La Crisis de la Iglesia

En Fátima, mientras la Primera Guerra Mundial rugía en el continente europeo, la Virgen anunció que deseaba establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado, insistiendo una vez más en el rezo del Rosario. También le dijo a la pequeña Lucía dos Santos: “vendré a pedir la consagración de Rusia”. Ese día resultó ser el jueves 13 de junio de 1929

Las perspectivas de un fin exitoso del Pontificado de Francisco (según sus propios criterios de éxito) parecen complicarse mucho.

Como es público, en los últimos meses ha habido una serie de debates dentro de la FSSPX. El tema es, más allá de ciertas cuestiones ocasionales, la diferencia de criterios sobre la legitimidad de aceptar una regularización canónica y sobre la oportunidad de hacerlo en este momento.

Si se lee atentamente la Secuencia de la misa de Corpus Christi uno se sorprende de oír a Santo Tomás de Aquino refutando Amoris Laetitia.

La crítica es un necesario ejercicio de la razón, en cuanto se haga según la prudencia. No sobre materias o personas que nos exceden en rango o calidad intelectual. No sobre intenciones ocultas. No basados en nuestra propia autoridad. Sino más bien, sobre temas en los que tenemos la obligación de discernir, allí donde tenemos competencia y nuestro juicio puede ayudar.

Dos puntos hay que distinguir en esta discusión: la licitud de cooperar con un papa modernista y la oportunidad de recibir un reconocimiento canónico de él. Aquí un artículo del P. Jean-Michel Gleize en que toma posición fuertemente en el debate.

Cualquier aparato doméstico contemporáneo hubiera causado una sorpresa enorme a un hombre medieval. Debemos perdonarles su ingenuidad. A la inversa, cualquier catedral medieval debería causar una enorme conmoción al hombre moderno. No es tan fácil perdonarle su indiferencia.

Es que la catedral es un lugar edificado con un propósito que el hombre moderno, en su presunta sabiduría, ignora. Es un lugar de culto. El ignora qué es un lugar de culto porque ignora qué es el culto. Algo debido a Dios, pero ¿qué es Dios, si acaso existe?

Hay dos modos de acercarse a Fátima infructuosamente. Uno es considerando esta revelación como una más. Otro es, lamentablemente, creyendo con ingenuidad en las falsas atribuciones.

Ningún lector regular de Panorama Católico puede dudar de mi posición ante Francisco, el papa Bergoglio. Y esto no lo digo porque mi opinión tenga alguna importancia, sino solo para orientar a quien tenga ganas de leer lo que sigue.

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.

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Editor y Responsable

Parece necesario recordar este excelente artículo sobre las promesas del Sagrado Corazón (devoción de los nueve primeros viernes de mes) que ya hemos publicado. Y recordar también que junto con las promesas del Inmaculado Corazón de María (devoción de los cinco primeros sábados de mes) constituyen un mismo mensaje de Misericordia Divina a la humanidad descarriada.

P. José María Mestre Roc FSSPX

La divina Providencia no había acabado la obra encargada a los pastorcitos. La Virgen dijo a Lucía que, «con el fin de prevenir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados de mes». Recordemos, pues, las principales comunicaciones con que el Cielo pidió a Sor Lucía ambas cosas.

 

Marcelo González

Como en todo el orbe católico los grandes santuarios marianos convocan multitudes, se necesita al menos estar prevenido. Si el 13 de mayo próximo se reuniesen en Fátima dos millones de personas (en realidad no cabrían) eso no haría más verdaderas las apariciones, ni más urgentes los mensajes.

Editor y Responsable

La pequeña pieza retórica que sigue fue dedicada a su primera renuncia y guardada por prudencia, con la esperanza de que en su intención estuviese la de restituir el derecho y apoyar la buena causa. Pero como demostró más de lo mismo, creemos se puede, sin cargo de conciencia, condenar en vez de condonar su falta.

Marcelo González

Lo bueno de estar allí cuando hay poca gente y menos distracciones es percibir con impactante evidencia que no hay nada extraordinario que ver en orden a la naturaleza. Es un destino que defrauda a quien no va con espíritu sobrenatural. 

Editor y Responsable

A vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José, y después de haber implorado el auxilio de vuestra santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio.

Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.