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ESTA OTRA PELíCULA EN YOUtUBE, DE LOS PIQUETEROS YANQUIS:
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MIRE LO QUE PASA SI SACAN LOS PIES DEL SISTEMA
Irán construirá tres centrales hidroeléctricas en Ecuador
Por: TeleSur
Fecha de publicación: 08/03/10
(Foto) Vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno Garcés
Quito, marzo 8 - El vicepresidente de Ecuador, Lenin Moreno, anunció que el gobierno iraní construirá tres centrales hidroeléctricas en el país para generar 100 megavatios de energía.
"Hoy mismo estamos cerrando un acuerdo para construir tres centrales hidroeléctricas; dos grandes y una pequeña con participación iraní", dijo Moreno durante su visita a Shiraz, capital de la provincia de Fars, al suroeste de Irán.
El Segundo Mandatario ecuatoriano destacó el emprendimiento de Irán en el uso de la energía nuclear con fines pacíficos y para aplicaciones en el campo de medicina.
"Luego de las reuniones de los presidentes Rafael Correa y Mahmoud Ahmadinejad en el 2008 las conversación se han encaminado a colaboraciones en las área de portuaria, agricultura, industria automotriz, entre otras", destacó.
Para contrarrestar la campaña atea en los colectivos de Mar del Plata que deambulan con un gran letrero, "Probablemente Dios no existe - Deja de preocuparte y disfruta de la vida", sólo necesitamos organizar URGENTE brevísimas pintadas en esos mismos costados de los colectivos, cuando se detienen en alguna parada.
Debe tacharse con una simple raya "disfruta de la vida" y escribir abajo "consume más". Y si el tiempo alcanza, agregar "Firmado: El Capitalismo"
Así la propaganda quedaría:
"Probablemente Dios no existe - Deja de preocuparte y consume más. Firmado: El Capitalismo"
Eso lo entienden todos y es un revuelque de especial agrado para los jóvenes.
POR DIOS, ORGANICéMOSLO
Á.B.L.
Si es rey. La Constitución española de 1978 establece una monarquía parlamentaria y democrática en cuyo título II, dedicado a la Corona, se recogen las prerrogativas apolíticas, representativas y protocolarias del monarca, como Jefe del Estado, árbitro y moderador del funcionamiento de las instituciones, además de la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas.
No depende de la democracia.
Se cumplen el 12 de marzo diez años de uno de los actos más nefastos del pontificado de Juan Pablo II. Este pedido de perdón por los pecados de "los hijos de la Iglesia" fue el más famoso de todos, porque fue en el marco del Jubileo del año 2000. Y ya lo había anticipado en otro documento lamentable: la carta apostólica Tertio Millennio Adveniente del 10 de noviembre del año 1994 (documento que, por cierto, “destrozó” intelectualmente ese inteligente laico de profunda fe que fue Romano Amerio en su libro “Stat Veritas”). Aunque hay que recordar que las oportunidades en que Juan Pablo II pidió perdón por reales o supuestos pecados de la Iglesia supera el centenar (y no sé si no me quedo corto).
Diez años después, este "mea culpa" amplio de un Papa sigue retumbando negativamente. Primero y principal en los católicos de fe sencilla, que ante la denuncia de esos actos realizados durante los últimos 1.000 años en la historia (cruzadas, la inquisición, persecuciones a los judíos, la “culpa mutua” en la rebelión protestante, la conquista de América, el maltrato a personas de raza negra y a las mujeres) se preguntaron con razón cómo podía la Iglesia decir que está permanentemente asistida por el Espíritu Santo si los Papas, santos y teólogos se habían “equivocado” tanto y durante tanto tiempo. (Atenti que no entro ni quiero entrar en el tema de la infalibilidad)
Segundo, para todos los enemigos de la Iglesia que se solazaron en ver cómo un sucesor de Pedro reiteraba hasta el hartazgo todos los lugares comunes de la leyenda negra de la Iglesia y confirmaba por primera vez de manera pública universal todos los tópicos que sostuvieron siempre los masones y judíos sobre la Iglesia.
Hasta un periodista como Vitorio Messori (siempre gran entusiasta defensor del papado de Juan Pablo II) se hallaba perplejo por este acto infame y lo dijo públicamente (para corona de su honestidad intelectual) en un artículo de La Nación (“Preguntas a un Papa penitente”) que todos recordamos.
Dicen que el actual papa trató de morigerar los efectos altamente disolventes del acto de arrepentimiento. El documento "La Iglesia y la culpa del pasado: Recordar para reconciliar" se titula el documento lleno de medias verdades y retorcidos argumentos, en cuya elaboración participó también Joseph Ratzinger, quien entonces era el entonces prefecto para la Doctrina de la Fe. Dicen que trató de evitar el acto. Dicen, pero yo lo que vi en concreto es cómo el cardenal Ratzinger prendía una de las velas durante la ceremonia del perdón.
En realidad (lejos de mí juzgar intenciones) se le podría haber perdonado al Papa su “ingenuidad”, no haber previsto todos los efectos disolventes de su acto, su “imprudencia” (aunque es difícil creer que no haya previsto que “el Mundo” iba a celebrar feliz y socarronamente su acto). No podemos saber qué pasaba en su interior. Pero lo que realmente inquieta, lo que nos deja perplejos propiamente es la actitud misma de Juan Pablo II 24 horas después de su acto. Cuando ya estaba hecho el daño, cuando todo EL MUNDO MASONICO, JUDIO, ATEO, ZURDO se complacía en todos los diarios del planeta por su acto. Cuando todos los periodistas NO HABLABAN DE LOS PECADOS DE LOS HIJOS DE LA IGLESIA SINO DE LOS PECADOS DE LA IGLESIA (¿se ve la diferencia?). Cuando todo el mundo interpretó (e interpretó bien) que se estaba condenando a LA INQUISICION IN TOTO, a las CRUZADAS IN TOTO, a la Iglesia que condenaba a LUTERO, a la Iglesia que llamaba como corresponde DEICIDAS a los judíos, cuando pasaba todo esto… ¿cuál fue la reacción del Papa? Pues…ninguna. Para escarnio de la Iglesia y para estupefacción de todos los católicos el Papa no dijo nada, no aclaró nada. No dijo: “Esperen, yo no mencioné a la Inquisición en el acto del perdón, yo no mencioné las Cruzadas, yo no dije que la Iglesia persiguió a los judíos, yo no dije que la Iglesia fue co-responsable de la rebelión protestante del siglo XVI, yo no dije que la mujer fue denigrada en la Iglesia, yo no dije que la Conquista de América fue un genocidio, yo no dije que la Iglesia fue cómplice de la trata de esclavos, etc. Yo no dije nada de eso, yo lo que dije es que pido perdón por los pecados de los hijos de la Iglesia”. Increíblemente el Papa calló y aceptó que se difundiera LA INTERPRETACION DEL MUNDO, DE ESE MUNDO POR EL CUAL CRISTO NO HA REZADO, de ese mundo enemigo de Cristo y de su Iglesia. Ninguna aclaración del locuaz Navarro Vals, nada de nada. Solo silencio ante el grito de victoria del Mundo.
Cuento una anécdota: tratando de defender la historia de la Iglesia frente a una persona hostil, me acuerdo cómo tuve que gastarme en circunloquios para aclararle a esa persona que los perdones que pedía el Papa no se referían a la Institución en sí sino “a los hijos de la Iglesia”. Pero ella insistía imperturbable: “¡Pero si el mismo Papa está pidiendo perdón por todas esas barbaridades!”
Y como me dijo una persona muy inteligente ya fallecida: “Lo que acaba de hacer el Papa destroza todo lo que lograron los Chesterton, los Belloc, las Pernoud, y tantos otros, es decir, historiadores y apologetas que refutaron durante toda la primera mitad del siglo XX todos los tópicos iluministas de la Era Oscura. Justo cuando todo eso estaba dando sus frutos y ya no era serio hablar de la Edad Media como pura oscuridad, desde el lado menos pensado viene el mazazo”.
Solo este acto de tremenda injusticia e imprudencia debería bastar (por supuesto en un proceso canónico de los de antes) para retrasar sine die cualquier definición sobre la beatificación del Siervo de Dios y no por cierto Magno Juan Pablo II.
Augusto del Río
No creo que su juicio sea exacto. En todo caso culpe a quien atropelló y ayude a juntar lo que los detractores de Juan Pablo ll atropellaron. ¿Se encontraban los tradicionalistas entre ellos? Porque no se pregunto.
No respondo más ya que Marcelo se niega a poner mis respuestas, sigan ustedes, le es más fácil.
"Dios es mi Padre". Por eso no se debe hablar tanto de castigos, sino de fe, de amor, de reconciliación, de esperanza y de triunfo de María." Según los videntes de Medjugorje.
Adiós, conviértase!
Una Católica Fiel que no pierde más el tiempo en contestar sobre este tema ni sobre otro en el que ocultan el nombre de tres judas por conveniencia exenta de prudencia.
Estimado P.
En el post original Ud habló de "manuales escolástico-decadentes de impronta racionalista o suarista".
El famoso manual "Gredt"... ¿entra en su parecer en esa categoría?
O tiene de él mejor opinión?
Gracias por sus aquilatadas intervenciones en este sitio.
Juancho.
sólo quiero recordar que el escrito de Disandro tiene un valor Caritativo además de filológico-teológico. Pues fue escrito cuando ignominiosamente lo privaron de sus cátedras. Y agrego lo que dijo otro a quien debemos recuperar:
"La cultura, que ante todo es nacional, no es la dote de una sola nación, ni siquiera de una sola religión. El Cristianismo asumió en sí cuidadosamente toda la tradición pagana - para no decir nada de la tradición hebrea". (Leonardo CASTELLANI, San Agustín y nosotros p. 95)
Juan pablo Abraham.
Muchas gracias, caballero...
Creo qe también me pondré un casco para proteger mis petalos...
¡Gracias a Dios parece que ha cesado el bloqueo institucional a este título tan glorioso de la Madre de Dios! España se ha significado especialmente en su defensa: el tema fue tratado en el Congreso Mariano de Zaragoza de 1954.
Un artículo reciente e interesante sobre el tema en:
<![CDATA[http://miscellanea-catholica.blogspot.com/2009/07/maria-corredentora-una...<![CDATA[]]>
Felicitaciones por la web de Panorama Católico.
Esther Cook
Y ahora también están abocados a modificar la liturgia de las horas puajjj arrasan con la poesía que tienen los salmos, queda todo malsonante tanto que irrita.¡¡ Hasta cuando Dios!!!
El fruto es un cuerpo esparcido en el piso como si lo hubieran atropellado hay que juntarlo con cucharita....
TOTALMENTE DE ACUERDO CON EL ANALISIS , ESPECIALMENTE CON "EL VACIO DE SUS VIDAS QUE NO SABEN COMO O CON QUE LLENAR" , PERO GANO EL OSCAR Y TAMBIEN LA PORQUERIA ESA ·VIVIR AL LIMITE" O ALGO ASI ; EL ALCOHOLICO BOMBER BUSCA UNA MUERTE EXPLOSIVA PORQUE NO SABE VIVIR , Y MENOS SABE PARA QUE TIENE ESPOSA E HIJA . MENOS MAL QUE EL NEGRO SANBORN (SAN NACER) , DECIDE TENER UN HIJO GRACIAS AL EJEMPLO "BOMBER" . CREO QUE ESTA FUE LA PEOR CEREMONIA DE LOS OSCAR ; HASTA SE OLVIDARON DE ALGUNOS MUERTOS . INCLUSO LOS MAMARRACHOS QUE FINGIERON IMITAR A FRED ASTAIRE O A GENE KELLY , GIRANDO CON LA CABEZA PEGADA AL PISO....
REQUIEM PARA EL CINE Y COMO QUIERE EL AVATAR ; LA CULTURA DESTRUYE AL CULTO , A LA RELIGA....
JAVIER
Para C. F. y demás.
Disculpas, había olvidado la "firma".
Católico (perplejo) más bien "pro"-Medjugorje
Señora, cambie de actitud. Le repito que esto es serio.
Si Dios castiga post-mortem como usted no deja de reconocer, es esencial, ahora, la conversión para llegar a la Jerusalén Celestial (ese es el objeto final de la audiencia de JP II sobre el castigo).
Obtuve que depusiera su ironía, mas su respuesta refleja no es pertinente, lo que me sigue indicando la falta de comprensión a que antes me referí.
Si en vez de rezar el Rosario luego de su apresurado retruque, lo hubiera hecho previamente a redactarlo -aún cuando hubiera sido igualmente “por ustedes” como ha necesitado aclarar- seguramente hubiera adquirido una mínima templanza de sus pasiones, y advertido una serie de aspectos que se le pasan, lograr así atenuar este espíritu de bravata, que poco agrada al Señor.
Hubiera podido vislumbrar lo que significa y “es” este tipo de mendaz acusación de acusar que Ud. hace, si bien lo haga tras los visos de asumirse como embajadora itinerante de la misericordia divina.
Y así, con una diferente participación resultante de la Gracia de la oración, . se hubiera mantenido en cánones de mayor humildad y modestia que los actuales, con lo que sería más consecuente, en tanto manifiesta repetidamente sobre la soberbia ajena
Dios, le de la humildad de rezar, también, por su propia conversión.
Esta respuesta anterior que me da me llamó mucho la atención, dado que no saber que Dios sí puede derivar un bien de un mal, es no entender nada. Y es rara tal respuesta, luego de corregirle la barbaridad fulgurante de que dijo al respecto.
Negación seguramente en pos de sus ataques, pero al precio de negar la verdad que finalmente ahora ha podido reconocer, aunque no cierra el desatinado círculo de su incomprensión. No sólo no asume su indigente ignorancia sino que prosigue retrucando en magisterial actitud, aunque con palabras sin comprensión y acusaciones espurias.
En lugar de haberse llamado interiormente a una recapitulación.
Insiste, cual enfant terrible, retrucando o destacando cosas cuyo sentido, de estar en mejor ánimo, hubiera visto sin tantas dificultades que siguen encegueciéndola.
Elige seguir remedando a una ¨adorable revoltosa¨.
Piense, si le es posible, antes de retrucar, y así quizás ni necesite hacerlo.
O si no es un problema del pensamiento, sosiéguese, Dios la ama, él con su ternura puede darle Sus Tesoros de Gracia, de Paz y de Verdad.
En su replica, nuevamente hace un retruque automático, sin reflexión.
Son ustedes quienes usan el sufrimiento del pueblo chileno, ... y es un juicio temerario.
Baje un cambio, rebájese.
EL ARTÍCULO Y SU PERSONAL INTERPRETACIÓN
Se las arregló para asegurarse de ¡NI VER! que en el artículo se habló de “permisión divina”. Permisión es “permitir”.
¿Sí?
Sí.
Permisión no es provocación, Permitir no es provocar ¿no?
No, no lo es.
(¿Le estoy pidiendo demasiado a la católica fiel? No, le estoy pidiendo que piense con honestidad).
Pero hay una alternativa superadora, más valiosa aún que pensar, aunque lo incluye, y, asaz, lo mejora:
meditar las cosas en su corazón
Pero de esto, usted, auto-definida católica fiel y mariana, ni hablar...
Por el contrario, aumenta la apuesta con la mendaz acusación que me hace de culpar al pueblo chileno de culpable, lo cual no resiste un análisis honesto. No dudo tanto de su honestidad como de su capacidad de análisis, o peor, de su mera capacidad de comprensión.
Pronta para la ira, presume misericordia, a expensas de señalar a otro, como más adelante dejo claro con alguna actitud suya. Asuma sus sesgos, y rebaje las consecuencis de estos, para adquirir mayor lucidez.
Le decía usted a Marcelo González, con ínfulas, “baratarias”: “usted es un mentiroso”.
Quien mintió y sigue haciéndolo en tanto no se retracte, es usted por más que –como todo mentiroso- cubra sus deshechos mendaces con una desodorizante moralina, arrojándolos al editor y articulista acusándolo, respecto de su artículo, ¡de mentiroso!
A mí me acusa de “juicio temerario” –un sonsonete esa línea, ya-.
¿Y dónde acusé al pueblo chileno de culpable del terremoto?
¿Dónde Marcelo González, en su artículo, acusó al pueblo chileno de culpable del terremoto?
¡No ha sido capaz de reconocer de entrada aquel principio cristiano, que hasta llegó a estar en el refranero popular con “No hay mal que por bien no venga”!
Lo menos es que usted, es “floja en teología”.
Y sólo para plantear su escasa comprensión respecto del castigo o no castigo (que en sí no sería problema, ¡el problema es que discute!), vaya lo siguiente:
Si usted dice “Dios NO CASTIGA” acá, pero luego termina recordando que existe el Infierno (del que poco o nada se predica), y que castiga post-mortem, no puedo menos de decirle que ha reflexionado bien poco sobre la cuestión:
¿Dios sería tan bueno y caramelo que dejaría que “sus hijos se pierdan” en el Infierno para la eternidad (mientras nadie les dice que éste existe), quedándose pasivamente aguardando a que en él caigan?
Y no vuelva a embarrar la cancha con la atribución de culpas que imagina. Se trata de entender qué significaría, “castigo”. Acá remitieron a un comentario de un Obispo de Chile, que deshecha la palabra “castigo”, pero habla de “corregirse”, en referencia a valores cristianos decaídos. Y lo dice en referencia a que tal cosa, es para un bien.
En este caso no le hago la proverbial pregunta retórica para afirmar lo que pregunto (como la de mi comentario anterior con la cual logré que saliera de su bárbaro error aunque no de su peculiar actitud) sino que abre al tratamiento del tema (que mejor no tratar si no se pide Gracia para escrutarlo con santo provecho).
¿Dónde hizo Marcelo Gonzalez en el artículo que la enfureció, esto?:
“acusar al clero de que su conducta ha provocado esto”
No lo hizo en ningún punto, aspecto, o renglón del artículo. En ninguno.
Sus deficiencias de interpretación, en parte excusables por ignorante, pero acusables por la mala yunta de la arrogancia y cierta mendacidad, trae el mal de sufrir el resultado, en su conducta, de tales carencias. Y así de su prontitud para la ira, deviene su día de furia, expresión de un espíritu, por lo menos, destemplado y ciego a su falta de conversión.
Pero este mal de destemplanza, ignorancia y tozudez, ha sido oportunidad de acrisolar la paciencia mientras ésta tiene sentido, convirtiéndome (o nos, a quien así lo haga) en hostias vivas, como acto de reparación de este mundo alejado de Dios. Y así, será fruto de bendiciones que no dejarán de redundar en beneficio de donde hayan de aplicarse. Y usted, seguramente también hará su reparación.
Sin embargo, pese a esos desatinos, temeridades, agresiones y pequeñas o grandes soberbias, sobre todo si no son poco más que provenientes de un espíritu, recubierto bajo una piel de poco juicio, Si usted realmente “Ama tiernamente al Señor”, no dejará de estar entonces dentro del redil de aquellos para los que “todo redunda para el bien de aquellos que aman al Señor”.
Volviendo a su mendaz acusación (tenga la integridad de continuar leyendo, hágase cargo de sus palabras).
La acusación que Ud. hace:
¿No se trata de su objetiva deficiencia para una lectura comprensiva, lo que le hace creer que decir que el clero “deja mucho que desear” –de lo que no tengo idea- en posterior comentario,
significa entonces “por eso fue el terremoto según Marcelo González”? Creo que sí.
¿No significará, según Marcelo González –que es justamente como lo expuso de entrada-, que el mal que es el terremoto puede ser tomado “a cuenta”, digamos, de un bien mayor, como el saneamiento de la Iglesia del país hermano, si lo necesitara? (el tiene el juicio, supongo que informado, aunque usted disienta de sus criterios -Si Ud. vino a embarrar la cancha con otras cuestiones, no altere para ello lo dicho, y abra la discusión en tales términos, sin mentir, al decir que MG culpa a aquel de este suceso-).
¿Y no pidió en ese artículos oraciones de entrada?
SI
Su acusación de acusar al clero del desastre es injusta y falaz.
Falaz, porque nunca afirmó cuál fue el motivo de la catásfrofe (esto es tan obvio que incomoda decirlo), lo que hubiera sido acusar. No lo hizo.
Injusta por lo ya dicho: Dios mediante, se puede derivar un bien de un mal. Mal permitido, como dijo en su artículo, y usted, víctima de su apresuramiento, sino mala fe –en algunos de los dos sentidos, o ambos- de hecho recurrió a la mentira de decir “provocado” –nunca dijo provocado, aprenda a leer no ya con “lectura comprensiva”, sino ¡a leer!, ¡lea el artículo!
Y que alguien proponga un bien determinado en un determinado ámbito (p. ej. clero), no quiere decir que quien lo propone esté afirmando que aquello que se beneficiaría, fue lo que originó el mal.
Era ¡TAN FÁCIL!
En la misma línea, que haya señalado al clero como quien se podría favorecer atiende a que es el clero quien nos acerca o nos debiera acercar a las Gracias de la Redención, las cuales, si las aceptamos, a su vez nos abren las puertas al Sumo Bien, de la Gracia de Cristo, de conocerLo y conocer a Dios y la Vida Eterna (La Vida Eterna es lo que realmente destaca JP II en el final –pto. 5- de su alocución sobre el castigo divino y el Amor de Dios que le remití).
Si el editor, aquí articulista, no hubiera sido tan malvado como usted fulmina, lo que hubiera querido hacer es por el contrario facilitar el acercarmiento de algún bien al pueblo chileno (y aún más que a él en realidad) -y eso siempre es un consuelo- a través de las oraciones que hiciéramos aquellos a los cuales llamó o invitó, a través de la Patrona de Chile –otra cosa que provocó la explosión de sus iras- en la primera mitad de su pequeño artículo.
¿¡Consuelo, Bien!? ¿¡Cómo!? dirá el príncipe de este mundo.
Está claramente expuesto en el artículo, para quien por lo menos tenga lectura comprensiva.
“Dios no permite un mal sino con el propósito de obtener de él un bien mayor”
La “acción”, entre comillas, de Dios acá, es la permisión.
No es la acción pura de provocar, como usted ha mentido al decir tal cosa de manera pertinaz.
El propósito, es el “propósito” implícito de la permisión, no de provocar, porque no habló de provocar.
Y que de una “acción”, entre comillas, como es la permisión, se diga que tiene un propósito, no es más que un efecto lógico de la omnisciencia de Dios de quien no se puede decir “no sabe lo que va a pasar”. No, no es que no sabe, sí sabe, pero no lo dictaminó o dictamina, no lo provocó, sino que no opuso su Voluntad (no hizo el milagro), y si no se opuso, lo permitió.
Si dijeramos que Dios no se podría oponer, entonces Dios no sería omnipotente, y lo es (aunque esta parte de la omnipotencia tal vez le disguste, no es una nostalgia de carcamanes, vea que B XVI en Agosto 2009 en Aosta llamó la atención, al respecto, lo que da cuenta cómo se quiere cercenar –en una “lectura comprensiva” del porqué de la acotación del Santo Padre- este “atributo” de Dios “Desconozco por qué se ha omitido en el texto italiano la palabra "omnipotente"”, donde dice también que Dios es el Sumo Bien, la Verdad, y la verdadera libertad).
Si la carga de los (nuestros) pecados acumulados no reparados, como se ha dicho, induce una distorsión en el “orden cósmico”, alterando una naturaleza ordenada, a través de una catástrofe natural,
¿Qué tiene de fuera de lugar sugerir la intención de rezar por el mayor bien del clero, de donde nos vienen los Sacramentos, fuente dilecta de provisión de Gracias?
Era ¡TAN FÁCIL!
¿¡De qué esperaba que hablara alguien, en un site católico, ante un desastre de esa magnitud, de los problemas del Loco Bielsa para formar al equipo, del peinado de Michelle Bachelet...!?
LA FRASE DE LA DISCORDIA
La frase más álgida -la de recordar que somos (soy un) pecadores y que Dios castiga, a los que quiere que vuelvan a El, a “su redil”- del artículo de su discordia, personalmente yo, que es por quien puedo hablar, la entendí de un modo TAN distinto del suyo (que de entrada pretendió acceder “a la verdadera mala intención” de su autor -según usted intención acusadora, casi contenta, y soberbia, en contraste con su amorosísima, humilde y misericordiosa bondad...-), es tan distinto, decía, que a esta altura ya no tiene sentido exponer. Y en primera y última instancia es cosa mía y tal vez tampoco la hubiera expuesto, pero sí me parecíó sabio aquello. Sin embargo, tal cosa, tiene que ver como cuestión, con su pregunta final en su desalmada ironía al referirse al sufrimiento por las bombas a los japoneses, “¿lo entenderían?”
De allí mi llamado a la seriedad del tema, que evidentemente en lo relevante, no fue escuchado, pese a que me atendió puntualmente con respecto a la ironía, lo cual le reconozco, pero no igualmente sigue siendo un “discutir” por discutir, con evidente irreflexión, banalmente.
No sirve esto para retrucar tontamente, y arrojar citas al rostro, señaladas con una disposición que no es propia de lo que se trata, tratando poco prudentemente de mostrar quién “sabe” más, y así “convirtiendo” a nuestra religión (si usted es católica y no está meramente embromando) en una especie de gnosticismo o una caprichosa esgrima de citas. Este es otro de los abaratamientos posibles, además de esa utilización narcisista del dolor y el pesar ajenos, ya señalado en mi anterior comentario.
Su disposición ha sido y es inadecuada. Está en usted intentar salir de ella.
Volviendo a su interpretación, implica ella, a mi juicio, una alucinación conceptual respecto del editor y responsable, que es justamiente quien con la lealtad, servicio y humildad (que no implica no tener opinión o convicción) de publicar y eventualmente contestar sus invectivas y prolijos insultos, está haciendo con su demostrada paciencia aquel acto de reparación que a todos beneficia, y que con tanta misericordia usted y algunos otros misericordes transeúntes con similar coz ritual a la suya, plena de dulzura, le exhortan a que cumpla en bien del pueblo chileno. Coces rituales todas posteriores a su escupitajo inicial (o, si gusta, con la primera piedra que usted arrojó, y de la que también “tendrá (o no) que arrepentirse” como le vociferó a alguien por ahí. Ojo, esto no es un jueguito, está jugando con fuego.
SU ACTITUD ANTE LA RESPUESTA DEL EDITOR
Lo siguiente deja expuesta esta necesidad suya de centrar su papel utilizando competitivamente esta difícil situación del pueblo hermano, que definí en primer comentario como sobreactuada. Una parte seguramente es auténtica, y la otra no (el sobre de sobreactuada):
Vino Luis, chileno (Mié, 03/03/2010 - 22:32.), a pedir que nos dejemos de pseudoteología y pidiendo oraciones con una elocuencia conmovedora, y por quienes seguramente unos cuantos estamos rezando por aquí. Y Marcelo González le contesta: “ES LO QUE HE PEDIDO DESDE EL COMIENZO: Oraciones por el pueblo chileno” (Mié, 03/03/2010 - 23:43.)
Que, además, señora, es literalmente cierto, ¿o en esto también se continúa engañando? ¿no recapacitó?: el primer y más largo párrafo de su articulo contiene tal sencilla invitación que usted pasó “prolijamente” por alto.
Al día siguiente aparece usted, señora, y le dice a Luis unas sentidas palabras, que a mí, salvo lo evidente que critico me parecieron bien, aunque lo evidente que critico tal vez sea lo suficientemente esencial como para oscurecerlas (Jue, 03/04/2010 - 14:10), pero no pudieron pasar más de 15 minutos (y esto es clave) sin que fuera presurosamente..., ¡Toc, toc, toc! a lo de Marcelo González, para prepotearlo un poquitito más ..., total... “lo que abunda no daña...” ¿no?, al parecer a sus pasiones les resulta que no lo ha insidiado lo suficiente, y allí le espeta (quien previamente andubo acusando a diestra y siniestra de “juicio temerario”):
“Pide oración desde lo alto de la soberbia de sus palabras”
Fiúuuuu...!!! digo yo, y para más datos de usted, aclara su enorme sagacidad, preñada de humildad con: Vamos, entendí muy bien sus palabras cargadas de "vieron, les pasó por malvados",
¡Epa, epa, epa!, ¡Momentito, más criterio en el juicio y en el don de la palabra!
Se ve que ese día no me tomó la pastillita.
Punto y seguido y lo acusa de algo, como hizo amorosamente conmigo, que, paradójicamente es lo que realmente hace usted en el mismo momento en que acusa, sentenciosa: “Juicio temerario hombre, juicio temerario...” y la posterior pequeña y acusadora moralina que no la libera de su temeridad y de la a todas luces evidente soberbia de tal actitud (Le estoy doy algunos fundamentos. Para más de ellos, busque atención especializada).
Esa escena hace más que dudosa la capacidad de su corazón para regalar “Bendiciones, de corazón”, si luego de intentarlo fue prolijamente a casi maldecir con su temerario desboque.
¡Qué le pasa! ¿Tiene problemas?
¿Qué muestra más que esto anterior, entonces, de que (en parte, no digo que todo, tanto no se ve desde acá) plantea un juego, señora, fiel, en relación a esta tragedia, de hundir al otro o a otros en pos de este afán de protagonismo histriónico, en paso de comedia, si no fuera por el “detalle”, de que esto es más bien una tragedia?
Entretenmiento de tirar hollines para remedar blancuras.
Señora, Dios la ama, y Él, sabrá colmar su corazón con mejores mieles, tales como usted no podría imaginar, sin necesidad de recurrir a estos embustes.
Se lo repito:
Después de procurar reconfortarlo a Luis va con su humilde actitud a decirle a Marcelo González que es un soberbio, lo que sugiere que ese corazoncito suyo bendice dialécticamente a costa de un chivo expiatorio, como en cualquier religión primitiva (véase R. Girard).
Da Marcelo González una aclaración de su intención.
Y usted continúa en ese empacamiento.
¿QUÉ LE PASA? ¡¡¡¿SON CELOS?!!!
A mayor abundamiento aún, en su primer comentario le lanzó el salivazo de arrogarse él a sí mismo la condición de “juez divino”, un soberbio, él, tan humiiiiiildeeee, ella... .
Y además, ¡le dice que se purifique!, Purifíquese usted que se arroga la calidad de juez divino.
Le repito aquello a lo que la exhorto más arriba referente a la oración.
Los hechos son: La condición de juez divino se la arrogó usted, a sí misma, al hacer esa acusación o calificación, y la tozuda insistencia en continuar en ella queda expuesta en este juicio: “Pide oración desde lo alto de la soberbia de sus palabras”.
¿ESTÁ DE BROMA, CATÓLICA FIEL Y MARIANA?
¿Cómo estando en un grupo de oración a la Ssma. Virgen desde hace años, no ha aprendido a “meditar las cosas en su corazón” en vez de lo que hizo: rezar después de contestar a los apurones, mencionándome antes tal añosa piedad para tan dar pobre testimonio de ella y de usted misma?
EL AMOR DE DIOS
¿Porqué cuando aquél a quien USTED atacó arteramente de entrada le indica, aunque lo haya hecho secamente, que no ha comprendido lo que leyó y que está floja en teología -dos juicios constatables- recurre a “hacerse la víctima”?
Dando vuelta la realidad de la situación, acusándolo así de ser atacada cuando sólo le señaló sus dos flojedades, que –siendo bienpensados- es lo que la llevó a su actuación injusta y falaz.
¿Primó para su queja el modo seco? (queja igualmente que con comodidad no se hace cargo de sus modos y mentiras previos con los cuales no convoca al mejor de los tratos).
¿Quería besitos y mimos? ¿Qué pasó, “No se siente amada por Dios”?
¿Porqué, entonces, en su remedo de “himnito a la caridad” acá 03/04/2010 - 17:10, a Alberto Verz, con su pregunta final “¿No se siente amado por Dios?” da a entender que el amor de Dios es su distintivo y estandarte?
Usted alude a que, recibe en su corazón, y lo siente distintivamente, al amor de Dios. Y hace poco ví, y es un sosiego, la atinada respuesta que Alberto Verz le da, con las citas que usted precisa. Dom, 03/07/2010 - 13:45. Pero no, no pudo, la señora manoteó el ordenador, y empezó a buscar palabras para retrucar. No puede entender un sentido de lo que se le dice, No! ... discute!
Le repito que esto es serio. Su actitud no.
Y es así que tengo una objeción respecto de ésto:
Si ese amor de Dios que usted tiene la convicción de recibir y con el que, tambiéeeeen quiere aleccionar, la lleva a:
1) actuar de manera agresiva, tozuda y discutidora sin comprensión;
2) no meditar las cosas en su corazón y
3) no ver una indicación pertinente respecto de los desatinos que sus pasiones no dominadas provocan, como las dos flojedades mentadas (teología, y lectura comprensiva), sino como una agresión,
entonces
o está en el camino equivocado, o, simplemente, tiene que cruzar un crítico umbral en su proceso de conversión. }
Si usted realmente descansara en Su Gracia, como distintivamente quiere diferenciarse, no podría haber reaccionado tan carenciadamente ante quien le respondió, aunque de manera escueta, sin malos modos. Carencia que casi me confirma que su “¿No se siente amada por Dios?” no fue más que otra expresión de cómo usted tristemente, acediosamente, abarata lo que no debiera abaratarse, usando el Amor de Dios, para “ganar” en una discusión, bajo la parvular comparación arrojada como un arma “Yo sí, tú no” ¡!.
El Amor de Dios merece mejor testimonio que el que está dando
Usted irrumpió con unos modos que es de una brillante lucidez la síntesis que pudo lograr el editor con su sencilla respuesta: “Floja en teología, y en lectura comprensiva”.
Luego le dio mayores explicaciones ante otra provocación suya, pero siguiendo ¡usted! en papel de juez, como mostré arriba.
Usted, respecto de su acusación que arriba cité, en tanto la repite, insiste, ya no hace “juicio temerario”, sino que es más temeraria aún, porque miente, en algo, se lo repito, GRAVE.
¿Está de broma, Sra. Católica fiel?
Es de una pasmosa indignidad la mentira inicial de su acusación en la que insiste, con la que usted, como quien arrojaba la primera piedra para comenzar una lapidación desde la época del Antiguo Testamento del que tanto se pretende alejar, ha contribuido firmemente a inducir la tergiversación en la comprensión católica de las palabras de este artículo, matando con ello la Verdad Trascendente que procuran transmitir.
Le contesto en un comentario nuevo, en relación a esto, en esta misma entrada del site.
Saludos
Católico (perplejo) más bien "pro"-Medjugorje
Aquí en Chile son obras liberales. Muchos políticos de "derecha" provienen del OD y son liberales: son demócratas, hablan de la separación de la Iglesia y del Estado, aman el régimen político de USA, ETC, ETC.............son LIBERALES y su mayor exponente en Chile es gente como Lavín.
Saludos.
Augusto
ps: Tienen hartos hijos y en general una sola mujer, pero eso es algo privado no significa que se opongan a la ley de divorcio ni nada por el estilo. Además la libetad de religion es sacrosanta....de hecho todas son iguales.
¿Puede decirme porqué no coloca mi comentario? Es acaso falso o está defendiendo algo indefendible?
Una católica fiel
Quisiera compartir esta frase celebre con usted:
"Es evidente que existe la verdad, porque aquel que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe".
Santo Tomas de Aquino.
Con esto queda mas que evidenciada la existencia de Dios sobre todo agnostico y ateo sobre la tierra que se oponga.
y le recomiendo que si le gusta rebatir y convertir gente lea las 6 meditaciones de René Descartes que demuestran la existencia de Dios.
Ya que el deber nos llama, debemos estar instruidos siempre.
Saludos.
Evidentemente soy chileno, no me meto en asuntos relativos a otros países.
Saludos.
Augusto
Me disculpo, la redacción es erronea. No pretendo criticar a San Alberto Hurtado. Mi crítica es a quienes lo han sucedido en su obra, respecto a los cuales mantengo todo lo dicho, que se resume en que han convertido la obra del Padre Hurtado en algo meramente humano.
Atentamente
Augusto
Siga...si quiere buscar en la Santa Biblia lo que no sabe expresar con su boca, bueno, allá usted y recuerde que ésto también lo dice.
¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad!
Porque no perdurará el recuerdo
ni del sabio ni del necio:
con el paso de los días, todo cae en el olvido.
Así es: ¡el sabio muere igual que el necio!
Una católica fiel
Estimado Alberto Verz:
Tiene Ud. razón y me sumo a su inquietud. No debe ser cosa fácil para el Moderador arreglar todas esas cosas técnicas del del formato
Además, hay que tratar de hacerse entender por el mayor número posible de lectores.
Revisando un poco el "arcón de los apuntes", encontré materiales que creo me permitirían ser más claro en el tema. Podría hacer una introducción breve y con ejemplos cotidianos para las nociones básicas, y luego elevar un poco el nivel de profundidad.
Quedo a la espera de lo que disponga el moderador.
En Xto.,
P.
En efecto; el sentido de mi modesto comentario fue exactamente ese; bien lo interpreta Marcelo con su acostumbrada certeza. También fue un elogio a su memoria, que no se localiza en sus caducantes pétalos sino en la misma sede de su vigorosa prudencia.
Slds.,
Todos estos planteos están sabiamente solucionados en el Tomo III de la Summa contra Los Gentiles, y puedo asegurarle. como como en todos los casos, tanto Ud como la Católica fiel tienen razón pero no toda, y esto viene por influencia del talante. Da Ud la impresión de que anda caliente con este mundo y anda con ganas de que DIOS lo meta en caja, y su contrapunto anda con ganas de que Dios se haga el tonto lo más posible. En esto, por talante y porque me conviene yo prefiero a la Católica Fiel y ruego porque Dios no me castigue (aún cuando sea para mi bien) porque soy tan débil que porai termina siendo para mi mal. Normalmente Dios nos puede poner a prueba, y en el Padrenuestro rogamos que no lo haga, es un buen consejo de Cristo.
Estimado Alberto, Dios es misericordia de manera eminente, la creación lo delata y la historia lo recontrafirma. El problema de modernismo y tradicionalismo no se trata de un asunto de rigidez contra bondad, de hecho los más rígidos son nuestros enemigos, la ley farisea y el puritanismo protestante (aunque un poco chotón, el tema está en boga en la película la Cinta Blanca), pero el asunto finalmente pasa porque Dios no sólo es Bueno ontológicamente, sino que es Bueno moralmente, y lo cierto es que se ha encargado de hacernos bastante fácil este tema de irnos al cielo muy a pesar de todos los obstáculos que nosotros hemos puesto a cada paso. Lo concreto es que Dios nos da muestra de una bondad y misericordia permanente y con mucho muy alejada de una aplicación de justicia severa. Más allá de la casuística, el hecho fundamental es reconocer que de Dios nos viene todo lo Bueno y que de nosotros nos viene todo lo malo, que Dios soporta el mal en vistas de un mayor bien y que jamás Dios obra un mal. Que normalmente las consecuencias funestas de nuestras pecados son las que producen esas desgracias y que muchas veces le damos el nombre de "castigos divinos" siendo que en realidad no lo son tales, son simplemente los efectos del mal que ponemos a andar y Dios "algunas veces" permite que nos golpeen, siendo que la más de la veces lo impide. Que tampoco crea que el infierno es un "lugar creado" por Dios para el castigo de muchos, sino que más adecuadamente es el lugar que nosotros creamos para no estar con El, es el lugar donde nuestra voluntad lo quiere ausente y de alguna manera es la pena que nosotros mismos nos ponemos.
Por otra parte, no hay que caer en el error ocasionalista, que supone a Dios actuando directamente en los efectos de los entes creados, estos tienen sus efectos por propia virtud, y no es Dios el que calienta a través del fuego, sino que el fuego calienta como virtud propia. De hecho y salvo algunos pasajes del antiguo testamento que son bastante discutibles en su verdadero sentido (Santo Tomás pone sobre aviso de ellos) no existen casi ejemplos neotestamentarios de calamidades y sufrimientos mandados por Dios al hombre, y sí inmensidad de dolores que el pecado del hombre causa permanentemente.
El problema de modernismo no es que suponga un Dios demasiado bueno y que entonces viva la pepa, sino que supone dios al hombre y que al alejarlo - ausencia de Dios- convierte al mundo en un infierno. Un biólogo francés decía esta frase "Dios perdona siempre, los hombres a veces, la naturaleza nunca", y las terribles consecuencias de nuestro sufrimiento viene de este ir contra la naturaleza que nos rebota de manera inmisericorde, salvo que Dios a veces apacigua los efectos.
En fin, quiero concluir que hay que alejar la idea de un Dios vindicante, que muy por el contrario, para salvarnos no nos castigó sino que se castigó a sí mismo, que purgó nuestras culpas y que nos sostiene sobre un manto de bondad inmerecida y sobreabundante. Frente al mal y el dolor, nuestra reacción no debe ser "Dios lo envió, Dios es la causa", sino que muy por el contrario, "Dios lo mitigó, cuando en realidad se produjo por causa deficiente de las creaturas".
La nuestra sí es una religión de bondad, sí es una religión que perdona fácilmente, es un yugo dulce, es un cielo que se pone al alcance de la mano, es un acto de bondad infinta en su causa eficiente y en su causa final. El resto somos nosotros. DARDO CALDERON
Que ha hecho bien en callar e nombre de Gemelli porque tiene un nombre como científico católico y obras por las cuales está siendo atacado injustamente.
Hoy no pidaís milagros con mi memoria... He madrugado y y aún las neuronas no se han puesto en marcha...
No entiendo mucho el comentario del Señor Anónimo y si tuviera la caridad de explicarse.... Todo estaría mejor.
No recordada el nombre del sacerdote que hizo sufrir al Padre Pio, porque no lo considé trascendente. Además no es la única persona que hizo penar al pobre Padre.
En los Corazones de Jesús y María...
Margarita del Río (recomienda Capilatis para prevenir la caída de pétalos)


















SE CUMPLEN 10 AÑOS DE UN ACTO INFAME
Se cumplen el 12 de marzo diez años de uno de los actos más nefastos del pontificado de Juan Pablo II. Este pedido de perdón por los pecados de "los hijos de la Iglesia" fue el más famoso de todos, porque fue en el marco del Jubileo del año 2000. Y ya lo había anticipado en otro documento lamentable: la carta apostólica Tertio Millennio Adveniente del 10 de noviembre del año 1994 (documento que, por cierto, “destrozó” intelectualmente ese inteligente laico de profunda fe que fue Romano Amerio en su libro “Stat Veritas”). Aunque hay que recordar que las oportunidades en que Juan Pablo II pidió perdón por reales o supuestos pecados de la Iglesia supera el centenar (y no sé si no me quedo corto).
Diez años después, este "mea culpa" amplio de un Papa sigue retumbando negativamente. Primero y principal en los católicos de fe sencilla, que ante la denuncia de esos actos realizados durante los últimos 1.000 años en la historia (cruzadas, la inquisición, persecuciones a los judíos, la “culpa mutua” en la rebelión protestante, la conquista de América, el maltrato a personas de raza negra y a las mujeres) se preguntaron con razón cómo podía la Iglesia decir que está permanentemente asistida por el Espíritu Santo si los Papas, santos y teólogos se habían “equivocado” tanto y durante tanto tiempo. (Atenti que no entro ni quiero entrar en el tema de la infalibilidad)
Segundo, para todos los enemigos de la Iglesia que se solazaron en ver cómo un sucesor de Pedro reiteraba hasta el hartazgo todos los lugares comunes de la leyenda negra de la Iglesia y confirmaba por primera vez de manera pública universal todos los tópicos que sostuvieron siempre los masones y judíos sobre la Iglesia.
Hasta un periodista como Vitorio Messori (siempre gran entusiasta defensor del papado de Juan Pablo II) se hallaba perplejo por este acto infame y lo dijo públicamente (para corona de su honestidad intelectual) en un artículo de La Nación (“Preguntas a un Papa penitente”) que todos recordamos.
Dicen que el actual papa trató de morigerar los efectos altamente disolventes del acto de arrepentimiento. El documento "La Iglesia y la culpa del pasado: Recordar para reconciliar" se titula el documento lleno de medias verdades y retorcidos argumentos, en cuya elaboración participó también Joseph Ratzinger, quien entonces era el entonces prefecto para la Doctrina de la Fe. Dicen que trató de evitar el acto. Dicen, pero yo lo que vi en concreto es cómo el cardenal Ratzinger prendía una de las velas durante la ceremonia del perdón.
En realidad (lejos de mí juzgar intenciones) se le podría haber perdonado al Papa su “ingenuidad”, no haber previsto todos los efectos disolventes de su acto, su “imprudencia” (aunque es difícil creer que no haya previsto que “el Mundo” iba a celebrar feliz y socarronamente su acto). No podemos saber qué pasaba en su interior. Pero lo que realmente inquieta, lo que nos deja perplejos propiamente es la actitud misma de Juan Pablo II 24 horas después de su acto. Cuando ya estaba hecho el daño, cuando todo EL MUNDO MASONICO, JUDIO, ATEO, ZURDO se complacía en todos los diarios del planeta por su acto. Cuando todos los periodistas NO HABLABAN DE LOS PECADOS DE LOS HIJOS DE LA IGLESIA SINO DE LOS PECADOS DE LA IGLESIA (¿se ve la diferencia?). Cuando todo el mundo interpretó (e interpretó bien) que se estaba condenando a LA INQUISICION IN TOTO, a las CRUZADAS IN TOTO, a la Iglesia que condenaba a LUTERO, a la Iglesia que llamaba como corresponde DEICIDAS a los judíos, cuando pasaba todo esto… ¿cuál fue la reacción del Papa? Pues…ninguna. Para escarnio de la Iglesia y para estupefacción de todos los católicos el Papa no dijo nada, no aclaró nada. No dijo: “Esperen, yo no mencioné a la Inquisición en el acto del perdón, yo no mencioné las Cruzadas, yo no dije que la Iglesia persiguió a los judíos, yo no dije que la Iglesia fue co-responsable de la rebelión protestante del siglo XVI, yo no dije que la mujer fue denigrada en la Iglesia, yo no dije que la Conquista de América fue un genocidio, yo no dije que la Iglesia fue cómplice de la trata de esclavos, etc. Yo no dije nada de eso, yo lo que dije es que pido perdón por los pecados de los hijos de la Iglesia”. Increíblemente el Papa calló y aceptó que se difundiera LA INTERPRETACION DEL MUNDO, DE ESE MUNDO POR EL CUAL CRISTO NO HA REZADO, de ese mundo enemigo de Cristo y de su Iglesia. Ninguna aclaración del locuaz Navarro Vals, nada de nada. Solo silencio ante el grito de victoria del Mundo.
Cuento una anécdota: tratando de defender la historia de la Iglesia frente a una persona hostil, me acuerdo cómo tuve que gastarme en circunloquios para aclararle a esa persona que los perdones que pedía el Papa no se referían a la Institución en sí sino “a los hijos de la Iglesia”. Pero ella insistía imperturbable: “¡Pero si el mismo Papa está pidiendo perdón por todas esas barbaridades!”
Y como me dijo una persona muy inteligente ya fallecida: “Lo que acaba de hacer el Papa destroza todo lo que lograron los Chesterton, los Belloc, las Pernoud, y tantos otros, es decir, historiadores y apologetas que refutaron durante toda la primera mitad del siglo XX todos los tópicos iluministas de la Era Oscura. Justo cuando todo eso estaba dando sus frutos y ya no era serio hablar de la Edad Media como pura oscuridad, desde el lado menos pensado viene el mazazo”.
Solo este acto de tremenda injusticia e imprudencia debería bastar (por supuesto en un proceso canónico de los de antes) para retrasar sine die cualquier definición sobre la beatificación del Siervo de Dios y no por cierto Magno Juan Pablo II.
Augusto del Río