Sobre la Creatividad y otras Salvajadas Litúrgicas

Interesantes admisiones del Card. Cañizares

La “creatividad salvaje” posconciliar a provocado la ruptura con los lefebvristas, asegura el Card. Cañizares.

Después del Concilio Vaticano II (1962 – 1965), la “creatividad salvaje” de ciertas experiencias litúrgicas ha “exasperado” a una parte de la Iglesia y dio lugar a la “ruptura” entre Roma y los fieles de Mons. Marcel Lefebvre, estima el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El Cardenal Antonio María Cañizares se ha expresado así durante una conferencia sobre la reforma litúrgica posconciliar, en Roma, la tarde del 15 de enero de 2013.
Cuando la constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, sobre la reforma litúrgica fue aprobada en diciembre de 1963, algunos hicieron las “experiencias” de una “creatividad salvaje”, poco respetuosa del “espíritu del concilio”, ha explicado el Cardenal Cañizares al término de un ciclo de encuentros propuestos por la embajada de España ante la Santa Sede. El alto prelado también lamentó que tales excesos hayan movido a la “ruptura” con una parte de la Iglesia. En efecto, a los ojos del prelado español, esta “mala interpretación” del texto conciliar ha “exasperado” a algunos, provocando la separación realizada por Mons. Lefebvre en 1988, con la ordenación de los cuatro obispos sin mandato pontificio.
Según el prefecto, en la época del Concilio Vaticano II,  “cambio” era una “palabra mágica” mientras que la “renovación litúrgica debe inscribirse en la continuidad”, para no correr el riesgo de hacer de la reforma una “caricatura”.

El Concilio no ha ofrecido tanto “cambios” como, más bien, una “visión” de la liturgia “en continuidad con la tradición de la Iglesia y la reflexión teológica”  realizada sobre este tema, prosiguió el Cardenal Cañizares. Según él, “los cambios son la consecuencia de esta reflexión teológica en el interior de la tradición” y a continuación del “movimiento litúrgico” iniciado en Francia en el siglo XIX por Dom Prospero Guéranger (1805 -1875), que puso su empeño en profundizar la liturgia para extraer la sustancia, a fin de hacerla conocer y amar.

Renovar el sentido litúrgico

«Incluso los mismos que siguen a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, aquellos que participan de una misa celebrada correctamente, ha dicho también el alto prelado, dicen que no había necesidad de esta separación con la Iglesia Católica si este hubiese sido el caso”. El Cardenal Cañizares ha precisado que, conforme a la admisión de Mons. Bernard Fellay, actual superior de la fraternidad, Mons. Lefebvre no hubiese querido esta ruptura si la misa hubiese sido celebrada en todas partes según “la forma más estricta” del nuevo Misal de Paulo VI (1963 – 1978).

Ahora que la nueva evangelización es una prioridad para los católicos, el jefe del dicasterio  considera que no hay “porvenir para la Iglesia, ni para la humanidad sin renovación litúrgica”. “La reforma más urgente es la formación litúrgica, que hace mucha falta y se nota”, subrayó a continuación. Y agregó: “Allí donde los pastores y los fieles tienen una buena formación litúrgica, la vitalidad de las comunidades es más fuerte”.

Le prêtre ne doit pas être le “protagoniste“ d’une “liturgie spectacle“, a encore affirmé le cardinal Cañizares, mais sa messe doit être davantage “comprise, consciente et active“.

El sacerdote no debe ser “protagonista” de una “liturgia espectáculo”, ha dicho el Card. Cañizares, sino que su misa debe ser más “amplia, consciente y activa”.

Preguntado por los periodistas sobre la sensibilidad litúrgica de Benedicto XVI y especialmente por ]]>el reciente retorno del fanón papal]]>, ornamento tradicional, el Cardenal Cañizares estimó necesario “observar las celebraciones papales como un modelo a seguir”. “El papa enseña no solamente con sus palabras, sino también con sus gestos, y este modo de celebrar es un modelo para toda la cristiandad”, concluyó.

Fuente: ]]>I.Media]]>

Comentario Druídico: Resulta interesante que el Card. Prefecto del Culto Divino haga ciertas admisiones.

  1. Que hubo una “creatividad salvaje”, modo elegante de decir que la reforma litúrgica se desmadró por completo. Y no solo hubo, sino que HAY actualmente, como en los peores tiempos.
  2. Pero no admite que esa “creatividad salvaje” no fue puesta en caja, ni tampoco que la liturgia tradicional fue desterrada por medio de una prohibición de hecho de la cual se ha comenzado a salir a partir de la Summorum Pontificum.
  3. Admite que este fue uno de los punto que motivaron la ruptura con la FSSPX, pero no admite que a la FSSPX en su momento no se le permitió conservar la liturgia tradicional porque había que darle exclusividad a ese hijo del Concilio que fue el Novus Ordo. Del cual, dicho sea de paso, no admite ningún error. Ni siquiera en las traducciones ni en la incorporación de cientos de “plegarias eucarísticas” en todo el mundo. ¿Por qué simplemente el Papa no la prohibió? ¿Por qué el Papa indultó la comunión en la mano así como otros abusos? Por qué la liturgia oficial de Paulo VI, pero sobre todo de Juan Pablo II fue un modelo de abusos, de los que se podrían enumerar decenas, con fotos y todo?
  4. Admite que donde hay sentido de la liturgia y se celebra conforme a la estricta disposición, las comunidades son más vigorosas. Esto es irrefutable. Clama a gritos. No solo fe más sólida, sin mejores costumbres y fecundidad de vocaciones.
  5. No admite el buen Cardenal Cañizares que además de la liturgia (cuyo problema de fondo excede largamente los abusos) está el problema de los puntos conciliares inconciliables con la Tradición.
  6. Finalmente, admite Prefecto de la liturgia, que la reforma más urgente, indispensable para la supervivencia de la Iglesia y de la humanidad misma es la formación litúrgica. Notable, porque el efecto más crudo de la reforma litúrgica ha sido la destrucción de toda norma litúrgica en los hechos, y la abolición de todo estudio serio y práctica rigurosa de la liturgia en los seminarios.

Bueno, bastante ha admitido el Cardenal Cañizares, pero no ha admitido lo esencial. Seguiremos esperando.

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