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Cuando los obispos hablan como políticos progres

Comunicado de la Arquidiócesis de Montevideo

Montevideo, domingo 8 de abril de 2012.-

Al haber terminado estos días de oración y reflexión de  la Semana Santa, el Departamento de Comunicación de la Arquidiócesis de Montevideo, quiere expresar su absoluto rechazo a la referencia  sobre Nuestro Señor Jesucristo manifestada por el Sr. Ministro de Defensa Nacional Eleuterio Fernández Huidobro el miércoles 29 del pasado mes, así como a las ofensas hacia la Iglesia y el Sr. Arzobispo, contenidas en la  carta de respuesta que el Sr. Ministro dirigió al Sr. Obispo de Minas Jaime Fuentes, publicada en la mañana del  Jueves Santo.

También quiere rechazar la calificación de “ideas fundamentalistas” expresadas por el Sr. Subsecretario de Salud Pública acerca de las declaraciones del Sr. Arzobispo el Jueves Santo, en las que Mons. Nicolás Cotugno reiteró que: la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su muerte natural, es un elemento esencial de  la doctrina de la Iglesia. En definitiva es la tutela del primer derecho humano que es el derecho a la vida.

El lenguaje usado por los mencionados integrantes del Poder Ejecutivo, fuera de tono, ofensivo y discriminatorio,  en nada contribuye a la sana convivencia social, responsabilidad esencial de un gobernante.


Comentario Druídico: ¿Por qué "discriminatorio"? ¿Por qué usamos los términos ideológicos del enemigo? ¿No es conforme a las enseñanzas evangélicas decir "un gravísimo pecado", que "atenta contra la Ley de Dios"? 

Si mal no recuerdo, el obispo en cuestión también condenó la homosexualidad, como corresponde a un cristiano y a todo hombre de recta moral. De esto, ni mú. 

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Marcelo González

Las cosas pasan en montón y a gran velocidad. Los días se suceden casi sin que los podamos contar. Gran excitación entre los que siguen los acontecimientos de la Iglesia en este Centenario cargado de esperanzas sobrenaturales frente a una realidad que destroza todas las esperanzas humanas. Nos tienta el error de anticiparse a la Providencia.

Editor y Responsable

Varias veces, desde estas páginas hemos pedido a los católicos más tradicionales, a los que desde el tradicionalismo solemos llamar "conservadores" o, en la Argentina más comunmente "línea media", un reconocimiento de la virtudes de Mons. Marcel Lefebvre. Y también de la obra providencial que su instituto realiza en el mundo entero.

Editor y Responsable

El 11 de febrero de 1858, Bernadette, una niña de catorce años, recogía leña en Massbielle, en las afueras de Lourdes, cuando acercándose a una gruta, un viento la sorprendió y vio una nube dorada y a una Señora vestida de blanco, con sus pies descalzos cubiertos por dos rosas doradas, que parecían apoyarse sobre las ramas de un rosal, en su cintura tenia una ancha cinta azul, sus manos juntas estaban en posición de oración y llevaba un rosario.

Editor y Responsable

El 29 de enero de 2017, Mons. Bernard Fellay otorgó una entrevista a un programa de radio de una cadena independiente de Francia. Durante ese breve diálogo el Superior General de la FSSPX respondió algunas preguntas que dieron pie a interpretaciones en el sentido de un cercano final de las largas negociaciones para una regularización canónica.

Marcelo González

Francisco envía un vídeo al Super Bowl. ¿Para qué? Para elogiar las virtudes naturales del deporte, precisamente allí donde, si algo está ausente, es el deporte. En el Evangelio se describe esta forma de prédica con una expresión dura: “dar perlas a los cerdos”.

Prof. Roberto de Mattei

Contra la evidencia, poco se puede argumentar. La mano tendida por el papa Bergoglio a la Fraternidad San Pío X es la misma que cae en estos días sobre la Orden de Malta y sobre los Franciscanos de la InmaculadaEl asunto de la Orden de Malta ha concluido con la rendición incondicional del Gran Maestre y la vuelta al poder de Albrecht von Boeslager y del poderoso grupo alemán al que representa.

P. José María Mestre Roc FSSPX

El elemento primordial de la justicia original era la gracia sobrenatural, de la que se derivaban los dones preternaturales. Perdida la justicia original, el pecado original ha de tener como elemento principal la privación de esa misma gracia, de la que se deriva el desorden en que quedan nuestras facultades como consecuencia de esta privación.