Las Catedrales y su Razón de Ser

Crónicas de una peregrinación. Tercera entrega.

Cualquier aparato doméstico contemporáneo hubiera causado una sorpresa enorme a un hombre medieval. Debemos perdonarles su ingenuidad. A la inversa, cualquier catedral medieval debería causar una enorme conmoción al hombre moderno. No es tan fácil perdonarle su indiferencia.

Es que la catedral es un lugar edificado con un propósito que el hombre moderno, en su presunta sabiduría, ignora. Es un lugar de culto. El ignora qué es un lugar de culto porque ignora qué es el culto. Algo debido a Dios, pero ¿qué es Dios, si acaso existe?

Más que los retablos, arcos, espacios, vidrieras, filigranas, sillerías, mármoles, lo que constituye la verdadera causa de admiración de las catedrales es el culto. Porque esos edificios están construidos en torno al culto. El culto es su verdadero cimiento, su razón de ser, el motivo más evidente de su inspiración artística, que por momentos parece angélica.

El culto mismo es un edificio tan monumental como los templos que lo albergaban. Se han conservado muchas catedrales, pero casi no se ha conservado el culto, mucho menos en su esplendor y solemnidad. Sufrimos una versión patética y ruinosa. Ver los actos de ese culto (Novus Ordo) en esas catedrales recuerda en el alma tradicional ciertas admoniciones evangélicas raramente citadas por los pastores actuales.

“No deis perlas a los cerdos”. “No deis el pan de la mesa del padre a los perros”. Los cerdos y los perros, en este caso, son el clero, que tiene monumentos de la Fe para albergar el gran edificio de la Fe, la liturgia, y lo destierran, para hacer de esos lugares pocilgas litúrgicas a su capricho, alabanzas del hombre.

Los medievales recibían esas perlas y las atesoraban en monumentos a cuya construcción y embellecimiento dedicaban vidas enteras, normalmente demasiado cortas para finalizar la obra, de modo que solían proseguirlas hijos y discípulos. Templos y liturgia. En nuestro tiempo, al visitar estos testimonios de un pasado glorioso, la mayoría procede como los cerdos de la advertencia evangélica: las olfatea con el interés de sacarles algún provecho. Ni aún la admiración estética es suficiente para los templos, si no suscita cierta luz sobre Dios y una civilización que centró su vida en Él… ¿Qué ceremonias albergaban estos espacios iluminados por el cielo? ¿Por qué tanta riqueza desplegada en honor a Dios? ¿Cuál es el alma de estos cuerpos bellísimos y misteriosos?

Europa es un Edén de maravillas cristianas, guardadas en custodia para que una piara de turistas camine por ellas con paso de cerdo. Y los custodios de la piara les echen bellotas.

Recordemos que Medio Oriente y África del Norte fueron un paraíso del cristianismo y ahora son un desierto donde se intenta secar los pocos oasis que han quedado.

Europa puede llegar a ser otra África del Norte. En no mucho tiempo. Sólo se salvará por el culto. Y si quieren encontrar el culto, deben buscar en la razón de ser de esos edificios maravillosos.

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Marcelo González

Uno tras otro, los hechos que produce la agenda de Francisco y los escándalos que estallan en derredor de su persona nos superan, debemos confesarlo. Este es un pontificado insalubre. Si los tiempos no se abrevian, terminaremos todo muertos o dementes. Por uno u otro motivo.

Antonio Caponnetto

Gracias te doy Dios mío porque siendo un grumete me has dejado ser parte de esta fiel romería...

Juan Carlos Monedero (h)

El año se abrió con estos dos claros ejemplos de Corrección Política, estasdemostraciones de fuerza del lobby abortista, cuya naturaleza se comprende a la luz de otros casos anteriores, no tan lejanos en el tiempo.

Marcelo González

Como hijos de los gentiles, “reconozcamos en los magos adoradores las primicias de nuestra vocación  y de nuestra fe, y celebremos con corazones dilatados por la alegría los comienzos de esta dichosa esperanza, pues desde este momento se inicia nuestra entrada en la celestial herencia de los hijos de Dios”.  San León Magno, Papa.

Marcelo González

Se ha dicho con frecuencia: Fátima es una epifanía, una manifestación luminosa que prepara a los creyentes para vivir los tiempos más oscuros de la era cristiana. Así como la fiesta del 6 de enero celebra la revelación de Dios, en su Persona encarnada, a representantes de los gentiles.

Editor y Responsable

En este año cargado de noticias tristes y humanamente desesperanzadoras sobre la marcha de los asuntos eclesiásticos, nos ha parecido prudente insistir poco en las noticias, sino más bien opinar con una cierta pretensión de análisis, alentar la esperanza y recordar (también a nosotros mismos) los deberes de un buen católico en todo momento.

Sandro Magister

Navidad de tensión este año en el Vaticano, justamente mientras el papa Francisco, en el discurso de saludos a la curia, se la tomó con los que el definió como "traidores" y "aprovechadores" – los primeros ya "delicadamente" despedidos por él y los segundos amenazados con ser despedidos –, le han caído encima nuevos clamorosos goles en contra. Al menos tres.