La Razón de Nuestra Fe

María es llamada muy justamente Reina del Clero y Madre del Sacerdocio. Estos títulos le convienen muy verdaderamente, y en el sentido de la teología más rigurosa. No sólo Ella nos ha dado a Aquel que es de hecho el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza, sino que además Ella nos lo ha dado en su misma condición de Sacerdote.

El diálogo oficial entre luteranos y católicos está en marcha desde hace casi cincuenta años y los progresos logrados en este medio siglo ''constituyen un sólido fundamento para de amistad sincera vivida en la fe y en la espiritualidad'', constató el Papa Francisco recibiendo esta mañana a una delegación de la Iglesia Evangélica Luterana Alemana, en visita ecuménica a Roma.

«El espíritu de la perfecta devoción es hacer a un alma interiormente dependiente y esclava de la Santísima Virgen, y de Jesús y por Ella». Para ello, San Luis María nos indica una cuádruple práctica interior: hacer todo por María, con María, en María y para María. Veamos cada una de estas cuatro prácticas.

Resulta evidente, así, que el alma sensitiva no tiene, por sí misma, ninguna operación propia, sino que toda operación del alma sensitiva va unida a lo corporal. De todo esto se concluye que las almas de los animales irracionales, al no obrar por sí mismas, no son subsistentes, pues en cada uno hay semejanza entre ser y obrar.

Ya en las Sagradas Escrituras aparece el fundamento de esta doctrina, cuando Dios, creador de todas las cosas, después de la lamentable caída de Adán, habla a la tentadora y seductora serpiente con estas palabras, que no pocos Santos Padres y doctores, lo mismo que muchísimos y autorizados intérpretes, aplican a la Santísima Virgen: «Pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya...» (Gn 3, 15).

Se cumplieron 30 años de la Consagración de la FSSPX a la Santísima Virgen y a su Corazón Doloroso e Inmaculado. Coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada, en 1984 se produjo esta consagración después de una noche de adoración.

Ingresamos el pasado domingo en el tiempo de Adviento, comienzo del año litúrgico. Tiempo penitencial y de esperanza que recuerda el clamor por la venida de Jesús en la Encarnación y pone su mirada en la Segunda Venida. El autor nos recuerda el misterio que encierra este período y cómo conviene vivirlo. 

Un amigo recuerda lo publicado por Sandro Magister el 9 de febrero de 2013, es decir, a poco de la renuncia de Benedicto y de la horrorosa elección de su sucesor. Maguer debamos disentir con algunos términos del ilustre vaticanista como "cisma", que, se ha demostrado antes y después, no existe, parece muy de interés repasar, a la luz (o penumbras) del actual pontificado, lo dicho por los autores citados aquí.

Un lector, que no identifico, elogia el artículo "Resistencia Activa". Le retribuyo con un sincero agradecimiento. Luego señala que algo falta a la parte conclusiva de ese mismo artículo: la recomendación de asumir como obligación de todos los fieles el "desenmascarar, mostrar la verad de lo que está pasando".  Luego de redactar la respuesta a esta observación me pareció debía ser más pública y por eso la incluyo aquí. 

Sólo podemos decir: "Bienvenidos" a los amigos que llevados por una saludable "onda retro" han resuelto desempolvar las iniquidades del fallecido -Paco Pepe dixit- Card. Bergoglio que ahora es Francisco. Pero Bergolio ES Francisco, y Franciso ES Bergoglio, lamentablemente.

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