Me Gustaría que el Papa Francisco fuera católico

La reconocida organizadora de ayuda social lamenta que Francisco no hable más de Dios

 

Margarita Barrientos, nacida en Añatuya, Santiago del Estero, la diócesis más pobre del país, expresa estas sorprendentes impresiones. Su educación, en el interior profundo de la Argentina, la muestra heredera de la Fe tradicional y asoma en su modo de expresarse. Pero también es importante recordar quienes fueron los obispos de su ciudad, cabeza del obispado, durante los primeros años de su vida.

Sus modelos sacerdotales han sido Mons. Gottau y Mons. Baseotto. El primero, hombre dedicado a la obra misionera, ]]>realizó una magnífica tarea de evangelización y promoción social]]>. El segundo, además de sus méritos en el mismo sentido que su predecesor, fue el primer obispo en la Argentina que comenzó a celebrar la Misa Tradicional en su diócesis, mucho antes de la Summorum Pontificum

Además, como obispo castrense tuvo su sede impedida por el gobierno de Néstor Kirchner, después que dirigiera una ]]>carta al entonces ministro de Salud, Ginés González García, reprochándole sus iniciativas a favor del aborto, la contracepción y la "educación sexual"]]>. Ni el entonces Arzobispo de Buenos Aires, ni el Episcopado argentino lo apoyaron en su defensa de la doctrina moral de la Iglesia. Fue más bien criticado por sus pares por su "imprudencia". 

Las reacciones que la carta provocó, no solo en los medios periodísticos sino ante el Gobierno mismo, creó un conflicto diplomático con la Santa Sede, a causa la revocación ilegal de su nombramiento y la suspensión del salario que paga el Estado Argentino a los obispos católicos. La Santa Sede no reconoció nunca la legalidad de esta revocación, de modo que Mons. Baseotto permaneció en el cargo hasta su retiro por razones de edad, pero sin posibilidades de ejercer su función.

Es importante recordar esto, porque más allá de que las declaraciones de Margarita Barrientos, que una mujer sencilla, puedan expresarse con lenguaje poco preciso, el espíritu católico aflora con toda claridad. Y ese espíritu se lo debe a su formación familiar y al clero con el que estuvo en contacto durante su infancia y primera juventud.

 

Anexo: 

CARTA DE MONS. BASEOTTO 
AL MINISTRO DE SALUD PÚBLICA


Buenos Aires, 17 de febrero del año 2005


SEÑOR MINISTRO DE SALUD PUBLICA
DOCTOR GINES MARIO GONZÁLEZ GARCÍA


De mi consideración:

Me han hecho llegar la transmisión de una entrevista que Ud. sostuvo con un periodista el 14 de este mes.

Como deja la impresión de que el único Obispo que dice las cosas es el Arzobispo de La Plata, por la presente quiero informarle que sobre el aborto, la anticoncepción, la corrupción de menores, etc, se ha pronunciado el Episcopado Argentino en repetidas ocasiones, y el Papa Juan Pablo II en toda oportunidad que se ofrece. Lo hizo la semana pasada ante la nueva embajadora de Holanda. El 10 de enero decía en el discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede: “En estos últimos años el desafío de la vida se está haciendo cada vez más amplio y crucial. Se ha centrado particularmente en el inicio de la vida humana, cuando el hombre es más débil y debe ser protegido mejor... La posición de la Iglesia apoyada en la razón y la ciencia, es clara: el embrión humano es un sujeto idéntico al niño que va a nacer y el que ha nacido a partir de ese embrión. Por la tanto, nada que viole su integridad y dignidad es éticamente admisible”.

Usted es médico. Sabe perfectamente que el feto en gestación tiene ADN propio, ni del padre, ni de la madre. Suyo propio. Es una persona humana. Al privarlo de la vida se está pisoteando su derecho humano primordial.

La multiplicación de los abortos que usted propicia con fármacos conocidos como abortivos es apología del delito de homicidio... Cuando usted repartió públicamente profilácticos a los jóvenes, recordaba el texto del Evangelio donde nuestro Señor afirma que “los que escandalizan a los pequeños merecen que le cuelguen una piedra de molino al cuello y lo tiren al mar”...

Usted afirma que es para prevenir el SIDA. Todos queremos que nadie sea aquejado por semejante enfermedad. Pero usted sabe –como lo sabe toda persona medianamente informada– que los poros del látex permiten el paso del virus. Y no son la barrera que tanto pregona la industria del látex que mueve cifras millonarias.

Y al facilitarles a los jóvenes e inducirlos a la vida sexual prematura, de hecho los están induciendo a contagiarse de la enfermedad que dicen combatir. ¿Porqué nunca dicen que ser casto, dueño de sí mismo, es el medio más eficaz para prevenir el SIDA? ¿O cree que ningún joven es capaz? ¿No lo están haciendo ya en Estados Unidos, donde ya están de vuelta de esta libertad suicida?

Señor Ministro: lo menos que puedo decir es que es anticientífico propiciar el aborto: asesinato de hombres inocentes; que distribuir profilácticos es propiciar el libertinaje sexual y difundir impunemente el sida, que es ampliar el mercado de los que negocian y lucran con la salud física y moral de nuestra juventud.

Se está contribuyendo a la degradación de nuestra sociedad, con los mismos principios de los emperadores romanos: “panes et circenses”. Pan queda poco si no propiciamos la cultura del trabajo. Circo nos sobra...

A buen entendedor pocas palabras.

Saluda a Ud. atte,


Mons. Antonio Juan Baseotto, profesor de Biología y obispo castrense

Fuente. ]]>Aica]]>

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Editor y Responsable

Pagaba poco porque era una fija. El caballo del comisario. Sorprende por sabido. Muchos no terminaban de creer que este personaje, abismalmente por debajo de los requisitos básicos para ocupar el cargo, podría finalmente ser elevado a esta dignidad. Una verdadera indignidad. Aguer, a su lado, es San Pío X. No es una comparación exagerada. Lo sería si le quitáramos “a su lado”.

El líder cocalero Evo Morales, presidente -con aspiraciones a la eternidad- de la República de Bolivia acaba de felicitar el neocardenal designado por Francisco, nacido, criado y ejercido en esa tierra altiplana. Se trata de Mons. Toribo Ticona, retirado ya y gozando de la paz familiar con su esposa, hijos y nietos.

Prof. Roberto de Mattei

Querer convertir a aquella Iglesia valerosa, dispuesta siempre a vivir al pie del cañón, en una sociedad de cobardes que viven escondidos por vergüenza o por pusilanimidad, sería un ultraje a su virtud. Eran plenamente conscientes de su deber de conquistar el mundo para Cristo, de transformar según la doctrina y la ley del Divino Salvador la vida privada y la pública, donde debía nacer una nueva civilización, surgir otra Roma sobre los sepulcros de los dos Príncipes de los Apóstoles. Y lograron su objetivo.

Juan Lagalaye
Hace dos meses, en esta misma página, aludí a la fundación de la Argentina, señalándola en la primera misa celebrada en su actual territorio -Bahía San Julián- el Domingo de Ramos del 1520. Hoy, en la fiesta de la Santísima Trinidad, entiendo que es necesario evocar la fundación de nuestra ciudad ubicándola en la circunstancia litúrgica en que lo fue en el 1580 y que de de ella recibió el nombre, auspicio que a pesar de todas sus miserias mantiene vigencia.
Marcelo González

En un artículo titulado “La Gran Comedia de “la Vida” publicado el 27 de febrero de este año expresé mis reservas a lo que creo es como mínimo un enfoque equivocado al desafío de las ideologías feministas, abortistas, de género, etc. En particular contra el aborto, cuando se anunciaba una marcha que resultó multitudinaria, extraordinaria y sorprendente, una marcha que demostró que el rechazo al aborto es muy fuerte en la sociedad argentina. 

Marcelo González

Leemos en Adelante la Fe un interesante artículo del Dr. César Félix Sánchez que complementa otro, reproducido en Panorama Católico. Recomendamos la lectura de ambos. A su vez nos trajo a la curiosidad recordar qué había publicado sobre estos temas tiempo atrás, en la era de la "gran esperanza benedictina". Y nos parece prudente rememorarlo. El autor peruano recorre hacia atrás el barroso camino de Francisco. Resulta que, como siempre sostuvimos, hace mucho tiempo que la derrota papal está enfangada. 

Marcelo González

Lo más pornográfico que leí en mi vida es el libro “Teología Moral para Seglares” de Royo Marín. La parte contra sexto. Me creó una verdadera incomodidad. Las personas bien criadas tenemos una repugnancia natural por lo indecente, lo obsceno. Pero estamos fuera de época, porque lo obsceno se hace público todo el tiempo