Hemos leído el mensaje de Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, con motivo del Domingo de Ramos. Y saludamos con alegría que el prelado recordase un aspecto tan importante de esta fiesta, (litúrgicamente, Segundo Domingo de Pasión), tantas veces omitido y hasta negado: la realeza de Cristo.
El cincuentenario de elevación a Arquidiócesis de la iglesia de Corrientes, se conmemoró el domingo por la noche en una misa presidida por el arzobispo Andrés Stanovnik, en la Catedral. En su homilía, el prelado hizo un repaso por la historia de la diócesis y detalló la importancia de la iglesia como comunidad misionera. Además destacó el marco excepcional en el que se celebra el medio siglo de existencia, “el año de la vida”, y remarcó: “Tenemos la tarea de construir la civilización del amor y luchar por una cultura de la vida”.
En la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, Pablo VI recomendaba orientar la religiosidad popular mediante una pedagogía de evangelización (n. 48). Teniendo en cuenta sus valores la llamaba gustosamente “piedad popular”, es decir, religión del pueblo, más bien que religiosidad.
El Santo Padre, Benedicto XVI, nombró obispo de la diócesis de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, a monseñor Antonio Marino, de 69 años, actualmente obispo auxiliar de La Plata. La información del nombramiento fue dada esta mañana por el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, a través de la agencia AICA, en simultáneo con la publicación en Roma.
En los últimos meses he sido testigo a la vez que protagonista de innumerables denuncias contra el clero argentino por diversos motivos, entre los cuales brillan por su frecuencia los abusos litúrgicos, las faltas a los votos sacerdotales y la  heterodoxia doctrinal. Si bien soy una de tantas voces que gritan en este desierto, también debo, reconocer sin falsa modestia, que he sido uno de los que más se ha atrevido a denunciar… y de los que ha pagado el mayor precio en prestigio y paz espiritual.
En esa carta que escribió a las monjas planteaba la lucha en contra “del maligno”, del diablo: como en el Medioevo. Todo en términos de Guerra Santa. Un retroceso increíble hacia la Inquisición. Impensable en pleno siglo XXI.
Hace unos días publicamos noticias de la visita de la Comisión Ejecutiva del la CEA a Roma. Una visita intempestiva, porque no correspondía según agenda ni con motivo públicamente notorio. Las declaraciones al regreso de los obispos visitantes fueron generalidades que no vale la pena comentar. Pero nos preguntamos si la homilía del Nuncio Apostólico en la Argentina con motivo de la apertura de la ssamblea de las Obras Misionales Pontificias no es una respuesta de Roma a esta visita.
El obispo de San Rafael, monseñor José María Taussig, consideró "muy desatinadas" las expresiones recientes del presbítero Jorge "Pato" Gómez, vicario parroquial de Nuestra Señora del Rosario, de Malargüe, y pidió disculpas a quienes pudieron sentirse afectados.
Después del espantoso cartel de Navidad, Mons. García nos regala otro de mal gusto, y por sobre todo, tilingo, que en argentino básico significa banal, superfluo, irresponsable. Nótese que el encuentro que se anuncia tendrá lugar en la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, que pertenece a la Orden Religiosa de la que García es Comisario Pontificio y sobre cuya administración hemos informado ampliamente. Se trata de una casa religiosa cuyo destino, el querido por su fundadora y por el carisma de la orden, es la predicación de retiros espirituales. Podemos imaginar el silencio y el recogimiento de este encuentro...
Lo normal sería que Roma hubiese nombrado ya un obispo Coadjutor, con derecho a sucesión en la Arquidiócesis de Buenos Aires. De entre los más cercanos a Bergoglio, Mons. Sucunza y Mons. García están manchados por sendos escándalos, de los que dimos cuenta en esta web, o por mejor decir, hicimos públicos, con gran disgusto para la Curia porteña.