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Ahora hay que convencer a las autoridades para que realicen la famosa consagración de Rusia que ellos dicen que ya han realizado, y hay que recordar la actualidad de lo que decía Nuestra Señora de Fátima, siendo que, en el año 2000, quisieron pasar la página para no volver ya sobre el tema. Parecen multiplicarse las dificultades y los obstáculos para que no se pueda realizar de ninguna manera lo que pedimos. Poco importa; contamos mucho más con Dios que con los hombres; del mismo modo que esperamos de actos tan sencillos como el de la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María resultados sorprendentes para la Iglesia y para el mundo, y que superan todo lo que podemos imaginar. 

1. El Santo Padre Benedicto XVI dirigió, el pasado 15 de abril, un Discurso a los Obispos de Brasil (Región Norte 2), en ocasión de la visita ad limina, en el que se contiene una clara advertencia respecto de ciertas graves distorsiones que afectan, nada menos, que el sentido y la naturaleza de la Santa Misa. A modo de Apéndice de este comentario el lector podrá hallar el texto completo de dicho Discurso.

 Queridos hermanos, los otros frutos del Espíritu Santo son, según San Pablo: la caridad, la paz, la mansedumbre y la paciencia, la bondad y la benignidad, la longanimidad, la fe, la modestia, la continencia y la castidad. La Santa Iglesia católica es el único árbol que pueda producir estos doce frutos. Estos frutos son la señal, el criterio, la medida de una vida auténticamente cristiana, religiosa, sacerdotal. Los caminos del mundo, y también los del Concilio Vaticano II, porque quiso abrirse al mundo, no producen estos frutos, es un hecho, y no lo pueden, porque el Espíritu Santo convence al mundo de error y de pecado y no comparte sus principios.

Unos pasajes de entremés sobre las bodas en estos tiempos (el editor responsable se siente plagiado).

La liturgia es, esencialmente, de institución divina, se basa en partes inmutables queridas por su Divino Fundador. Precisamente en razón de este fundamento, se puede afirmar que la liturgia es de “derecho divino”. Los orientales, no por casualidad, usan el término “Divina liturgia” ya que ésta es obra de Dios, “opus Dei”, dice san Benito. La liturgia no es algo humano.

La fórmula está cada vez más de moda, pero es ajena a la tradición cristiana. San Ambrosio llamó a la Iglesia "meretriz" precisamente para exaltar su santidad. Más fuerte que los pecados de sus hijos 

Continúa la campaña contra la Iglesia, que paradójicamente se está convirtiendo en campaña en favor de la Iglesia. Sí, finalmente, los enemigos de Cristo terminarán por hacer un por ellos indeseado favor al clero, forzando la expurgación de elementos cuya moralidad es tan deficiente como su doctrina.

El tiroteo de noticias que, en las últimas semanas, intenta manchar a la Iglesia Católica, con la excusa de los abusos de niños cometidos por sacerdotes católicos, alcanza un auge increíble. Decididos a no dejar apagar la hoguera que encendieron, varios órganos de comunicación social se han dedicado a investigar el pasado, en búsqueda de nuevas acusaciones que involucren al Vicario de Cristo en la Tierra, el Papa Benedicto XVI. En esto, sin embargo, han fallado rotundamente.

Francia padecía bajo la persecución liberal laicista cuando San Pío X canonizó a su máxima figura, Santa Juana de Arco. Al responder al saludo de la delegación francesa, el Santo Padre estableció en una breve alocución todos los principios por los cuales la Iglesia lejos de ser una carga, constituye el motor de la prosperidad, el patriotismo y los más dulces y profundos sentimientos de piedad filial.

El breve viaje del Papa Benedicto XVI a Malta, con ocasión del 1950º aniversario del naufragio de San Pablo en la isla, llegó ayer a su fin. Se ha tratado de una visita de pocas horas pero de muchos frutos. Y deberíamos rezar para que, en adelante, los católicos de Malta puedan seguir recogiendo muchos frutos espirituales de esta presencia del Sucesor de Pedro en sus tierras.

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