Liturgia

El caso Bargalló hizo supurar  otra pústula en el tejido moral del clero. Todavía no está claro de qué modo se  encaminará. Pero no habrá, no lo duden, una condena moral.
Recibimos de un lector una crónica de las dificultades que vienen presentando las autoridades de la Catedral de Tucumán a la celebración de la Santa Misa según el rito tradicional. Las esperábamos. Era inevitable. Ahora hay que dar la pelea mayor. En primer lugar, Mons.Zecca no se encuentra en Tucumán, de modo que podemos concederle el beneficio de la duda. No creemos que haya tomado una decisión tan trascendente si el deseo de sostenerla. Sería una pena, confiamos en que se mantendrá firme.

Evidentemente la persona que ha sido arrestada como presunta filtradora de documentos reservados vaticanos, ‘cuervo’, como le llaman popularmente, no es la única responsable, ya que hoy el diario La Repubblica ha publicado tres documentos nuevos, uno de ellos es una carta que dirige el Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, Card. Burke, al Secretario de Estado del Estado Vaticano, Card. Tarcisio Bertone, en la cual expresa grave preocupación por la presunta aprobación de la ‘liturgia’ del Camino Neocatecumenal.

El Sr. Eduardo Sebastián Gutiérrez nos envía una pormenorizada crónica de la Misa Tradicional celebrada en la Catedral de Tucumán el pasado sábado 26 de mayo,  que se ha establecido en forma permanente. Vale la pena conocer los detalles  y tomar ejemplo.

Nos informan amigos tucumanos que el sábado 26 de mayo se celebró por vez primera la Misa Tradicional en la Catedral de Tucumán, después de décadas. Ante todo hay que reconocer al Sr. Arzobispo, Mons. Zecca, que lo haya permitido. No corresponde aquí decir más, sino agradecer su buena disposición, sin juzgar segundas intenciones ni cuestiones pasadas. 

Reproducimos un artículo del Blog Acción Litúrgica. Refiere el testimonio de un asistente a la Misa Tradicional celebrada en la Catedrán de Santander, España... en la cripta, los terceros miércoles de mes...a las 20.30. Bueno, así y todo, una asistencia de 250 personas. Un caso más para alegrarse y también para reflexionar sobre la "libertad condicional" en la que está la liturgia tradicional en muchos lugares. Mejor que en otros, donde sigue presa
Recibo un correo preguntándome si lo que anuncia Juventutem Argentina en su Facebook, misa tradicional en la Catedral de Tucumán este a partir del sábado 26 de mayo a las 19 hs. está en firme. Porque, me dice, in situ nadie sabe nada. Agradecería información sobre el tema. Y también una crónica sobre el modo de celebrarla, para que no se repita el caso de Buenos Aires, donde se celebra sin respetar el rito, y con un celebrante que dedica las homilías a denigrarla... ¡Aunque no lo crea!
El jueves 18 de mayo de 2012, un numeroso grupo de fieles de esta diócesis presentó, vía cancillería, una segunda petición formal al obispo de Mallorca, Excmo. y Rvdmo. Mons. Jesús Murgui y Soriano, para obtener la celebración de una Santa Misa Tridentina dominical en un lugar de culto adecuado
Un viejo lector de Panorama y buen amigo, seglar, con quien me reencontré hace días me dio su conjetura sobre el escenario de una FSSPX regularizada, actuando en la Argentina, según su larga experiencia de militante parroquial. Ojo, es un hombre que no solo tuvo formación católica sólida, sino que nunca arrió sus principios, aun en su diócesis, una de las más progres del país. Le pedí que me lo ponga por escrito.

Por senderos montañeses y huellas de cabra has  ascendido hasta el viejo monasterio levantado en plena soledad. Una razón de  arte, y no un motivo piadoso, te ha guiado en aquel ascenso matutino. Y al  entrar en la capilla desierta se deslumbran tus ojos: frescos y tablas de  colores paradisíacos, bajorrelieves adorables, maderas trabajadas, bronces y  cristalerías gozan allá la inmarcesible primavera de su hermosura.

Distribuir contenido

Twittet

Marcelo González

Ningún lector regular de Panorama Católico puede dudar de mi posición ante Francisco, el papa Bergoglio. Y esto no lo digo porque mi opinión tenga alguna importancia, sino solo para orientar a quien tenga ganas de leer lo que sigue.

P. José María Mestre Roc FSSPX

La divina Providencia no había acabado la obra encargada a los pastorcitos. La Virgen dijo a Lucía que, «con el fin de prevenir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados de mes». Recordemos, pues, las principales comunicaciones con que el Cielo pidió a Sor Lucía ambas cosas.

 

Marcelo González

Como en todo el orbe católico los grandes santuarios marianos convocan multitudes, se necesita al menos estar prevenido. Si el 13 de mayo próximo se reuniesen en Fátima dos millones de personas (en realidad no cabrían) eso no haría más verdaderas las apariciones, ni más urgentes los mensajes.

Editor y Responsable

La pequeña pieza retórica que sigue fue dedicada a su primera renuncia y guardada por prudencia, con la esperanza de que en su intención estuviese la de restituir el derecho y apoyar la buena causa. Pero como demostró más de lo mismo, creemos se puede, sin cargo de conciencia, condenar en vez de condonar su falta.

Marcelo González

Lo bueno de estar allí cuando hay poca gente y menos distracciones es percibir con impactante evidencia que no hay nada extraordinario que ver en orden a la naturaleza. Es un destino que defrauda a quien no va con espíritu sobrenatural. 

Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.