Francisco a Contraluz

Bajo la apariencia del éxito, fracasa hasta en las medidas administrativas

Las perspectivas de un fin exitoso del Pontificado de Francisco (según sus propios criterios de éxito) parecen complicarse mucho.

En estos días supimos que los cuatro cardenales autores de las famosas “dubia” habían enviado en abril un pedido de audiencia al pontífice para plantear la necesidad de esclarecer los puntos doctrinales gravísimos que están en juego en su Exhortación Apostólico Amoris Laetitia. Lo supimos porque, ante la falta de respuesta, ellos mismos lo dieron a publicidad.

El texto, ]]>difundido por Sandro Magister]]> es el siguiente:

Beatísimo Padre:

Es con cierta trepidación que, en estos días del tiempo pascual, me dirijo a Su Santidad y lo hago en nombre de Sus Eminencias los Cardenales Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Joachim Meisner y mío personal.

Deseamos, ante todo, renovar nuestra absoluta dedicación y nuestro amor incondicional a la Cátedra de Pedro y a Su Augusta persona, en la que reconocemos al Sucesor de Pedro y Vicario de Jesús: el «dulce Cristo en la tierra», como amaba decir Santa Catalina de Siena. No nos pertenece lo más mínimo la postura de quienes consideran que la Sede de Pedro está vacante, ni de quienes quieren atribuir a otros la indivisible responsabilidad del "munus" petrino. Nos mueve sólo la conciencia de la grave responsabilidad proveniente del "munus" cardenalicio: ser consejeros del Sucesor de Pedro en su soberano ministerio. Y del Sacramento del Episcopado, que "os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo" (Hch 20, 28).

El 19 de septiembre de 2016 le entregamos a Su Santidad y a la Congregación para la Doctrina de la Fe cinco "dubia", pidiéndole que disipara las incertezas y clarificara algunos puntos de la Exhortación Apostólica post-sinodal "Amoris Laetitia".

No habiendo recibido respuesta alguna por parte de Su Santidad, hemos decidido solicitarle, con respeto y humildad, audiencia juntos si le parece bien a Su Santidad. Adjuntamos, como es la praxis, una Hoja de Audiencia en la que exponemos los dos puntos sobre los que deseamos conversar con Usted.

Beatísimo Padre:

Ya ha transcurrido un año desde la publicación de "Amoris Laetitia". En este periodo se han publicado ciertas interpretaciones de algunos pasajes obviamente ambiguos de la Exhortación post-sinodal, no divergentes de, sino contrarios al Magisterio permanente de la Iglesia. A pesar de que el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado en distintas ocasiones que la Doctrina de la Iglesia no ha cambiado, han aparecido numerosas declaraciones individuales de obispos, cardenales e incluso conferencias episcopales que aprueban lo que el Magisterio de la Iglesia no ha aprobado nunca. No sólo el acceso a la Santa Eucaristía de quienes objetiva y públicamente viven en una situación de pecado grave y quieren permanecer en ella, sino también una concepción de la conciencia moral contraria a la Tradición de la Iglesia. Y, así, lo que sucede -¡qué dolor es constatarlo!- es que lo que es pecado en Polonia es un bien en Alemania, lo que está prohibido en la Archidiócesis de Filadelfia es lícito en Malta. Etcétera. Nos recuerda la amarga constatación de B. Pascal: "Justicia en este lado de los Pirineos; injusticia en el otro; justicia en la orilla izquierda del río, injusticia en la orilla derecha".

Numerosos laicos competentes, profundamente amantes de la Iglesia y firmemente fieles a la Sede Apostólica, se han dirigido a sus pastores y a Su Santidad para ser confirmados en la Santa Doctrina en relación a los tres sacramentos del Matrimonio, la Confesión y la Eucaristía. Y, precisamente en estos días, en Roma, seis laicos procedentes de cada continente han propuesto un seminario de estudio que ha tenido bastante participación, con el significativo título: "Aportar claridad".

Ante esta grave situación, que está dividiendo a muchas comunidades cristianas, sentimos el peso de nuestra responsabilidad, y nuestra conciencia nos impulsa a pedirle humilde y respetuosamente audiencia.

Pedimos a Su Santidad que se acuerde de nosotros en sus oraciones, como nosotros le aseguramos que haremos en las nuestras. Y le pedimos el don de Su Bendición Apostólica.

Carlo Card. Caffarra

Roma, a 25 de abril de 2017
Fiesta de San Marco Evangelista

*

HOJA DE AUDIENCIA

1. Petición de clarificación de los cinco puntos indicados por los "dubia"; razones de dicha petición.

2. Situación de confusión y desconcierto, sobre todo en los pastores de almas, los párrocos "in primis".

Como se ve, no parece haber razones “disciplinarias” para negar esta audiencia. El problema es que Francisco camina sobre el filo de una navaja, y si cae hacia un lado o el otro, se va a ver en serios problemas. Si aprueba la neodoctrina incurre en herejía formal. Si reafirma la doctrina tradicional, se alza en contra a todos los episcopados liberales, los medios internacionales y los centros de poder mundial. Esto dicho más allá de lo que él crea o desee, que es otro juicio.

A propósito de esto, Nicola Bux, un destacado miembro de la curia bajo Benedicto ha hecho un planteo público en términos muy contundentes al ]]>National Catholic Register]]>, uno de los periódicos más importantes del catolicismo norteamericano. El obispo habla allí de una gravísima crisis de Fe, de apostasía del clero y afirma que Francisco nunca podrá imponer disciplina si no restablece la claridad en la doctrina. Aclaremos que Mons. Bux es, al menos en público, sumamente benévolo con el Concilio Vaticano II, al que cita permanentemente en una línea de “hermenéutica de la continuidad”.

El Catholic Herald de Gran Bretaña, a su vez, toma una línea cada vez más crítica sobre el pontificado actual. Por otro lado da lugar destacado a las noticias sobre la expansión ]]>de la liturgia tradicional]]>. Pero en particular sobre el tema Amoris Laetitia publica en estos días un artículo de un sacerdote diocesano, P. Alexander Lucie-Smith, de estricta fidelidad a los documentos de Juan Pablo II, con un título más que llamativo: “]]>Si las dubia no son respondidas, las consecuencias podrían ser catastróficas”]]>.

Hoy estalló, en otro orden, un nuevo problema que en realidad es más que conocido entre los que siguen el funcionamiento de la Curia Romana y las reformas de Francisco: renunció el Revisor General del Vaticano, el Dr. Libero Milone, y viene siendo ya el tercero que no quiere “firmar los balances” de los manejos financieros de la Curia bajo Francisco. ]]>Al Papa Francisco no le salen las cuentas]]>, titula Infovaticana. Parece que hay ciertas cuestiones financieras, no lejanas a los episodios de la Orden de Malta, con euros que van y vienen sin mucho control, además de un caótico estado administrativo de los hospitales e institutos de salud de Italia que pertenecen a la Iglesia.

Hay, a la vez, dos diócesis con su clero en estado de rebeldía contra sus respectivos obispos, en Nigeria, ]]>la diócesis de Ahiara]]>, y en Indonesia, ]]>renuncian 70 sacerdotes simultáneamente]]> en protesta por la vida escandalosa de su obispo, en la diócesis de Ruteng. Se quejan de que este prelado es un bon vivant, está grotescamente amancebado y además proteje a una parte del clero reconocida por sus vicios.

Este es un resumen actual de sus problemas, a vuelo de pájaro. Impresiona que este pontificado de opaca aún en sus propósitos menos sobrenaturales.

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