La Cocina de Panoramix

Bergoglio es una combinación de ambas: en lo estratégico es un jugador de ajedrez. En lo táctico, un improvisado o un repentista. Tiene un genio particular para combinar estas aparentemente contradictorias actitudes.

Da una descripción de Francisco muy alejada de las elogiosas habituales y mucho más creíble. Sobre cuestiones como la reforma de la curia y la diplomacia. Pero deja una duda abierta: este Papa, ¿actúa más por instinto o por cálculo?

No han pasado ni veinticuatro horas y ya tenemos al portavoz del Papa negando que Francisco reaccionara negativamente al regalo, y afirmando que esa cruz-hoz-y-martillo es realmente un símbolo de diálogo y libertad; un símbolo del empeño por la liberación y el progreso del país.

Lo que sigue no es una falsa crónica jocosa. No es una fantasía irónica sobre realidades que podría ocurrir en el mundo si se llegara a las últimas consecuencias de ciertas tendencias actuales. Lo que sigue es la descripción de unas jornadas ocurridas en Buenos Aires, en el Teatro Nacional Cervantes

El Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, a quien muchos consideran el más cercano consejero del Papa Francisco, hizo un gran esfuerzo, durante la conferencia de prensa de Roma, antes del comienzo de la asamblea de Caritas Internationalis, una federación de obras católicas de caridad, a fin de condenar los esfuerzos de la Cornwall Alliance, el Heartland Institute, y otros que se encontraron en Roma a fines de abril para presentar una visión alternativa a la de los alarmistas del calentamiento global que han tenido toda la atención de Francisco hasta ahora.

¿Por qué el clero oficialmente ha asumido que debe trabajar para “promover la erradicación de la pobreza” cuando su deber es promover la salvación de las almas? ¿Por qué ha asumido esta convicción materialista de que el paraíso está o debe estar en la tierra, como piensan los liberales o los marxistas?

Esta misa será la primera que un cardenal haya celebrado específicamente para católicos homosexuales.

La Iglesia actual está a la expectativa. Todo sigue un aparente curso de normalidad, pero los ánimos están suspendidos hasta lo que depare el Sínodo. La sensación de cambio es palpable en muchos ambientes y muchas son las ilusiones en que suponga el inicio de una verdadera revolución. No, no es un Sínodo más. Y no se quiere que sea un Sínodo más. 

Müller: "El presidente de la conferencia episcopal no es más que un moderador técnico, y no tiene ninguna autoridad magisterial particular debido a este título".

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Marcelo González

Es un tiempo, el presente, de silencio y expectativa. Un tiempo de víspera. De vigilancia y contemplación serenas, para no alarmar el espíritu. Estas reflexiones no tienen otra pretensión que invitar a una prudencia serena para no perder de vista lo que ya sabemos: el triunfo es de Jesucristo.

Editor y Responsable

En estos días recientes los anglicanos se superaron a sí mismos en materia de innovación teológica. El Sínodo (autoridad teológica suprema del anglicanismo) discutió un tema novísimo: la validez del bautismo en caso de cambio de sexo.

Marcelo González

Uno tras otro, los hechos que produce la agenda de Francisco y los escándalos que estallan en derredor de su persona nos superan, debemos confesarlo. Este es un pontificado insalubre. Si los tiempos no se abrevian, terminaremos todo muertos o dementes. Por uno u otro motivo.

Antonio Caponnetto

Gracias te doy Dios mío porque siendo un grumete me has dejado ser parte de esta fiel romería...

Juan Carlos Monedero (h)

El año se abrió con estos dos claros ejemplos de Corrección Política, estasdemostraciones de fuerza del lobby abortista, cuya naturaleza se comprende a la luz de otros casos anteriores, no tan lejanos en el tiempo.

Marcelo González

Como hijos de los gentiles, “reconozcamos en los magos adoradores las primicias de nuestra vocación  y de nuestra fe, y celebremos con corazones dilatados por la alegría los comienzos de esta dichosa esperanza, pues desde este momento se inicia nuestra entrada en la celestial herencia de los hijos de Dios”.  San León Magno, Papa.

Marcelo González

Se ha dicho con frecuencia: Fátima es una epifanía, una manifestación luminosa que prepara a los creyentes para vivir los tiempos más oscuros de la era cristiana. Así como la fiesta del 6 de enero celebra la revelación de Dios, en su Persona encarnada, a representantes de los gentiles.