El Dueño de la Vida, muerto, reina hoy vivo

Cristo ha resucitado verdaderamente

 

La más antigua de las secuencias en uso es la de Pascua, Victimae paschali, «A la Víctima pascual rindan alabanza los cristianos...», compuesta en el s. XI por Vipo, capellán del emperador Conrado II, en la que no se sabe qué admirar más, si la simpática sencillez de una poesía rudimentaria y juguetona o la inspiración de su melodía tan indisolublemente asociada a las palabras y tan embebida de alegría pascual que no cabría sustituirla por otra más moderna. Consta de dos partes: en la primera se canta el misterio de Pascua en el que, al estilo de un torneo medieval, se presenta el duelo entre la Muerte y la Vida con el resultado final de que «el Dueño de la Vida, muerto, reina vivo»; en la segunda parte se entabla un diálogo entre los fieles y María Magdalena, cuyo testimonio sobre la resurrección confirma la fe pascual de la comunidad: «¡Sabemos que Cristo verdaderamente ha resucitado de entre los muertos! ¡Tú, Rey victorioso, apiádate de nosotros!», esbozo dramático que dio lugar a representaciones escénicas en las que niños en el papel de las tres Marías o de ángeles y algunos clérigos como apóstoles acudían al monumento vacío al finalizar los Maitines en la mañana del domingo de Resurrección.

Fuente del texto: ]]>Mercaba]]>

 

 

Victimae Paschali
laudes immolent Christiani.
Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit
peccatores.
Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.
Dic nobis Maria,
Quid vidisti in via?
Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis:
Angelicos testes,
sudarium et vestes.
Surrexit Christus spes mea:
praecedet suos in Galilaeam.
Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere:
Tu nobis, victor Rex miserere.
Amen. Alleluia.

 

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Marcelo González

Don Davide (con acento en la a), o sea el P. Pagliarani, es el nuevo Superior General de la FSSPX. Mucha gente se pregunta de dónde salió. ¿Qué significa esta promoción inesperada de un cura raso a la máxima jerarquía? Otros, menos informados todavía, señalan un desorden inaceptable: ¿desde cuándo un simple presbítero va a ser superior de obispos? Estos lefebristas están todos locos.

Marcelo González

Se percibe un cierto temblor de mitras. El optimismo y la componenda comienzan a desdibujarse. Parece que no alcanza con dejarles el campo libre y ponerse a un costado. Cuando ocupen el campo vendrán a degollar a los que estén mirando resignados al discurrir inevitable de los tiempos. Es de manual: los tibios le venden la soga a los revolucionarios, que los van a linchar con esa misma soga (Lenin dixit).

Editor y Responsable

En pocas palabras: Pilatos era un pagano, o sea que había en él semillas de verdad, y de hecho se interesó en el tema, porque le preguntó a Jesús “¿qué es la verdad?” Y Jesús no le contestó. No le contestó… no quiero criticar, pero… Encima después lo amenazó con mandarle no se cuántas legiones de ángeles. Tampoco Pilatos podía dejar que atropellen así como así su autoridad. El tema es complejo. Jesús no se dejó ayudar, puso peros todo el tiempo.

Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.