Magisterio

ROMA, 29 de abril de 2013 – Ha causado sensación en los medios de comunicación la mención crítica que el Papa Francisco ha hecho al IOR, el Instituto para las Obras de Religión, el discutido "banco" vaticano, en la homilía de su misa matutina en la Domus Sanctae Marthae, el miércoles 24 de abril:

“De hecho -ha explicado- la Sagrada Escritura es Palabra de Dios en cuanto se le ha dado forma escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo; en cambio la sagrada Tradición transmite integralmente la Palabra de Dios, confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo a los apóstoles, a sus sucesores, para que éstos, iluminados por el Espíritu de verdad, con su predicación la conserven con fidelidad, la expliquen y la difundan”.

Otro triste episodio, fruto de la falsa concepción moderna (y modernista) de la libertad religiosa. Este concepto de libertad religiosa niega que el Estado deba ser confesional y católico, pues proclama el derecho natural de profesar cualquier creencia, en nombre de la dignidad de la persona humana, derecho inviolable que el Estado debe respetar.

El sábado 13 de octubre de 2012, de 10 a 18 horas, en el estadio Luna Park -Avda. Madero 420- de la ciudad de Buenos Aires se realizó el VI Encuentro Fraterno de Católicos y Evangélicos, organizado por C.R.E.C.E.S. Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo.

Si el Papa vive de modo contrario a Cristo, aun cuando subiera por la debida y legítima elección según la vulgar constitución humana; subiría, sin embargo, por otra parte que por Cristo, aun dado que entrara por una elección hecha principalmente por Dios. Porque Judas Iscariote, debida y legítimamente fue elegido para el episcopado por Cristo Jesús Dios, y sin embargo, subió por otra parte al redil de las ovejas. (Proposición de Juan Huss CONDENADA por el Concilio de Constanza). 

Como quiera que en algunas partes del mundo hay quienes temerariamente osan afirmar que el pueblo cristiano debe recibir el sacramento de la Eucaristía bajo las dos especies de pan v de vino, y comulgan corrientemente al pueblo laico no sólo bajo la especie de pan, sino también bajo la especie de vino, aun después de la cena o en otros casos que no se está en ayunas, y como pertinazmente pretenden que ha de comulgarse contra la laudable costumbre de la Iglesia, racionalmente aprobada, que se empeñan en reprobar como sacrílega; de ahí es que este presente Concilio declara, decreta y define...
Por todo ello, en lo sucesivo, no se concederá a ningún Instituto la facultad de conferir grados académicos en sagrada teología, si no se cumple fielmente lo que en esta carta hemos prescrito. Los Institutos o Facultades, las Ordenes y Congregaciones Religiosas, que ya tienen legítimamente esta facultad de otorgar grados académicos u otros títulos en teología, aunque sólo sea dentro de la propia institución, serán privados de esa facultad o la perderán si, en el plazo de tres años, no se acomodasen escrupulosamente a estas prescripciones Nuestras, aun cuando no puedan cumplir con ello sin ninguna culpa por su parte. 


Augusto del Rio, autor del conocido libro "El Drama Litúrgico", comenta, a propósito de la reciente publicación en la web de la encíclica Studiorum ducem, los puntos en que el texto de la "Fides et Ratio" de Juan Pablo II colisiona con lo dicho por el Magisterio anteriormente sobre la Filosofía de Santo Tomás de Aquino. Un artículo que dará lugar a interesantes polémicas.

En ocasión de la fiesta de Santo Tomás de Aquino, publicamos el 7 de marzo de 2012 un conjunto de textos que exaltaban la figura del Doctor Angélico. Buscando, a fin de vincular a esta nota, la encíclica Studiorum Ducem, que se publicó en 1923 para el 6° centenario de su canonización, caímos en la cuenta de que no estaba en Internet en castellano.Ni siquiera en la web del Vaticano.

Y contra esta emancipación de Dios, hoy tan decantada, afirma los Santo Tomás derechos de la verdad primera y de la autoridad que tiene sobre nosotros Dios, Señor Supremo. De aquí se verá porqué los modernistas no temen a ningún otro Doctor de la Iglesia tanto como a TOMÁS DE AQUINO.

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