-A +A

¿Se apaga el Cardenal?

Por diversas vías he recibido este comentario: ¿Notaste que Bergoglio habla cada vez más bajo? Como si se estuviera extinguiendo...

La verdad, no lo noté.  Pero tampoco soy asiduo asistente de sus homilías o deposiciones académicas. Más bien lo leo, con espíritu penitencial, que lo escucho.

Dicen que dicen que lo de Sucunza y García lo ha golpeado mal. A Sucunza, en el fondo un buen tipo, lo apoyó en su momento cuando lo de la sentencia se supo por el lado de la Nunciatura, allá en el lejano 2000.

En Roma reclamaron explicaciones (esto es lo que dicen, no tengo pruebas) y entonces él lo bancó a muerte, como dice el tablón futbolístico, con una especie de “declaración jurada”, dando su aval a la designación (por él promovida, por otra parte) y comprometiendo -bajo juramento- su palabra de que todo el penoso caso que hemos tratado en su momento era una acusación falsa. Noble acto de un amigo que pone las manos en el fuego por otro amigo. ¿O irresponsable aval a un candidato que por decir lo menos, nunca debió pasar de presbítero? Uno u otro, según quien lo juzgue.

Parece que bastó la palabra del Cardenal y Sucunza fue elevado a la dignidad episcopal. Claro, a nadie en su momento se le ocurrió ver la sentencia legal, según parece. Avril y Castelló, entonces Nuncio, terminó sus días diplomáticos en la lejana Eslovenia. Sucunza se convirtió en el eterno “bajado” de las ternas episcopales, y ahora, el año y pico de ejercicio que le queda al Cardenal antes de presentar la renuncia de forma, el asunto se ha vuelto un purgatorio para todos. Lo que mal arranca, mal acaba...

Un amigo me decía no hace mucho, mientras saboreaba un chivito uruguayo (él invitó) que un personaje como J.B., un verdadero asceta del poder y la manipulación, debe de estar sujeto a tensiones psicofísicas terribles. Esto me lo dijo este amigo en chestertoniana actitud, entre bocado y bocado, unos días antes de la muerte de Néstor, “el ungido” (con aceite de fritanga), otro idólatra del poder.

Nada sabemos del colesterol primado, aunque cabe presumir que tanta presión por algún lado va a estallar y por desgracia, puede llegar a tener consecuencias dañinas para su salud. ¿Será este aparente apagamiento de la voz del Cardenal una secuela de dichas tensiones?

El tema “Mons. García” también es fuente de dolores y tensiones. El modo grotesco de proceder del Comisario Pontificio no deja de salpicar al Cardenal, aunque la designación sea romana. No por nada es el número tres de la jerarquía formal de la Arquidiócesis, y no por nada es la Arquidiócesis la beneficiara de los bienes de la Orden si esta se disuelve. Uno de ellos, el Santuario de San Cayetano, en Liniers, riquísima canongía.

Dicen que dicen, que el ruido producido por el estropicio de García al frente de la orden de la Madre Antula llegó en forma bastante audible a Roma, y que las cosas están siendo revisadas. No es sorprendente: y por varios motivos el Cardenal ya no podrá protegerlo mucho más, lo que equivale a decir, que asistimos a las probables vísperas de un penoso y humillante “chaugarcía”.

Razones, a saber, por las que el Cardenal no puede parar el tema García:

1) Es un pato rengo, para usar la frase de moda entre los politólogos, es decir, se está yendo, y sin mucha gloria.

2) La sucesión inmobiliza a los hermanos en el episcopado. Tanto para empujar como para sostener. Nadie quiere pisar la tablita floja. J.B. está más solo que un católico en Holanda.

3) Un fin de pontificado tranquilo le hubiera permitido dejar en el poder a alguien de su riñón, es decir, ser “elector”. Pero el Cardenal viene con viento en contra al menos desde el tema del putimonio, donde por primera vez le torcieron el brazo en la CEA. Aunque ya le habían colado un par de obispos, uno de los cuales lo tomó tan por sorpresa que estuvo tres días en cama con “ligera gripe”.

4) La muerte del “ungido” le quita un referente dialéctico con el cual victimizarse, un buen recurso para mantener a su lado a los disconformes. El sermón funeral completó el desvelamiento de la falsa antinomia: todas fueron alabanzas hacia el lider “acariciado” (palabra recurrente en la verba cardenalicia) por el Padre, “ungido” por el pueblo, etc. Parece que Néstor se dejó misericordiar.

5) Last, but not least, como dice the Wanderer, todos estos escandaletes fueron minuciosamente contenidos por el silencio de la “gran prensa”, inclusive el medio antibergogliano por antonomasia, Página/12, que en un misterio de misericordia dejó pasar en silencio el lío Sucunza-García, como si al camarada Verbitski un fallo más o menos le impidiera publicar algo en contra de quien quiere perjudicar. ¿Por qué no querrá el camarada Verbitski perjudicar al Cardenal Primado?  Mysterium, pero no fidei...

Finalmente, Panorama Católico, es decir, nadie, le escupe el asado. Y estos son los golpes más duros de asimilar: los que se reciben de una piedra pequeña arrojada de un modo casero, pero que por misteriosa persmisión divina da de lleno en la frente, cuando menos se la esperaba.

Roguemos a Dios que todo sea para bien.

Twittet

Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.

Marcelo González

La primera impresión, impresión cada vez más difundida, es la de una catástrofe en vías de empeorar, si cabe esta posibilidad. No son ya solamente los católicos que militan en el así llamado “tradicionalismo” ni los que comúnmente se reconocen “conservadores”. Ahora hasta sus aliados le temen.

Christopher Ferrara

Francisco dijo a la congregación general de jesuitas reunidos en Roma el octubre pasado que Amoris Laetitia representa nada más y nada menos que un cambio radical en la visión de la Iglesia sobre “toda la esfera moral,” que cuando él era seminarista “se restringía a ‘tú puedes,’ ‘tú no puedes,’ ‘hasta aquí sí, pero hasta allá no.’ Era una moral muy lejana al discernimiento.”

Editor y Responsable

El presente artículo es una buena síntesis con interesantes novedades sobre como llegó y como puede irse Bergoglio del papado. Más allá de diferencias con el juicio del autor sobre los papados precedentes, es una lectura necesaria en estas vísperas del quinto año de su pontificado.

Editor y Responsable

Reproducimos una serie de artículos que ha comenzado a difundir Adelante la Fe, publicados en Si Si, No No a principios de los años '90. Como lo explica muy bien la nota introductoria del sitio español, aquí se muestran las raíces bien lejanas en el tiempo de lo que muchos solo quieren o pueden ver hoy como un fenómeno aislado y anormal: el pontificado de Francisco.

Marcelo González

En estos días estuvimos expectantes o “suspendidos”, como diría Cervantes, ante las noticias sobre el “inminente” –ahora viene la parte difícil- “acuerdo” o “regularización” canónica de la FSSPX. Y el “o” en este caso manifiesta oposición. Uno u otro. ¿Se trata de un “yelmacuerdo” o de una “baciregularización”