El Secreto Admirable del Santísimo Rosario

No hay problema, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario.

Martes y Viernes. Se contemplan los misterios dolorosos, a saber:

la Agonía de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos,

La flagelación,

la Coronación de Espinas,

el Camino del Calvario y

la Muerte de Nuestro Señor en la Cruz.

Los frutos de cada misterio son, respectivamente,

la Contrición por los pecados,

la mortificación de los sentidos,

la mortificación del orgullo,

sobrellevar con paciencia las tribulaciones y

el don de sí para la obra de la Redención. 

¿Rezamos habitualmente el Santo Rosario? Si no, es hora de comenzar con este, el único remedio para nuestras almas, para los problemas familiares y sociales, y también para alcanzar la verdadera paz en el mundo. 
Y es el remedio único porque la Santísima Virgen nos advierte que Dios ha querido dar una particular eficacia a esta oración en los tiempos presentes. Enseñanza que la Iglesia ha aprobado y venerado desde siempre.

 

Nota. Puede descargarse al pie el libro de San Luis María Grignion de Montfort, gran apóstol mariano, El Secreto Admirable del Santísimo Rosario.

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Marcelo González

Hace algunos meses, en preparación de este año del Centenario de Fátima escribí un texto titulado “Francisco a Vuelo de Pluma”. Quisiera ahora reflejar en éste las impresiones que me ha causado una larga lectura de textos y trabajos dedicados a la mayor y más longeva de los videntes de la Cova da Iría en 1917.

El mensaje de Fátima es, sí, un mensaje de amor, pero a la vez y por lo mismo es un mensaje de rigor, de severidad, de seriedad. Después de la aparición, los pastorcitos de Fátima dejaron de jugar. Dejemos entonces de jugar.

Editor y Responsable

¿A quién se le ocurre convocar una jornada de oración a lo largo de toda su frontera, apenas 3000 kms.? ¿A quién se le ocurre anunciar que un millón de personas va a responder a ese llamado? 

Editor y Responsable

¿Es que perdió su rumbo
la nave de la Iglesia? ¿Es que a porfía
se nos ha puesto a andar de tumbo en tumbo
ebria y alzada la marinería?

Marcelo González

Lo único claro es la confusión.

Prof. Roberto de Mattei

La Correctio filialis no es sino la punta de un inmenso iceberg de descontento por la desorientación que impera actualmente en la Iglesia. 

Editor y Responsable

¿Por qué hacemos esto? Lo hacemos porque hay evidencias científicas indiscutibles y, además, porque Nuestro Señor Jesucristo fue un niño por nacer, formado virginalmente por la acción del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María.