Papa Francisco

El 31 de octubre y el 1 de noviembre el papa Francisco participará a los actos de la Federación Luterana Mundial en Suecia, para conmemorar los 500 años de la reforma protestante de Martín Lutero. Sobre este heresiarca había dicho ya el actual Pontífice, en la rueda de prensa del 26 de junio hecho grandes elogios.

La semana pasada va a ser memorable. En ella sucedieron varios hechos que dan indicios de un hartazgo de lo que se viene llamando “globalización”, aunque tal vez sea más propio referirse a él como el “Nuevo Orden Mundial”.

Usted ya ha provocado una fractura en la disciplina universal de la Iglesia, donde algunos obispos la mantienen a pesar de Amoris Laetitia mientras que otros, incluyendo aquellos en Buenos Aires, están anunciando un cambio basados únicamente en la autoridad de su escandalosa “exhortación apostólica.” 

Se dice que el gran anuncio en Suecia será este: autorizará la intercomunión con los luteranos. Es decir, pondrá en pie de igualdad el Santísimo Sacramento con el pan que consumen simbólicamente los seguidores de Lutero, dando razón a su propósito (el de Lutero) de destruir la misa.

"Comportamientos concretos más respetuosos con la creación; como, por ejemplo, hacer un uso prudente del plástico y del papel, no desperdiciar el agua, la comida y la energía eléctrica, diferenciar los residuos, tratar con cuidado a los otros seres vivos, utilizar el transporte público y compartir el mismo vehículo entre varias personas, entre otras cosas."

Por muy atractivo que parezca a primera vista, por muy espectaculares que parezcan sus ceremonias en la televisión, por muy numerosas que sean las masas que reúne, la realidad se impone: el ecumenismo ha hecho de la ciudad santa que es la Iglesia una ciudad en ruinas.

La ruptura debería consumarse el próximo 31 de octubre, con la visita bergogliana a Suecia para “celebrar” los 500 años del cisma de Lutero. En esta ocasión puede ocurrir lo “irreparable”, es decir, puede verificarse la aprobación de la “intercomunión” entre católicos y luteranos. Esto significaría la abolición de hecho de la doctrina católica sobre la transustanciación

Dio su vida a la actividad misionera, pero nunca, o al menos en gran parte de su vida, misionó. No convirtió a nadie a la fe católica, o al menos, esa no era su intención. Su trabajo de asistencia a los más desamparados es admirable, casi un Don Orione. Solo que para Don Orione la caridad era básicamente, hacer el bien por amor a Dios y llevar a todos a Dios, al Dios Uno y Trino de la Fe Católica.

Puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas. Pero al mismo tiempo no hay que dejar de acompañar a la comunidad para que crezca en un espíritu de comprensión y de acogida

El 28 de agosto del corriente año, Mons. Fellay pronunció una conferencia informativa sobre la situación de la FSSPX y sus relaciones con Roma, en Auckland, Nueva Zelanda. Ha sido reproducida en Youtube en seis partes. En buena medida se trata de información ya dada a conocer en distintos momentos, en homilías, entrevistas o conferencias. Lo que esta vez parece darle a la información un carácter más novedoso está en parte final de la conferencia, en inglés.

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Marcelo González

Con un pie ya en el estribo para ira a visitar los lugares sagrados de Fátima, quisiera compartir con los amigos de Panorama Católico unos apuntes escritos a vuelo de pluma. Son reflexiones sobre la figura de Francisco Marto, el vidente varón de Fátima.

Editor y Responsable

Los que piensan que «han vencido» son los neomodernistas fieles a la línea (si así puede llamarse) de los padres fundadores de la «nouvelle théologie» o «nueva teología» y, especialmente, a la línea (tortuosa y oscura) trazada por el jesuita Henri de Lubac y por el ex-jesuita Hans Urs von Balthasar. «Se exaltan los exponentes de la nueva teología como si fueran ellos la piedra angular de la Iglesia» escribió con razón el pensador don Julio Meinvielle.

Marcelo González

La primera impresión, impresión cada vez más difundida, es la de una catástrofe en vías de empeorar, si cabe esta posibilidad. No son ya solamente los católicos que militan en el así llamado “tradicionalismo” ni los que comúnmente se reconocen “conservadores”. Ahora hasta sus aliados le temen.

Christopher Ferrara

Francisco dijo a la congregación general de jesuitas reunidos en Roma el octubre pasado que Amoris Laetitia representa nada más y nada menos que un cambio radical en la visión de la Iglesia sobre “toda la esfera moral,” que cuando él era seminarista “se restringía a ‘tú puedes,’ ‘tú no puedes,’ ‘hasta aquí sí, pero hasta allá no.’ Era una moral muy lejana al discernimiento.”

Editor y Responsable

El presente artículo es una buena síntesis con interesantes novedades sobre como llegó y como puede irse Bergoglio del papado. Más allá de diferencias con el juicio del autor sobre los papados precedentes, es una lectura necesaria en estas vísperas del quinto año de su pontificado.

Editor y Responsable

Reproducimos una serie de artículos que ha comenzado a difundir Adelante la Fe, publicados en Si Si, No No a principios de los años '90. Como lo explica muy bien la nota introductoria del sitio español, aquí se muestran las raíces bien lejanas en el tiempo de lo que muchos solo quieren o pueden ver hoy como un fenómeno aislado y anormal: el pontificado de Francisco.

Marcelo González

En estos días estuvimos expectantes o “suspendidos”, como diría Cervantes, ante las noticias sobre el “inminente” –ahora viene la parte difícil- “acuerdo” o “regularización” canónica de la FSSPX. Y el “o” en este caso manifiesta oposición. Uno u otro. ¿Se trata de un “yelmacuerdo” o de una “baciregularización”