Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio (2011)

(The Adventures of Tintin )

Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio (2011)
(The Adventures of Tintin)

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A riesgo de incurrir en la iras de algún sitio web, quisiera comentar elogiosamente la puesta cinematográfica del célebre cómic del belga Hergé, Tintín, que ha sido alimento de la imaginación de mis hijos desde su más tierna infancia y que reconozco haber leído sin excesivo entusiasmo, ya en mi edad adulta.

Tintín es un producto infantil, digo, dedicado a un público infantil, que no ha podido, a mi parecer, trascender al gusto adulto. Uno lo lee y tiene la impresión de que es de una ingenuidad solo apta para niños. Al contrario, otros cómics coetáneos de calidad, como Asterix o Lucky Luke, por su ironía y agudo sentido crítico aceptan los dos registros de lectura perfectamente.

Hace poco leí por primera vez “Titín en el País de los Soviets”, en edición facsimilar en conmemoración de los 50 años de su salida. Más allá de cierta tosquedad de estos primeros diseños, luego corregida, el estilo argumental y las características de los personajes ya estaban definidos en ese dibujo fundacional.

Pero lo que le falta al cómic como tal le sobra en potencial para la pantalla (contrariamente a Asterix, cuyas versiones cinematográficas han sido patéticas). Esto lo ha visto Spielberg, que es un hombre de gran talento, y lo ha explotado maravillosamente.

Lo ingenuo e increíble del cómic es extraordinariamente apto para la fantasía de la animación cinematográfica. Y la fusión de las historias vinculadas al tesoro del Unicornio, que ocupan varios títulos en la versión de Hergé, se ha hecho con muy buen criterio, con final abierto, por lo que esperamos una secuela. Los personajes son fieles, pero a la vez están potenciados, mejorados diría, particularmente Tintín. Y se ha respetado la limpieza moral y la ausencia de groserías propias del cómic original, algo muy poco frecuente hoy en los productos americanos.

Tuve que verlo en 3D y doblado al castellano, por obligación de las circunstancias. A lo primero, opino que es una pérdida de dinero y para personas con ciertas dificultades de visión, una incomodidad. A lo segundo, y contrariando mi gusto por ver todos los filmes en sus lenguas originales (so riesgo de perder buena parte del valor artístico de las actuaciones), reconozco que el doblaje es excelente.

Recomendado con entusiasmo para toda la familia, todas las edades (tal vez no los muy chiquitos por el volumen con que se emite el sonido en las salas y el riesgo de que se impresionen demasiado con las imágenes, rapidísimas).

No voy a entrar en la discusión sobre si Hergé era boyscout…

Director: Steven Spielberg

Guionistas:  Steven Moffat y Edgar Wright

Actores: Jamie Bell, Andy Serkis y Daniel Craig

Duración: 107 min  

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Marcelo González

En un artículo titulado “La Gran Comedia de “la Vida” publicado el 27 de febrero de este año expresé mis reservas a lo que creo es como mínimo un enfoque equivocado al desafío de las ideologías feministas, abortistas, de género, etc. En particular contra el aborto, cuando se anunciaba una marcha que resultó multitudinaria, extraordinaria y sorprendente, una marcha que demostró que el rechazo al aborto es muy fuerte en la sociedad argentina. 

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo

Marcelo González

El caso de Alfie Evans, como otros, aunque no tan resonados, hace emerger una realidad que no todos advierten, por fuerza de hábito y atavismo: la vida se ha convertido en la variable de ajuste del mundo moderno, posmoderno o lo que sea. Del mundo de hoy. Si queremos un mundo mejor, no podemos estar fijándonos en un niño más o menos.

Editor y Responsable

Publicado hoy en un portal de gran alcance, este artículo supone una gran victoria para los que luchan contra la legalización del aborto en la Argentina. Allí se da cuenta del resultado de la exposición de Mónica del Río, incansable batalladora en estos temas, que es nada más ni menos que el reconocimiento oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre las cifras reales de muerte por abortos registrados en el país en 2016. Fueron 31 casos. Y de estos 16 que se describen como "abortos no especificados". 

Adelante la Fe

¿No fue durante ese pontificado que notorios y confesos homosexuales a quienes Montini conocía personalmente fueron elevados al episcopado, circunstancia que llevaría a incluso un circunspecto neocón poco sospechoso de cualquier integrismo como George Weigel a reconocer el desgobierno y absoluta incuria a la hora de nombrar a obispos ineptos moralmente durante ese pontificado?

Marcelo González

Uno tiene la impresión, al leer la declaración final y habiendo repasado las entrevistas y los resúmenes de las conferencias, que estos clérigos quieren dar un paso adelante con el pie derecho en la restauración de la Iglesia. Pero a la vez se pisan el zapato con el pie izquierdo.