Enviado por Moderador el Dom, 02/24/2013 - 12:13.
«En este momento de mi vida», indicó el Papa Ratzinger, «el Señor me llama a “subir a al monte”, a dedicarme todavía más a la oración y a la meditación. Pero esto no significa abandonar a la Iglesia, es más, si Dios me pide justamente esto es para que pueda continuar sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de una forma más adecuada con mis fuerzas».