San John Wayne, ora pro nobis

A 33 años de la muerte de "Duke"
El Duque, un «católico cardíaco»
]]>El sacerdote que bautizó a John Wayne también era converso]]>                           

El bautismo «in articulo mortis» del actor más carismático de la historia del cine fue el punto final de una vida rondando la Iglesia.

Los más devotos de John Wayne, huérfanos para siempre, han celebrado esta semana -el lunes, para ser exactos- el aniversario de su muerte. Treinta y tres años ya sin The Duke [El Duque], que falleció el 11 de junio de 1979 a los 72 años tras protagonizar una de las carreras más brillantes en la historia de Hollywood.

Presbiteriano de nacimiento, quiso entrar en la Iglesia católica en el lecho de muerte, y a su llamada acudió el capellán del Centro Médico de UCLA (Universidad de California - Los Ángeles), el paulino Robert Philip Curtis.

Católico cardiaco

John Wayne se casó tres veces y se divorció dos, y a pesar de que su vida no se amoldó en ese sentido a la doctrina católica, siempre se sintió cercano a la Iglesia. Sus tres esposas fueron de origen hispano, las tres católicas, y bautizó católicos a los siete hijos que tuvo con todas ellas, quienes hicieron lo propio con sus 21 nietos. ]]>Uno de ellos, Matthew Muñoz, es incluso sacerdote en California]]>.

Del mismo modo, los amigos que hizo el actor en Panamá, México y Perú, lugares de nacimiento de sus tres mujeres, relataban la admiración que sentía por las certezas que les proporcionaba su fe católica. Wayne, de hecho, se denominaba a sí mismo muchas veces "católico cardíaco", forma humorística que designa a personas que retrasan su conversión hasta el último momento.


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Junto al católico de siempre Gary Cooper

Visitado por un obispo...                  

Fue su caso. La noticia saltó a los tres días de morir: El Duque había sido recibido en la Iglesia. Su hijo mayor, Michael, explicó entonces a la prensa (puede verse en los despachos de Associated Press y de United Press del 14 de junio de 1979) que un mes antes de su muerte el arzobispo de Panamá, Marcos McGrath, le visitó en su domicilio: "Hablaron largo y tendido. Y el pasado sábado, cuando papá sufría mucho y las cosas se pusieron feas, mi hermano Patrick le preguntó si quería ver a un sacerdote. Papá dijo: ´Sí, creo que es una buena idea´. Y llamamos al padre Robert Curtis. Yo no estaba en la habitación cuando el padre Curtis le administró los últimos sacramentos. Fue el sábado o el domingo. Ignoro cómo caracteriza técnicamente la Iglesia una conversión, pero papá murió en la Iglesia. Murió como católico. Y sé que siempre se llamó a sí mismo católico cardiaco".

Poco después, el mismo padre Curtis confirmó esta información: "John Wayne fue recibido en la Iglesia católica el día antes de morir", dijo, aunque a las preguntas que le hicieron los periodistas no ofreció más explicaciones por tratarse de "un asunto personal entre el sacerdote y el penitente"     

...y bautizado por un converso          

El caso es que también el padre Curtis era converso. Era un líder nato al estilo americano: nacido en la costa Este, en Maryland, era un buen estudiante, presidente de su fraternidad, entrenador del equipo de baloncesto... Luego sirvió en las Fuerzas Aéreas y cuando se licenció estudió en la Escuela de Arte Dramático de Nueva York para convertirse en actor. Luego se trasladó a Los Ángeles para hacer carrera en Hollywood, pero como tantos otros jóvenes con esa misma aspiración, fracasó.                        

Un día asistió a un retiro espiritual en Montserrat (California), y su vida dio un vuelco. Primero se convirtió al catolicismo, y luego quiso entregarse por completo a Dios. Ingresó en los paulinos, a quienes admiraba por su intensa labor en los medios de comunicación... incluida una productora cinematográfica. Cuando se ordenó sacerdote, mató el gusanillo de haber sido actor convirtiéndose en consejero espiritual y amigo de muchos de quienes habrían sido sus rivales, entre ellos Cary Grant y por supuesto John Wayne.                               

Murió el 17 de noviembre de 2004, tras pasar a la historia, con esas breves declaraciones de 1979, por haber llevado hasta las puertas del cielo al actor más admirado de todos los tiempos.

Fuente: ]]>Religión en Libertad]]>

Comentario Druídico:    Para evitar escándalos, mejor ponemos entre comillas lo de "san", pero, dadas las circunstancias y para quienes hemos visto con placer la muchos de sus filmes (The Quiet Man,  La Diligencia, El Dorado, Fuerte Apache...) resulta indudable que este hombre amaba y respetaba lo católico, hispano o irlandés. Y fue el actor estrella de un grande director católico, John Ford, católico e irlandés de cepa.  No digo que no fueran pecadores, digo que sus obras transpiran simpatía y por momentos apología de lo católico y tradicional. 

Hace tres días hice referencia a mis alumnos de la figura de "san" John Wayne, lo que causó un cierto estupor. Les expliqué los motivos. Se bautizó in artículo mortis después de una vida desarreglada en algunos aspectos graves, pero esencialmente amiga de los católico. Los efectos del bautismo son el perdón de TODOS los pecados y la remisión de todas la PENAS.  Al cielo derecho. 

En la fotografía, junto a ]]>Gary Cooper,]]> otro católico converso poco antes de morir, dos años. Bueno, hasta en Hollywood puede haber gente buena y de vida virtuosa... o de muerte virtuosa, lo cual es muy difícil que ocurra si no se han hecho en vida algunos actos de proclamación y defensa de las cosas buenas.

Nota del Editor: El Druida escribió también "se duda que no haya vuelto a pecar gravemente, puesto que recibió en su lecho de muerte a un obispo posconciliar..." Lo borré porque me pareció una demasía.

Twittet

Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.
Marcelo González

En un artículo titulado “La Gran Comedia de “la Vida” publicado el 27 de febrero de este año expresé mis reservas a lo que creo es como mínimo un enfoque equivocado al desafío de las ideologías feministas, abortistas, de género, etc. En particular contra el aborto, cuando se anunciaba una marcha que resultó multitudinaria, extraordinaria y sorprendente, una marcha que demostró que el rechazo al aborto es muy fuerte en la sociedad argentina. 

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo