Defensa de las Catedrales bonaerenses 2013 (Primada de Bs. As. y La Plata)

Contra las agresiones de abortistas y partidos de izquierdas

Aclaración necesaria: advierto que hay quienes atribuyen esta crónica a Panorama Católico. La recibimos como colaboración y la firmamos con el nombre de quien la evió, persona que  luego pidió se retirara, presumimos porque no era suya su autoría. Tampoco es  nuestra. Otros se han de que Panorama les reprocha su ausencia en las defensas, pero que tampoco fueron convocados como habitualmente. Me sumo a esta observación. Si hubo convocatoria, no fue muy amplia. 

 

“De nuevo estamos, Patria mía, en esto.

Tú, separada, sola, suplantada.

Yo, como siempre, tuyo y en mi puesto.”

Jorge Vocos Lescano

Los días viernes 27 y sábado 28 de septiembre de este Año del Señor, un pequeño grupo de católicos hicieron posible una doble victoria al defender con éxito las dos principales catedrales de Buenos Aires: la Catedral Primada y la Catedral de La Plata, contra el intento claro de profanación de los tenebrosos grupos sindicales, abortistas, universitarios y políticos varios que, con la excusa de conmemorar un nuevo aniversario del perturbador y criminal Día por la Despenalización y Legalización del Aborto” (28 de septiembre), programaron de forma explícita y pública el brutal asalto a los dos templos. Conocimiento que, digamos de paso, hace más culpables a los que omitieron asistir en la defensa de los templos mencionados: el que avisa no traiciona, dice el dicho, y en esta ocasión, puestos en sobre aviso (nobleza obliga reconocer en este caso la honestidad de la izquierda que hace pública su información), los católicos prefirieron pasar un fin de semana sin sobresaltos.

Como la amargura por la deserción de los buenos, que al parecer se olvidaron de los episodios de Posadas y la Catedral Primada el año pasado, y no lograron realizar un proceso cognitivo sencillo que los llevara a relacionar la acción criminal de los alumnos del colegio Nacional de Buenos Aires esta semana en la Iglesia de San Ignacio de calle Bolívar con otro posible asalto del mismo tenor dos días después; decimos, para no quedarnos en esas consideraciones, simplemente pasamos a resumir una sencilla estadística de los sucedido estos dos días, y que el que quiera leer, que se quede.

El pequeño grupo de católicos (pusillus grex).- Eran de La Plata, Bella Vista, algunos de la misma Capital Federal, quienes desafiando el frío y la lluvia, sin más armas que el Santo Rosario, las banderas argentinas y algún que otro cartel que defendía al Niño por Nacer, a la Santa Iglesia o a la Patria. También tenían los puños para repeler alguna insolencia pretendida o realizada contra alguna de las chicas presentes en el lugar, lo mismo que para los pocos zurdos audaces que amagaron con entrar a pintar. No mucho más. “¡Y los Ángeles Custodios!”, como le gritó uno de los valientes muchachos en Capital Federal a un flaco marxistoide barato que se le burlaba con el pretexto de que eran pocos católicos. Un poco más numerosos en La Plata que en Capital Federal. Curas no hubo. Seminaristas tampoco.

El Arzobispo Primado y el Arzobispo de La Plata.- Se limitaron a solicitar el operativo policial por vía telefónica. Bravos operadores del numeral y el asterisco. ¿Quedarán en la historia por el uso varonil del aparato de comunicaciones? Fuera de lo cual, no creemos tanto en la influencia de los prelados como en la necesidad de Macri o Scioli de no quedar escrachados con la profanación de otro templo, luego del chiste de los muchachos del colegio Nacional esta semana. No sea cosa de enemistarse con el Papa para no bajar la “imagen positiva" en la "intención de voto”.

Los operativos policiales.- En la Catedral Primada, la Policía Federal se comportó de forma intachable. Fue conmovedor ver como muchos efectivos rezaban el Rosario junto a los defensores. Luego, el Jefe del Operativo dispuso custodia para un grupo de estos chicos mientras iban a buscar el vehículo que los trasladaba, cosa de no caer en alguna emboscada del malevaje marxista. Alto valor de los policías, y evidentemente, mucho más arriesgados en esto que la clerecía cobarde, que permaneció oculta.

                                   En la Ciudad de La Plata la historia fue otra. Iniciados los preparativos para la defensa, se presenta como Jefe del Operativo un matón encamperado con las insignias de la Policía Bonaerense, que a los gritos pedía que se desalojara el atrio de la Catedral, donde “no quería a nadie”, y mucho menos “esas banderas”, refiriéndose a las banderas argentinas, dicho lo cuál comienza a patear con las botas una bandera argentina de ceremonias, arrojándola con el impulso por los escalones de la Catedral. Envalentonado el palurdo, no esperaba la reacción valiente de dos o tres muchachos que le pidieron explicaciones del accionar por el cual se prohibía en Territorio Nacional el uso de insignias patrias, cuando a metros de allí se alza sobre la calle una gigantesca bandera argentina, al tiempo que los grupos abortistas marchan exhibiendo siniestras figuras de los terroristas marxistas más conocidos y trapos con oscuras inscripciones. Un poco a los gritos, un poco guapeando sin saber cual iba a ser la reacción de la bestia uniformada, se le avisó de forma enérgica que nadie se movía de la Catedral, que era de los católicos, dicho lo cual, se nos permitió quedarnos, pero con una curiosa adición: La custodia policial, vista nuestra cadena humana, y pidiendo permiso, se dirigió raudamente a posicionarse ¡detrás nuestro! Así quedamos, expuestos a la buena de Dios por el gesto gentil del demente Jefe del Operativo, “custodiando” a la bizarra Policía Bonaerense, para que nada les sucediese. Podrán ver las fotos para mayor deleite. Podemos agregar más, pero no hay que gastar pólvora en chimangos. Se le requirió el nombre al bravo comandante del operativo, pero lo mantendremos en silencio para alguna otra ocasión. Como apostilla, la horda burgués-comunista le robó, por medio de un arrebato, una cadena muy valiosa a uno de los varones que custodiaban la Catedral, pero tampoco en eso la policía quiso intervenir, quizá por el fastidio que suponía comenzar a trabajar cuando estaban tan cerca de concluir la jornada: ¡El adicional ya estaba cumplido! ¡Clink caja!

Los abortistas.- Muchos menos que el año pasado. Era un poco gracioso, pues ellos nos gritaban: ¡cada vez son menos! Siendo que ellos también lo eran. Evidentemente este año les cortaron la financiación y se fracturaron organizativamente por las elecciones de Octubre. ¿Violencia? Como siempre, muy agresivos, tensando al limite la posibilidad de disturbios y violencia. De hecho, ¿qué se puede esperar del marxismo, si no es caos y destrucción? No dejaron barbaridad por proferir, atropello por cometer, robo de rosarios, manotazos, escupidas (con la lamentable experiencia de tener que ver a las mujerucas que los acompañan escupir… y escupir mal, para peor). Pero el atropello que querían cometer no lo pudieron hacer, y eso les pesa. Por eso, antes de irse vociferaron: “Si el aborto no nos dan / que quilombo que se va armar; les cortamos las rutas / y les quemamos la catedral”. Con la bencina que les quedó guardada, porque esta vez no pudieron. Pero, ¿a Usted le queda alguna duda de que lo van a intentar nuevamente?

El resultado.- Un éxito. Para mayor gloria de Dios. ¡No pasaron! Finalizada la acción de La Plata, última de este binomio combativo, se rezaron las oraciones para ganar las indulgencias del Santo Rosario: Paternoster, Ave María, Gloria Patri,  Credo, y se cantó la Salve Regina y el Cristo Jesús, en Ti la Patria espera. Luego ¡Viva Cristo Rey” y una visita al Santísimo Sacramento en reparación por los ultrajes cometidos contra Nuestro Señor y Nuestra Señora.

¿Y ahora?- Y ahora se viene San Juan, en Noviembre: ¿Será otra deserción de los católicos fieles? ¿Hasta cuándo el tradicionalismo se va a seguir dividiendo entre la falsa tranquilidad burguesa, el cristianismo amariconado y el arte de esquivarle al combate? Milicia es la vida del hombre sobre la tierra, dice Job, y sin embargo... muchos hacen oídos sordos y ojos ciegos a esta realidad sobrenatural…

Mientras tanto, nosotros, pedimos a Dios fuerzas para conservarnos en nuestro puesto sin desfallecer:

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Patria! ¡Viva la Santa Iglesia Católica!

 

Comentario Druídico: Como siempre, felicitar y rendir los honores a los bravos defensores de las Iglesias y de la Fe, porque no se trata solamente de evitar un daño a los edificios, sino una injuria a Dios. Luego, ¿qué decir de los obispos? Más ahora que la política oficial es más blandura frente a los enemigos de la Fe. Recordemos que la Iglesia de San Ignacio, profanada brutalmente, -no se sabe por qué se oculta la grabación de las cámaras de seguridad, aunque se ha sabido que el altar fue como mínimo orinado y defecado, y se presumen cosas peores-. Para reparar este escándalo (sobre el cual el Arzobispo de Buenos Aires no dijo palabra- debería reconsagrarse el altar y la iglesia. Sin embargo se siguen celebrando misas, aunque no en el altar profanado. Y se anuncia, solo desde la parroquia, una "misa de desagravio" que no puede realizarse sobre un altar profanado. 

En fin, la cosa es "no hacer olas". Como en el cuento donde todos estaban hundidos hasta el cuello en una laguna de excrementos. 

Nota: Canon]]>1211  Los lugares]]> ]]>sagrados]]> ]]>quedan]]> ]]>violados cuando, con escándalo]]> de los ]]>fieles]]>, se ]]>cometen]]> en ellos ]]>actos]]> ]]>gravemente]]> ]]>injuriosos que, a juicio]]> del ]]>Ordinario]]> del ]]>lugar]]>]]>revisten tal gravedad]]> y ]]>son]]> tan ]]>contrarios]]> a la ]]>santidad]]> del ]]>lugar]]>, que en ellos no se ]]>puede]]>]]>ejercer]]> el ]]>culto]]> hasta que se ]]>repare la injuria]]> por un ]]>rito]]> ]]>penitencial a tenor]]> de los ]]>libros]]> ]]>litúrgicos]]>.

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Pasó algo maravilloso, que no todos han entendido. El pueblo argentino, democráticamente se alzó contra la oligarquía mundial abortista. El pueblo argentino reaccionó, como dijo el periodista Mariano Obarrio, actor principal en esta victoria, y produjo otra Reconquista, como en las Invasiones Inglesas. Es un hecho político extraordinario, como lo fue Malvinas o 2001.

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Primera entrevista al nuevo Superior General de la FSSPX, don Davide Pagliarani.

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Don Davide (con acento en la a), o sea el P. Pagliarani, es el nuevo Superior General de la FSSPX. Mucha gente se pregunta de dónde salió. ¿Qué significa esta promoción inesperada de un cura raso a la máxima jerarquía? Otros, menos informados todavía, señalan un desorden inaceptable: ¿desde cuándo un simple presbítero va a ser superior de obispos? Estos lefebristas están todos locos.

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Editor y Responsable

En pocas palabras: Pilatos era un pagano, o sea que había en él semillas de verdad, y de hecho se interesó en el tema, porque le preguntó a Jesús “¿qué es la verdad?” Y Jesús no le contestó. No le contestó… no quiero criticar, pero… Encima después lo amenazó con mandarle no se cuántas legiones de ángeles. Tampoco Pilatos podía dejar que atropellen así como así su autoridad. El tema es complejo. Jesús no se dejó ayudar, puso peros todo el tiempo.