Magisterio

Pidiendo el papa León XIII a Dios que todos se acojan a su misericordia para ser un solo rebaño bajo un solo pastor, aclara que para ello deberán salir de la bruma de las falsas creencias, reconcililarse con la verdadera Fe, deponer el odio cismático y, en otro caso, dejarse bautizar por la sangre que contra sí reclamaron en el día de la Pasión de Cristo.

 

"Queremos, pues, hablar de lo que hay de más profundo e intrínseco en el hombre: su conciencia. A ello nos ha inducido el hecho de que algunas corrientes del pensamiento moderno comienzan a alterar su concepto y a impugnar su valor. Por consiguiente, trataremos de la conciencia como objeto de la educación.

Las obligaciones fundamentales de la ley moral están basadas en la esencia, en la naturaleza del hombre y en sus relaciones esenciales, y valen, por consiguiente, en todas partes donde se encuentre el hombre; las obligaciones fundamentales de la ley cristiana, por lo mismo que sobrepasan a las de la ley natural, están basadas sobre la esencia del orden sobrenatural constituido por el divino Redentor.

El pontífice nos exhorta a difundir y defender las verdades de la Fe en todos los órdenes, no como maestros a quienes no lo somos, sino como comunicadores de las verdades recibidas de los maestros. Y para el cabal entendimiento de esas verdades es necesario estar unidos.

Cuando la necesidad apremia no sólo deben guardar incólume la fe los que mandan, sino que “cada uno esté obligado a propagar la fe delante de los otros, ya para instruir y confirmar a los demás fieles, ya para reprimir la audacia de los infieles” (*). Ceder el puesto al enemigo, o callar cuando de todas partes se levanta incesante clamoreo para oprimir a la verdad, propio es, o de hombre cobarde o de quien duda estar en posesión de las verdades que profesa. 

Dondequiera que la Iglesia ha penetrado, ha hecho cambiar al punto el estado de las cosas. Ha informado las costumbres con virtudes desconocidas hasta entonces y ha implantado en la sociedad civil una nueva civilización. Los pueblos que recibieron esta civilización superaron a los demás por su equilibrio, por su equidad y por las glorias de su historia.

En ocasión de la fiesta inminente, el 22 de agosto, reproducimos la Consagración del Género Humano Corazón Inmaculado de María, que Pío XII redactara para pedir la paz del mundo durante la Segunda Guerra Mundial. Los textos que aluden a la situación mundial, aunque hayan cambiado los conflictos y algunos de sus protagonistas, mantienen una rigurosa actualidad. 

Esta necesidad de “enderezar” la interpretación de los textos magisteriales que tantos hoy sienten como un deber de fieles católicos ha puesto ante nosotros con toda crudeza uno de los desafíos más difíciles. Y la creciente degradación del neomagisterio va revelando la hondura creciente de la crisis.

El pedido de Nuestro Señor al Rey de Francia, en ese tiempo Luis XIV, de que se incorpore el Sagrado Corazón a la bandera real de la nación fue rechazado, haciéndose así el rey, sus sucesores y su pueblo pasibles del castigo profetizado para el caso: la destrucción de la Francia católica, la irrupción de la Francia revolucionaria.

"¿Buscáis lo que Jesucristo ha comprado? Ved lo que Él dio y sabréis lo que compró: La sangre de Cristo es el precio de la compra. ¿Qué otro objeto podría tener tal valor? ¿Cuál si no es el mundo entero? ¿Cuál sino todas las naciones? ¡Por el universo entero Cristo pagó un precio semejante!" (San Agustín, Tract., XX in Joan.)

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Tales afirmaciones se oponen al dogma que afirma que la religión católica es la única religión verdadera (cf. Syllabus, proposición 21). Se trata de un dogma, y lo que se le opone se llama herejía. Dios no puede contradecirse a sí mismo.

Marcelo González

En estos meses, desde su visita a Chile, Irlanda y con la publicación de los desastres morales que afloran en todas partes, curiosamente siempre relacionados con conocidos, protegidos o favorecedores de Francisco, su posición se ha vuelto sumamente delicada. Tal el caso de la impresionante protección que brindó a Mons. Zanchetta, ex obispo de Orán, Salta,cuyos detalles se pueden conocer en este artículo

Marcelo González

Henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidio, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, indolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.

Marcelo González

"Hoy, 25 de Noviembre, queremos salir a proclamar a Cristo como Rey de nuestras vidas y de nuestra sociedad. Frente a las numerosas negaciones e intentos de hacer desaparecer la Fe en Jesucristo, salimos hoy a las calles para cantar la Gloria de Nuestro Señor, para reconocerlo frente al mundo: Él es nuestro Salvador, Él es nuestro Señor, Él es nuestro Rey."

Marcelo González

La restauración católica será por la vía del culto y del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo. Dios ha resguardado el sacerdocio y el culto por medio de una obra minúscula en sus orígenes que hoy es de importancia crucial para el destino del catolicismo. La restauración que debemos realizar día a día se nutre del fruto de ese resguardo.

Editor y Responsable

Y 335º aniversario de la liberación de Viena del asedio turco: recordando la liberación de Viena.

Sofía González Calvo

la Peregrinación pone en lugar principal el conocimiento y amor a la misa tradicional. La misa se convierte en el centro de los tres días de peregrinación. Misa de campaña, rezada bajo la lluvia y el frío, sobre el suelo de barro. Acompañada de cánticos en latín y castellano que ayudan a la devoción. La devoción era otro elemento patente entre los caminantes.