¿Quién es el Sr. Conejo?

Obispo: 
Mons. Jorge Lozano

 

El personaje del Conejo, suponemos que está representando Alicia en el País de la Maravillas, resulta relevante porque no se trata de una persona, digamos así, privada. Es uno de los nueve seminaristas de la Diócesis de Mons. Lozano que se forman es su mini seminario diocesano. 

Uno puede plantearse "¿que tiene de malo"? Pero sería un planteo superficial e incorrecto. Más bien deberíamos preguntarnos ¿"qué tiene de propio"? de un seminarista avanzado participar en estas actividades, ataviado de esta manera. Y si esto refleja de algún modo la calidad del clero que prepara Mons. Lozano, el ex capellán del santuario de la zapatillas.

Es una muestra más de que cuando se pierde el rumbo de la doctrina y la liturgia se puede hacer cualquier cosa.

Temamos, porque Lozano se candidatea a la Diócesis Primada.

 

Twittet

Marcelo González

Hace algunos meses, en preparación de este año del Centenario de Fátima escribí un texto titulado “Francisco a Vuelo de Pluma”. Quisiera ahora reflejar en éste las impresiones que me ha causado una larga lectura de textos y trabajos dedicados a la mayor y más longeva de los videntes de la Cova da Iría en 1917.

El mensaje de Fátima es, sí, un mensaje de amor, pero a la vez y por lo mismo es un mensaje de rigor, de severidad, de seriedad. Después de la aparición, los pastorcitos de Fátima dejaron de jugar. Dejemos entonces de jugar.

Editor y Responsable

¿A quién se le ocurre convocar una jornada de oración a lo largo de toda su frontera, apenas 3000 kms.? ¿A quién se le ocurre anunciar que un millón de personas va a responder a ese llamado? 

Editor y Responsable

¿Es que perdió su rumbo
la nave de la Iglesia? ¿Es que a porfía
se nos ha puesto a andar de tumbo en tumbo
ebria y alzada la marinería?

Marcelo González

Lo único claro es la confusión.

Prof. Roberto de Mattei

La Correctio filialis no es sino la punta de un inmenso iceberg de descontento por la desorientación que impera actualmente en la Iglesia. 

Editor y Responsable

¿Por qué hacemos esto? Lo hacemos porque hay evidencias científicas indiscutibles y, además, porque Nuestro Señor Jesucristo fue un niño por nacer, formado virginalmente por la acción del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María.