Una esperanza para Villa María

El 5 de mayo fue consagrado y tomó posesión de su cargo Mons. Samuel Jofré Giraudo, como 6° obispo de Villa María, Córdoba. Es un hombre piadoso, no enemigo de la liturgia tradicional, apegado a al derecho canónico, disciplina de la que es doctor. Cercano al Opus Dei.

“El primer objetivo del obispo es la santidad del mismo obispo”, reflexionó monseñor Jofré en una entrevista difundida por el obispado de Villa María. En un diálogo con el área de prensa, el prelado destacó entre sus tareas la promoción de las vocaciones y el trabajo con la pastoral matrimonial. 

Metido de lleno en su nueva misión, señaló las cualidades a las que está llamado a profundizar: “Ante todo la oración personal, que el obispo sea un hombre de Dios. Otra actitud que se necesita es saber oír, especialmente al clero y a los fieles, y no dejar de enseñar la verdad objetiva con prudencia, delicadeza, valentía y fortaleza. Otra de las actitudes es gobernar, es decir, saber decidir oportunamente con prudencia y sostener esas decisiones con fortaleza”.
 
Enhorabuena por estos propósitos. Las fotografías de su celebración no infunden muchas esperanzas sobre su estilo litúrgico, si es que ese es SU estilo litúrgico, aunque sospechamos que más bien le fue impuesto para la circunstancia.
 
De algo hay certeza, este nombramiento no es de la era Francisco.

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Marcelo González

Sin la pretensión de ser literal en las citas, quisiera resumir algunas de las palabras y conceptos que Mons. Bernard Fellay expresó en su extendida conferencia el domingo 8 de octubre, como culminación de una jornada celebratoria de los 40 años del viaje de Mons. Lefebvre a la Argentina.

Marcelo González

Hace algunos meses, en preparación de este año del Centenario de Fátima escribí un texto titulado “Francisco a Vuelo de Pluma”. Quisiera ahora reflejar en éste las impresiones que me ha causado una larga lectura de textos y trabajos dedicados a la mayor y más longeva de los videntes de la Cova da Iría en 1917.

El mensaje de Fátima es, sí, un mensaje de amor, pero a la vez y por lo mismo es un mensaje de rigor, de severidad, de seriedad. Después de la aparición, los pastorcitos de Fátima dejaron de jugar. Dejemos entonces de jugar.

Editor y Responsable

¿A quién se le ocurre convocar una jornada de oración a lo largo de toda su frontera, apenas 3000 kms.? ¿A quién se le ocurre anunciar que un millón de personas va a responder a ese llamado? 

Editor y Responsable

¿Es que perdió su rumbo
la nave de la Iglesia? ¿Es que a porfía
se nos ha puesto a andar de tumbo en tumbo
ebria y alzada la marinería?

Marcelo González

Lo único claro es la confusión.

Prof. Roberto de Mattei

La Correctio filialis no es sino la punta de un inmenso iceberg de descontento por la desorientación que impera actualmente en la Iglesia.