La Razón de Nuestra Fe

Se cumplieron 30 años de la Consagración de la FSSPX a la Santísima Virgen y a su Corazón Doloroso e Inmaculado. Coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada, en 1984 se produjo esta consagración después de una noche de adoración.

Ingresamos el pasado domingo en el tiempo de Adviento, comienzo del año litúrgico. Tiempo penitencial y de esperanza que recuerda el clamor por la venida de Jesús en la Encarnación y pone su mirada en la Segunda Venida. El autor nos recuerda el misterio que encierra este período y cómo conviene vivirlo. 

Un amigo recuerda lo publicado por Sandro Magister el 9 de febrero de 2013, es decir, a poco de la renuncia de Benedicto y de la horrorosa elección de su sucesor. Maguer debamos disentir con algunos términos del ilustre vaticanista como "cisma", que, se ha demostrado antes y después, no existe, parece muy de interés repasar, a la luz (o penumbras) del actual pontificado, lo dicho por los autores citados aquí.

Un lector, que no identifico, elogia el artículo "Resistencia Activa". Le retribuyo con un sincero agradecimiento. Luego señala que algo falta a la parte conclusiva de ese mismo artículo: la recomendación de asumir como obligación de todos los fieles el "desenmascarar, mostrar la verad de lo que está pasando".  Luego de redactar la respuesta a esta observación me pareció debía ser más pública y por eso la incluyo aquí. 

Sólo podemos decir: "Bienvenidos" a los amigos que llevados por una saludable "onda retro" han resuelto desempolvar las iniquidades del fallecido -Paco Pepe dixit- Card. Bergoglio que ahora es Francisco. Pero Bergolio ES Francisco, y Franciso ES Bergoglio, lamentablemente.

Francisco recordó que son tres "los enemigos de la vida cristiana: el demonio, el mundo y la carne", o sea nuestras pasiones, "que son las heridas del pecado original". Por cierto "la salvación que nos da Jesús es gratuita, pero estamos llamados a defender".

Para Francisco, la separación de los Veterocatólicos también es culpa de la Iglesia.

Un artículo profundo sobre las desviaciones doctrinales que propone el Card. Kasper con la aparente bendición de Francisco, que ha calificado su propuesta como "teología de rodillas".

Por una vez estamos de acuerdo con el Card. Kasper. Es una guerra doctrinal. Y él se ampara, a pesar de sus antecedentes de disidencia con la Cátedra de Pedro en esta materia y otras materias, en un argumento de autoridad: "Yo estoy con el Papa". Se refiere a Francisco, porque no diría lo mismo si reinase Benedicto, Juan Pablo, Paulo VI, mucho menos Pío XII o sus predecesores.

Α nadie ya sorprende que el papa Francisco se equivoque tan frecuentemente. Pero que cometa el error dos veces y que nadie en todo Roma tenga la sensatez de corregirlo sí puede asombrarnos y obligarnos a decir algo.

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