La Razón de Nuestra Fe

Es pues, sumamente necesario, ante las múltiples y enrevesadas tortuosidades del error, que la interpretación de los Profetas y de los Apóstoles se haga siguiendo la pauta del sentir católico. En la Iglesia Católica hay que poner el mayor cuidado para mantener lo que ha sido creído en todas partes, siempre y por todos. Esto es lo verdadera y propiamente católico, según la idea de universalidad que se encierra en la misma etimología de la palabra. Pero esto se conseguirá si nosotros seguimos la universalidad, la antigüedad, el consenso general.

Hoy asistí a la misa solemne de Corpus Christi según el rito tradicional, con schola cantorum y coro de niños. Es decir, pude asistir a una de las más bellas misas de la liturgia latina, en el contexto de una bella iglesia y en su máximo esplendor.

Pascua y Pentecostés, con los 50 días intermedios, se consideraban como una sola fiesta continuada a que llamaban Cincuentenario. Primero se celebraba el triunfo de Cristo; luego su entrada en la gloria, y por fin, en el día 50, el aniversario del nacimiento de la Iglesia.

El Espíritu Santo nos introduce en el misterio del Dios vivo, nos salvaguarda del peligro de una Iglesia gnóstica y de una Iglesia autorreferencial, cerrada en su recinto; nos impulsa a abrir las puertas para salir, para anunciar y dar testimonio de la bondad del Evangelio, para comunicar el gozo de la fe, del encuentro con Cristo.

Es más, está tan difundida la minimización del diablo que ésta proyecta su sombra sobre las mismas palabras del Papa. Hasta ahora la opinión pública, tanto católica como laica, ha mostrado despreocupación ante su insistencia sobre el diablo o, como máximo, indulgente curiosidad.

Su nombre es Ioan Ploscaru. Murió en 1998 con 87 años, quince de los cuales los pasó en prisión. Por una única culpa: permanecer fiel a la Iglesia de Roma y, por tanto, negarse a pasar a la Iglesia ortodoxa, como había ordenado el gobierno comunista. 

“De hecho -ha explicado- la Sagrada Escritura es Palabra de Dios en cuanto se le ha dado forma escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo; en cambio la sagrada Tradición transmite integralmente la Palabra de Dios, confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo a los apóstoles, a sus sucesores, para que éstos, iluminados por el Espíritu de verdad, con su predicación la conserven con fidelidad, la expliquen y la difundan”.

 “¡Menudo lío has armado! ¡Pero tenemos que continuar con ese lío!” —eso fue lo primero que me dijo, que había que continuar el lío armado. (Kiko Argüello, refiriéndose al PP Francisco)

Los primeros actos del nuevo Papa revisados a la luz de su autobiografía. Los motivos de su silencio sobre los temas que más oponen a la Iglesia contra los poderes mundanos: nacimiento, muerte, familia, libertad religiosa 

Difundimos la respuesta del Dr. Antonio Caponnetto al P. José María Iraburu. 

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