítero va a ser superior de obispos? Estos lefebristas están todos locos.

Marcelo González

Se percibe un cierto temblor de mitras. El optimismo y la componenda comienzan a desdibujarse. Parece que no alcanza con dejarles el campo libre y ponerse a un costado. Cuando ocupen el campo vendrán a degollar a los que estén mirando resignados al discurrir inevitable de los tiempos. Es de manual: los tibios le venden la soga a los revolucionarios, que los van a linchar con esa misma soga (Lenin dixit).

Editor y Responsable

En pocas palabras: Pilatos era un pagano, o sea que había en él semillas de verdad, y de hecho se interesó en el tema, porque le preguntó a Jesús “¿qué es la verdad?” Y Jesús no le contestó. No le contestó… no quiero criticar, pero… Encima después lo amenazó con mandarle no se cuántas legiones de ángeles. Tampoco Pilatos podía dejar que atropellen así como así su autoridad. El tema es complejo. Jesús no se dejó ayudar, puso peros todo el tiempo.

Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.